miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008/2009


2008

Si tengo que hacer un balance, lo resumo todo en muy pocas palabras: el verano del 2008 y los principios del otoño, fue…sin dudas, la época más feliz de mi vida hasta el momento. Nunca antes disfruté con tanta intensidad tantos momentos felices juntos. Nunca antes me sentí más a gusto con mi vida. De ahí en adelante, el resto del año fue decayendo hasta convertirse en la época más triste de mi vida, nunca antes había llorado tanto, nunca antes había sufrido tanto. Si bien hubo alguno que otro día con momentos felices, realmente fueron los menos.
El balance…por primera vez en todos los años que me detuve a hacer un balance, me daría cero. Se que suena un poco absurda esta manera de equilibrar los tantos, pero no puedo decir que fue un año positivo, ni puedo decir que fue un año negativo. Por primera vez siento que la intensidad de los momentos felices y de los momentos infelices fue tan profunda que no podría decir que los unos sobrepasaron a los otros o viceversa. Y no quiero quitarle el valor a ninguno, ni a los unos, ni a los otros.
Pero sin dudas y más allá de ese balance, este fue uno de los años más importantes de mi vida hasta el momento. Nunca antes en mi vida había aprendido tanto en un solo año. Y no estoy hablando solo de la adquisición de conocimientos intelectuales, sino de lo más importante: de aprendizajes de la vida misma. Aprendí de mis momentos felices, y también de mis desdichas, y acá estoy. Los cambios internos que vienen acumulándose hasta el momento tuvieron su punto límite este año, viví muchísimas nuevas sensaciones, cerré una etapa hermosa de mi vida y ese cambio me dolió tanto que aún no pude acostumbrarme del todo a él. Aprendí a independizarme, a vivir lejos de mi familia, de mi ciudad. Aprendí el verdadero significado del amor, y también…por primera vez en la vida, aprendí lo que significa sufrir por amor. Conocí personas hermosas, realmente maravillosas, conocí seres tan especiales que me hicieron continuar adelante. Y también me conocí un poco más a mí misma, quizás también me asusté de este autoconocimiento, pero aprendí de él. Conocí todos los matices de la soledad, y también me refugié demasiado en ella. Aprendí a dejar de lado muchos aspectos que perturbaban mi alma, y traté de día a día hacerla más pura. Podría detenerme a pensar un rato más…y escribir infinitos aprendizajes de este año, pero creo que no vale la pena hacerlo hoy, porque fue una tarea que ocupó todos los días de este año, ya que mis balances son del día a día, cada día para mi es un nuevo balance.
Podría decir que todos estos aprendizajes quizás hicieron que el año fuera positivo, pero no voy a mezclar los tantos. Que un día, que un año, que una época…sea positiva o negativa, a mis criterios, se mide por la cantidad de momentos felices que hayan tenido lugar en ese entonces. Es por eso que el balance este año me da cero, porque luego de echarle un vistazo al balance de cada uno de mis días, encontré allí la misma intensidad en ambos aspectos: los negativos y los positivos.
Pero acá sigo, sigo firme, siempre APRENDIENDO. Y soy consciente de que las situaciones no cambian de un día para el otro. El hecho de que hoy sea 31 de diciembre no significa que mañana voy a comenzar desde cero y que todos mis problemas van a desaparecer. No entiendo a las personas que piden que un año se vaya ya mismo, no entiendo como pueden pensar que eso variaría las cosas. Además, creo que esas personas en su gran mayoría terminan diciendo lo mismo de cada año. Yo nunca pediría que un año se vaya, eso no sirve de nada. Ni tampoco soy de las personas que menosprecian todo lo aprendido y todos los momentos felices de un año, en el momento de hacer un balance, trato de ser lo más realista posible, sin subestimar la felicidad ni la infelicidad.
Creo que lo bueno de este día es sentarnos a pensar un momento en todo lo vivido, para ver que podemos rescatar de eso. Pero debido a que es una tarea que me ocupa cada día de mi vida, este es solo un día más, en el cual me detengo a pensar en la suma de 365 de esos días, que ya quedaron atrás, pero que sin embargo, permanecerán presentes en los que vendrán.
El calendario es un invento del ser humano. No hacen falta primeros de enero para comenzar de nuevo, no hace falta un nuevo año para empezar a cambiar, no hace falta un nuevo año para comenzar a ser felices. Un nuevo año no va a cambiar nuestras vidas. De nada sirve esperar esta fecha para comenzar de nuevo, porque nunca se comienza desde cero, y porque los nuevos comienzos están presentes continuamente en nuestras vidas.
Cada instante es un nuevo comienzo.

2009

La escritura y yo I




La escritura y yo I

Finales 2005 – Principios 2006


¿Cómo empezó todo? Cuando me pongo a pensar en la fecha exacta en que comencé a interesarme por la escritura, debo redirigirme al año 2006. Más exactamente a finales del 2005 y principios del 2006. ¿En dónde empezó todo? En un fotolog clandestino denominado /fantaziaa, el cual al ser descubierto, eliminé inmediatamente. Allí escribía frases cortas, inspiradas en películas, en situaciones de mi vida, en canciones.

No puedo negar que la escritura llegó a mi vida debido a las tristezas. Mis frases comenzaron siendo tristes y nostálgicas. Tenia 16 años y transitaba una época de mi vida en la cual constantemente sentía deseos de volver el tiempo atrás, más específicamente a la infancia. Las frases iban acompañadas de fotos un tanto extrañas, en las cuales la mayoría de las veces me encontraba mirando para abajo. Ahora que me pongo a pensar y después de tres años reviso esas fotografías…realmente parecía una especie de “emo”… ¡Que desagradable! La cuestión es que en aquel entonces me sentía mal, pero por suerte aún no existían los emos ni nada por el estilo. Era solo una adolescente comenzando a abrir los ojos sobre ciertas cuestiones, era solo una adolescente que comenzó a notar que en el mundo no era todo color de rosas como lo había sido hasta el momento.



“El blanco y el negro son tan inexpresivos. Pero a la vez lo dicen todo. ¿Tristeza? quizás.”


“Nuestro cuerpo es tan solo una capa táctil, una capa que muestra tan solo una figura exterior, y no permite percibir lo esencial. No permite divisar nuestros sentimientos, no permite divisar lo que en verdad somos. Nuestra verdad se encuentra en nuestro interior, en lo profundo de nuestros seres, y se expresa en nuestras acciones, en nuestros pensamientos, en la forma en que actuamos, y en el amor que brindamos. Lamentablemente pocos seres logran ver bien con el corazón.”


“¿Qué nos aguardará en el más allá? El cielo, el infierno… nadie lo puede asegurar. Miles de religiones no hacen más que confundirme. Nadie es dueño de la verdad.”

(¡Guau! Primeras raíces de mi presente y fuerte agnosticismo).


“Rainbow. A veces sueño con llegar al final de un arco iris. O quizás volar atravesándolo. Pero mis alas son débiles, están lastimadas, y mis sueños frustrados.”

(Recuerdo que en estas épocas estaba demasiado interesada en construir un mundo imaginario, leía sobre hadas, duendes y seres ficticios…y jugaba a cambiarle el fondo a mis fotografías con imágenes fantasiosas).


“Caminamos por esas calles desoladas casi corriendo para evitar incidentes, el sol se asoma, pero el cemento gana ventaja tapándolo, uno por ciento naturaleza, gente desorbitada, drogas, alcohol, sexo. Miradas pérdidas, que no dicen nada. Adolescentes alcoholizados caminando sin rumbo. Arrojándonos ladrillos! Inconscientes. Algunos se tiran en la vereda esperando nada. Otros optan por dormir en una plaza. Enloquecidos con sus celulares, o con sus cigarrillos asesinos. Prostitutas, homosexuales, los taxis están de paro. Niños pidiendo monedas, comida, o una simple ilusión. Inseguridad por donde mires. La policía que en vez de ayudarte empeora la situación. Te pueden robar, violar, secuestrar, matar, pero nadie te va a ayudar.”

(¡Cómo olvidar esa madrugada en Rosario! Yo desconocía totalmente la madrugada en una ciudad…y estábamos por partir con mi ex hacia Buenos Aires para ir al Parque de la Costa. Fue un tremendo caos, los taxis estaban de paro y hacía un calor insoportable. En la calle nos cruzamos de todo, incluso con unos inadaptados sociales que nos tiraron ladrillos desde lejos. Realmente fue desagradable).


“El mar se tiñe de rojo, mientras pequeñas criaturas caen sin vida sobre él, agonizando, derrotadas por otras de su misma raza, autodestrucción, guerra.”

(También era una época en la cual estaba interesadísima por las películas bélicas, especialmente sobre la 2da Guerra Mundial. Me había comprado un libro de 700 páginas sobre el Holocausto. Qué lastima que solo leí la mitad…la cuestión era que al leerlo realizaba un análisis exhaustivo de los sucesos que desconocía, de las palabras que no comprendía, y de cualquier hecho que me indujera a buscar más información…)


“Sálvame, antes que llegué a mí la tormenta, antes que caigan gotas sobre mis mejillas, antes que el dolor me penetre todo el cuerpo, antes que mi corazón descanse en un profundo silencio.”


“Ellos creyeron que iba a ser tan solo un baño. Y muy ingenuos se dirigieron hacia las cámaras de gas...”


“Juguemos con el destino...quizás podamos engañarlo.”


“Todo el cielo se cubrió de negro, y los rostros judíos aterrorizados. Pronto llegaron los hombres de camisas pardas, manipulados por su antisemitismo. Y con sus ridículas leyes de arianisación, asesinaron sin piedad, a cualquier estrella de David que se les cruzara…”


“Bajaras tu mirada y te rendirás, pero te iras sabiendo que tu tienes razón...”

(Tremenda época de aislamiento social. En esa época la mayoría de personas que me habían acompañado a lo largo de mi vida me parecían falsas.)


“Ella cayó una y mil veces…a veces no tiene fuerzas para levantarse. Y descansa en su melancolía.”


“Después de recorrer un largo trecho volví al mismo lugar. Al mismo de siempre. Estoy en un laberinto sin salida, buscando respuestas para mis preguntas.”


“Jugar con estilos. Expresarme con ellos. Puedo pasar del rosa al negro en un segundo. ¿Y qué? Es tan solo cuestión de ánimos.”

(¡Otra de mis locuras! La vestimenta… un día podía aparecer vestida de rosa y blanco impecablemente…al día siguiente aparecía con remeras de bandas de punk rock nacional, cintos y pulseras con tachas, los ojos delineadísimos, mochilas con pins…era solo cuestión de ánimos).


“Y comenzarás de nuevo, buscando aquel camino que te pertenezca. Quizás algún hada venga a ayudarte, y te lleve a la mágica ciudad de la inocencia…”


“Ahora mírame a los ojos y dime ¿¿Eres tu realmente?? Es que no logro admitirlo. Se desvanecen los recuerdos del ayer. ¿En que te haz convertido? Por favor, no emitas mas palabras! Perdóname, ya no te reconozco. No te culpes por mis lágrimas.”

(Comencé a notar que las personas que me rodeaban estaban cambiando. Y ya no me gustaba como se comportaban. Pero quizás en aquel momento la que más estaba sumida en un profundo cambio era yo…)


“Ella corrió hasta su cama luego de apagar la luz. Ellos no pudieron alcanzarla. Ella logró vencerlos tapándose completamente. Pero ellos hicieron ruidos para anunciar que nunca se irían…”

(¿Espíritus?)


“La niña pensó que solo era un juego, el señor le ordenó no gritar. Ella tan solo quería que le quiten la venda de sus ojos. Y después de la entrega, al quitársela. La última mirada fue de color rojo.”

(Creo que la escribí tras ver una película de un secuestro…)


“Disfrutare el sabor de la venganza, seré sádica y egoísta contigo. El día que agonices pidiéndome auxilio, te daré la espalda y te abandonaré sufriendo.”

(¡Que crueldad! No puedo evitar reírme tras leer eso y recordar por qué escribí esa frase. Y pensar que entre mis delirios tenía planificado asesinar a mi preceptora…)


“Tristeza… ¿Por que me perseguís tanto? Aléjate, me haces daño. Siento un vacío inexplicable. Indescriptible. Y las lágrimas no se detienen. No me dejan dormir. En esta noche sin luna. Sin sueños ni ilusiones. Donde no queda nada.”


“Esta noche quizás me acompañen pesadillas en mis sueños, esta noche lloraré hasta dormirme. Al despertar, mis mejillas estarán resecas, por las lágrimas que se secaron al dormir. Al despertar no sentiré nada, más que recuerdos que una vez me hicieron feliz. Al despertar, me daré cuenta que no soy la misma, que todos cambiamos, y eso me lastima. Al despertar me daré cuenta que no soy feliz, solamente finjo estarlo. Al despertar, querré volverme a dormir y no despertarme más.”


“Ella estaba pidiendo a gritos que alguien venga a ayudarla, pero nadie la oía. A nadie parecía importarle. Ella moría de dolor, pero nadie se daba cuenta, nadie la comprendía. Y ella se alejaba…lastimando su alma, desangrándose en pena. Pasó mucho tiempo, ya era demasiado tarde, su corazón quebrantado no resistió tanta angustia y llanto. Y tomo una última decisión: dejarla en vida exteriormente y muerta por dentro. Las verdaderas sonrisas jamás volvieron a su rostro.”

(Uff, que deprimente. Por suerte las verdaderas sonrisas si volvieron a mi rostro)


“Ni siquiera el énfasis de tus elocuentes palabras servirá para persuadirme. No lograrás encubrir tu hipocresía.”


“Emprendamos éxodos hacia otra galaxia. Este planeta me esta exacerbando.”

(La debo haber escrito escuchando El Otro Yo, seguramente Microcosmos)


“Imagino cosas que no existen, oigo ruidos en el silencio, veo luces en la oscuridad, presiento objetos moviéndose, veo sombras macabras, mi habitación no es la misma, me hunde en una mala jugada, como todas mis noches… el miedo vino a buscarme, y no se irá hasta verme dormir.”


“Me veras desaparecer en la infinita noche, robándole el brillo a las estrellas, dejando las nubes ocultar la magia de la luna, dejando el cielo en penumbras. Me iré lejos a la nada, y me perderé junto a la oscuridad.”


“Somos un simple invento fallido de vaya a saber quién. Estamos construidos para autodestruirnos y para destruir lo que nos rodea, el día que tomemos conciencia, el día que no tengamos lugar donde ir para respirar, va a ser demasiado tarde para nuestra raza, moriremos gracias a nosotros mismos y a nuestras acciones. Agonizaremos cubiertos de nuestra propia basura.”


“Hoy hecho de menos el brillo del verano, hoy desapareció mi último jazmín, hoy las nubes le ganaron al sol, hoy no logro ver las flores, hoy el cielo está apagado, hoy es un triste día gris.”


“Será porque odio las indirectas, que me pueden hundir en ellas, y aún así no alterar mis pensamientos.”

(Coincido aún en el día de hoy con esta frase. Si hay algo que realmente detesto y me ponen realmente de muy mal humor…son las indirectas.)


“Sueño que vuelvo atrás, y vuelvo a ser una niña. Dulce Infancia. ¿Esta es una etapa de la adolescencia en la que uno quiere volver a ser niño? ¿O solo a mí me pasa? ¿Solo a mí me pasa? ¿Solo a mí me pasa? Soy un bicho raro. Los niños son tan inocentes, son personitas únicas y tienen un encanto interior inexplicable. Todo se va cuando crecen. Quiero ser chiquitita, quiero ser chiquitita. Jugar con Barbies, salir con la familia, ir a tomar la leche, coleccionar peluches, escribir cartitas de amistad, ir a dormir temprano, ser inocente, ir al jardín de infantes, usar vestiditos, jugar con amigos invisibles, hacer tortitas de barro, cocinar con mamá, jugar a la maestra, no saber de cosas malas, jugar a las escondidas e infinitas cosas más. Hermosas pero que no volverán…Un día dijo una poeta: la inocencia está en los ojos, pero hay que saber mirar.”


“Y ese maldito ropero, no paró de abrir sus puertas y de hacer ruidos en toda la noche. Dicen que los fantasmas no existen…pero… ¿de donde surgen los espectros que crea mi imaginación?”


“A veces no logro escribir ni un verso.”


“Silenciosamente, cautelosamente, factibilizaré lo imposible.”


“Un sonido que quiebre el silencio, una palabra de más, y estás muerto. De todos modos lo estarás igual.”


“Sostén tu corazón bien fuerte, trata de que no te lo rompan, ten cuidado que te lo pueden robar.”


“Silencio! Todo lo que digas será utilizado en tu contra.”


“Pensando. Soñando más que pensando. Imaginando. Ocultas sensaciones.”

(Siempre fui, soy y seré una soñadora…)


"Otra vez esa mezcla de extraños sentimientos vuelven a mí. Otra vez esa angustia me recorre todo el cuerpo. En verdad no se bien que es lo que me pasa. En verdad no se si soy yo o los demás…¿qué es lo que me pasa?. Mi vida transcurre rutinariamente aburrida y sin sentido. Encerrada, algo ahogada. Recuerdos del pasado vuelven a mí. Lamentablemente, al volver los buenos…también vuelven los malos. Esta mezcla de sensaciones me confunde. Vivo de recuerdos del pasado, no disfruto el presente, y no encuentro mi futuro. A menudo lágrimas recorren mis mejillas. A veces no sé por qué, otras veces encuentro las razones en cosas sin sentido. A veces es mejor mantenerme en silencio y guardarme todo."


(Estas palabras me dejaron totalmente asombrada. Realmente no recordaba haber escrito esto. Y pensar que empecé a hacer este posteo con el fin de reordenar mis frases y viejos textos.... terminé descubriendo las raíces de mis problemas con el pasado, el presente y el futuro en épocas aún más lejanas de las que yo creí.)


Que interesante releer todas estas frases y recordar cada uno de los sentimientos que sentí en aquel entonces. Recordar la música que escuchaba, las personas que me acompañaban, las cosas que hacía…

Un tiempo atrás a estas frases, había conocido a mi primer amor. Había aprendido lo que era amar y ser amada.

Además, fuera de tantas tristezas, había comenzado a experimentar esos cambios internos que comenzaron a hacerse cada vez más fuertes en los siguientes años. Había comenzado a interesarme más en la lectura, y había comenzado a mirar con otros ojos el mundo que me rodea, quizás con un poco más de madurez…pero también de desconfianza, de mucha desconfianza.

Había aprendido lo que era amar, y también lo que era sufrir. El crecimiento implica sufrimiento. Por suerte con el tiempo aprendí también a ser feliz…





martes, 30 de diciembre de 2008

Juguetes Perdidos



♫♪ Patricio Rey - Juguetes Perdidos


Que es una canción dedicada a los fans, que está dedicada a Luca, que está escrita por las Malvinas, que habla de ideologías marxistas y comunistas, que habla de la anarquía, que habla de Walter, que habla de una revolución interior fuera de cualquier ideología política, que habla de la Dictadura, que habla de drogas, que habla de la muerte, que habla de los ideales, que esto es así y que no se cuestiona…


¡Que idiotas! Estuve toda la mañana leyendo interpretaciones de Juguetes Perdidos y me parece totalmente absurdo que quieran imponer una postura definitiva. Si el Indio no salió a decir qué significa cada tema es porque son a criterios de cada uno, son para que cada uno los interprete de acuerdo a sus experiencias, de acuerdo a lo que sienta cada vez que los escuche.


Son canciones PARA PENSAR, son temas para reflexionar, son temas que esconden metáforas sorprendentes, con infinitos significados, ¡por eso nos cuesta tanto entenderlos! Si nos cerramos en una sola postura, no vamos a poder ver todo lo que esta postura está recortando.


Obviamente las letras estarán escritas basadas en algún significado más bien singular, pero la grandeza de Los Redondos creo que está en no develarlo tan explícitamente, en hacernos pensar, en hacernos permanecer en un estado crítico para poder interpretar las canciones sujetándolas a nuestra vida.


Interpretar los temas es una tarea apasionante, pero cerrarnos en una sola idea es totalmente absurdo cuando él mismo nos deja las interpretaciones a nuestro criterio.


La música es arte, y las interpretaciones de las obras artísticas están abiertas a la subjetividad.



“Yo trato de no desviar la inocencia de la gente, no te voy a hablar de las letras. En lo posible creo, contra lo que mucha gente cree, que el asunto está en lo que uno escucha. Porque le achicás el campo posible de juego. Si uno empieza a describir las letras, la gente empieza a leerlas desde ese punto de vista, y a mí es lo que menos me interesa. Para mí la lírica es ésa, contra los que dicen “la letra tiene que ser llana”... Llanas, una pavada. Tiene que ser lo más estimulante posible. Es una incógnita, una poesía se confirma cuando a través del tiempo se permiten lecturas diferentes en diversos momentos. Como cualquier libro.”

Indio Solari.



Música



“Music is my Aeroplane”


¿Que sería de mi vida sin la música? Mi compañera en mis noches de desvelo y soledad, a veces siento que si la tengo a ella no me hace falta nada más. Es mi aliada en las buenas y en las malas, con amigos o en la almohada, con un amor, un desamor, en una fiesta, en donde sea que me encuentre, sé que siempre hay una canción para cada situación, sé que no estoy sola si estoy con ella. Puede cubrir desde el más pequeño al más grande vacío, puede llenar de sentimientos un estadio repleto en un recital, o simplemente puede tocar mi corazón desde un simple auricular.
¿Géneros, grupos, solista de preferencia? Realmente siento que no tengo. Sería muy absurdo de mi parte cerrarme en un solo género, seria como emprender un viaje y abandonarlo antes de arrancar. No puedo cerrarme en un solo género, o en unos pocos grupos habiendo tanto, pero tanto por conocer y por maravillarme. Realmente la música me hace enloquecer, porque nunca voy a llegar a conocer todas las bandas que quiero, y eso me desespera, (sí, es verdad, me desespera!), el hecho de no tener el tiempo suficiente para conocer toda la música que me interesa.
Son increíbles las sensaciones que puede provocar una canción en mi interior, es algo inexplicable, demasiado profundo para plasmarlo con palabras. Es algo que solo se siente. Una canción, una sola canción, puede producirme infinitas variaciones en mi estado de ánimo, puede hundirme hasta tocar fondo en la más vil de las penas, puede traerme recuerdos y hacerme sentir nostalgia, puede alegrarme, puede entristecerme, puede hacerme sentir deseos de estar con alguien, puede hacerme reír, puede hacerme llorar. Puede hacerme volver al pasado, disfrutar del presente o anhelar el futuro…
Con un poco de imaginación, podemos transformar a la música en una maquina del tiempo: dejándonos llevar por una canción podemos remontarnos a un lejano pasado, podemos incluso inconscientemente escuchar canciones y sentir dolor o alegría sin saber por que, y luego nos damos cuenta de que esa canción pertenecía a ciertos momentos de nuestro pasado. En el presente podemos llenar de magia, felicidad, y alegría algún momento, o inversamente podemos llorar ahogando todo nuestro dolor con unas melodías, y al recordar esos momentos, también recordaremos las canciones, pero eso ya es parte del pasado, y todo comienza de nuevo. ¿Y por que no escuchar de antemano canciones que sabemos que disfrutaremos en momentos del futuro? Para anhelarlo tan solo con una simple melodía.
En cierto punto, todo lo puede, en mi caso, puede armarme, desarmarme y rearmarme a su placer. Es tan inmenso y a la vez tan mágico el arte de la música.
¿Qué seria de la vida sin ella? Según lo dijo uno de mis filósofos mas influyentes, Friedrich Nietzsche: “La vida sin la música sería un error”.





14-10-07
Escrito luego de ver la película Almost Famous

lunes, 29 de diciembre de 2008

Ciclotimia



No hizo falta un reloj para calcularlos. Fueron segundos. Fueron cinco pasos de una habitación a la otra. Ni siquiera fue un minuto. Fueron segundos, tan solo segundos. Me doy miedo. ¿Cómo puede ser que en cuestión de segundos mi ánimo pueda variar de esa manera? Es absurdo, es ilógico, es desagradablemente patético. Deduzco que ninguno de los dos estados fueron reales: no fue real la idiota sonrisa de picardía proseguida por esa tonta risa defectuosa sin motivos observando aquella escena, ni fueron reales las dos lágrimas de cocodrilo de la segunda situación frente a mi computadora. De todas maneras me doy miedo, y me detesto cuando me pasa esto. ¿Cómo puede una ciclotimia ser tan extremista?


Love



Sufrí por amor, y aún sufro.
Pero nunca jamás nadie podrá decir que no he amado.

Insomnio


Amanecí cuando el sol se escondía, en una cama de sueños suicidados.
Desperté cuando todos dormían, y encontré mi esencia en agonía.
Ni siquiera mi sombra se había quedado a hacerme compañía.
Atónita descubrí las manchas de sangre dibujadas en la pared.
Alguien silenciosamente debió haber cometido un crimen saciando su sed.
Una sensación de vacío en el pecho me desveló de repente.
Intenté levantarme y caminar unos pasos lentamente.
Pero mi cuerpo estaba demasiado débil, se desplomó por completo.
Lo último que mis ciegos ojos vieron, fue un corazón destrozado.
Yaciendo en una tumba de alfileres, totalmente desplomado.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Desmotivación


Desmotivación. No hay palabra que vaya más acorde con este estado absurdo de no disfrutar de nada, de no esperar nada, de cansarme de todo, de aburrirme de todo. De no querer hacer nada, de no querer ir a ningún lado. De perder el gusto por los pequeños placeres. De encontrarme en un lugar, y querer estar en otro. De hacer una cosa, queriendo estar haciendo otra. De esperar nada, de esperar a nadie, de que nadie me espere. De amar a nadie, de que nadie me ame. De soledad y vacío. De desolación, de ausencias. De divagar por las calles extraviada entre canciones, de divagar por las mismas calles una y mil veces continuando una rutina monótona. Desmotivación es este maldito sábado a la noche en este pueblo aburrido. Desmotivación es esta figurita repetida de mis fines de semana. Desmotivación es quedarme contemplando la nada encerrada entre cuatro paredes. Desmotivación es no encontrar compañía que me acompañe. Desmotivación es no divertirme de la manera en que todos se divierten. Desmotivación es sentirme diferente. Desmotivación es esta alma insaciable, es este cuerpo insatisfecho, es esta autoestima enterrada, son estos ojos perdidos, son estos labios secos, es este corazón en pedazos, es este deseo quemado convertido en cenizas.



Tres recuerdos, tres personas


♫♪
Stratovarius - Forever


Uperanza

Un televisor apagado
Una silla fría
Un café interminable
Una lapicera sin tinta
Una hoja sin más espacio

Un mundo sin colores
Un tintero sin color
Un hombre sin sueños
Un pájaro sin alas,
Un pez sin aletas

Todo termina
Nada sigue
Habrá que volver a empezar

Un sol que ya no brilla
Una calle sin asfalto
Un paraguas abierto sin lluvia
Una billetera sin dinero
Una noticia sin información

Todo termina
Nada sigue
Habrá que volver a empezar

Un televisor prendido
Una silla caliente
Un café que se terminó
Una lapicera con tinta
Una hoja vacía

Volvió la luz,
Todo vuelve a comenzar
Lo último perdido es la esperanza





Madrugada del 27 de Diciembre

Tres recuerdos, tres personas. Una fotografía de Enrico Lamperti, una canción recomendada por Andrés Politti y una poesía de Gastón Cardinale.
Cuando me detengo a pensar en los pequeños placeres que más disfruto, sin dudas y podría afirmar que en los primeros lugares... se encuentra el placer de mantener conversaciones interesantes con personas interesantes.
Me cuesta tanto encontrar personas con las cuales conversar sobre los temas que me apasionan...por eso es que cuando las encuentro disfruto al máximo de cada instante.
Gracias a estas tres personas por compartir tan agradables palabras conmigo.


viernes, 26 de diciembre de 2008

Renacer






Necesito arreglar mi cabeza, mi cuerpo y mi alma. Liberarme de tus recuerdos para poder pensar en mí misma y aprender a quererme aunque sea un poquito. Vaciar mi cuerpo para reencontrarme con mi alma. Limpiar mi cabeza para comenzar desde cero. Una vez más. Necesito renacer.






365 días atrás, me encontraba viajando hacia Bariloche, me encontraba completamente feliz.



¿?



Me desperté un poco perdida como casi todas las tardes en mis últimos días. He perdido una vez más la noción del tiempo y nuevamente...he invertido mis horarios. No puedo acomodarlos, mi noche se transforma en día y mi día en noche. Hace unos cuántos días que no diviso la luz del mediodía, y mi despertar acontece cuando la noche ya comienza a vislumbrarse. Nuevamente, me parezco a un murciélago que solo permanece despierto durante las noches...
Aquel despertar fue diferente, fue totalmente diferente a todos los despertares que tuvieron lugar en mi vida desde hace unos cuántos meses.
Aquel despertar del 25 de diciembre, en mi mente no estaban aquellos pensamientos de los cuáles no pude escapar durante todo este tiempo. Y sentí una extraña sensación, él ya no estaba en mi mente de la misma manera, aquella noche no había soñado con él como en tantas noches anteriores.
No comprendí absolutamente nada de lo que me estaba ocurriendo, pero en mi interior una pregunta desde aquel entonces me invade todo el tiempo...¿Será que ya no lo amo?

Saw







Saw I, II, III, IV, V.


Gore’s Night

Siempre me han sorprendido estas películas, por lo tanto he decidido pasar una noche de sangre y horror en compañía de tan espeluznantes como geniales films. Y estoy ansiosa esperando la numero 6 en el 2009 para entender un poco más sobre su trama… ¿será la última?...



“Cherish your life”

En el medio de tanta sangre y agresión, hay tejida una asombrosa trama que hace que las películas de Saw posean una visión muy particular y nos hagan cuestionarnos una y otra vez sobre el hecho de pensar si realmente estamos “valorando nuestra vida”…

Pero más allá de eso, la película número 4 me hizo reflexionar sobre otro tema que siempre me tuvo a las vueltas. Muchas personas dicen que “la vida es como un boomerang”, que si hacemos el mal obtendremos el mal, que si hacemos el bien obtendremos el bien…y realmente nunca estuve conforme con este lema.

Es de esta manera como Jigsaw comienza su juego, cuando por culpa de un ladrón su esposa pierde un bebé, y al notar que éste no había pagado su castigo, lo somete al juego macabro.

Yo creo que si hacemos el bien, puede que recibamos cosas buenas a cambio. Incluso soy consciente de que hacer felices a otras personas me hace sentir feliz a mí misma.

Pero no siempre es así, puede que hagamos el bien y nos toque vivir la peor de las desgracias sin motivo alguno. O viceversa, puede que vivamos haciendo el mal, destruyendo a los demás…y jamás paguemos las consecuencias por eso. Porque, obviamente, a mis criterios no existe ningún “más allá” que juzgue nuestros actos.

Si la vida fuera como un boomerang, deberíamos pensar que todas las personas que estén luchando diariamente contra enfermedades que les están quitando la vida… ¿están recibiendo lo que cosecharon?, si la vida fuera como un boomerang, las personas que mueren a diario en accidentes… ¿están pagando el mal que hicieron?... ¡pues que desproporcionadas que son las consecuencias si así lo fuera! Conozco personas que murieron por enfermedades que los fueron destruyendo poco a poco y sus corazones eran de los más nobles que conocí.

Tampoco puedo concebir la idea budista del “karma” porque no creo en la reencarnación, solo creo en esta vida, solo se que tengo esta vida para vivir y obrar de la manera que yo considere correcta. Eso de que todos en nuestra actual existencia, estamos recogiendo lo que sembramos en nuestras vidas anteriores y a la vez estamos sembrando lo que recogeremos en la próxima, me parece tan absurdo como pensar en que “todo vuelve”…

Es un tema para pensar y pensar, pero creo que hoy definitivamente…he abandonado mi postura afirmativa sobre el lema “la vida es como un boomerang”…Este lema me suena demasiado “tranquilizador”, una especie de sedante contra la venganza, simples palabras que nos aseguran que quien nos haga el mal, recibirá el mal… pero para mí son solo eso, simples palabras. Y no es que yo sea una defensora de la venganza, pero estoy completamente segura de que por el mundo andan sueltas demasiadas personas destruyendo sin pagar ninguna consecuencia a cambio…

Creo que la vida no es como un boomerang, la vida más bien es como una caja de sorpresas, que nunca se cansa de sorprendernos. En el mundo podemos encontrarnos con personas de todo tipo…


“Las cosas no son consecutivas. El bien no lleva al bien, ni el mal al mal. Algunos roban y no los atrapan. Viven la buena vida. Otros mienten y engañan…y los eligen. Alguien ayuda a un conductor en apuros…y lo mata un camión que pasa a toda velocidad. No hay explicación para ello. Cómo juegas tus cartas es lo único que importa”.

Saw IV


jueves, 25 de diciembre de 2008

Hombre Mirando Al Sudeste



Hombre Mirando Al Sudeste
Eliseo Subiela



“Yo no quiero que me curen, yo quiero que me entiendan”

Para mi gran asombro me he encontrado con una joya nacional. Es difícil encontrar alguna película argentina que me agrade, pero esta vez encontré la excepción. ¡Y vaya qué excepción me han recomendado!

La película toca esos temas que día a día irrumpen en mis pensamientos haciéndome reflexionar una y mil veces…esos temas interesantes que tanto me inquietan: la normalidad, la anormalidad, la locura, el trato a los enfermos en un hospital psiquiátrico, el comportamiento de las personas “normales”… y en este film pude reunirlos a todos, fundidos entre unos tantos interrogantes filosóficos realmente sorprendentes.

Es una película para reflexionar, para detenernos a pensar en nuestra vida, en la manera en la cual la estamos viviendo, en la manera en la cual nos relacionamos con nuestro entorno.

No es un film para cualquiera, es una película para aquellas personas que aún nos preocupamos por aquellas preguntas que les dan forma a la vida misma, y de las cuáles quizás aún no hemos hallado muchas respuestas…pero quien se las interrogue a diario sabe que precisamente en el camino mismo de interrogación, se encuentran maravillas que esconden los infinitos sentidos de nuestra existencia.

Dejo algunos extractos que me gustaron demasiado… y por cierto, ¡cuánto me hicieron pensar!...son temas de los cuales me gustaría escribir infinitud de palabras, especialmente sobre la normalidad y la anormalidad en nuestra sociedad.

Pero más aún… sobre aquel tema que me impacta desde hace tanto tiempo y esta película apenas roza, sobre aquel interrogante que me planteo exhaustivamente sin encontrar respuesta precisa…¿En qué lugar está el alma?, o mejor dicho…¿en qué lugar se encuentran nuestros sentimientos?. Las respuestas son tan yuxtapuestas y contradictorias que no hacen más que perderme. ¿En el corazón?, ¿en el cerebro?, ¿en nuestro cuerpo?, ¿en la médula ósea?, ¿en ningún lado?...



La naturaleza [...] favorece más fácilmente un cambio de especie que un cambio de conciencia. Yo soy más racional que ustedes. Respondo racionalmente a los estímulos. Si alguien sufre, lo consuelo. Alguien me pide ayuda, se la doy. ¿Por qué entonces usted cree que estoy loco? Si alguien me mira, lo miro. Alguien me habla, lo escucho. Ustedes se han ido volviendo locos de a poco por no reconocer estos estímulos. Simplemente por haber ido ignorándolos. Alguien se muere, y ustedes lo dejan morir. Alguien pide ayuda, y ustedes miran para otro lado. Alguien tiene hambre y ustedes dilapidan lo que tienen. Alguien se muere de tristeza, y ustedes lo encierran para no verlo. Alguien que sistemáticamente adopta estas conductas, que camina entre las víctimas como se no estuvieran, podrá vestirse bien, podrá pagar sus impuestos, ir a misa, pero no me va a negar que esté enfermo. Su realidad es espantosa, doctor. ¿Por qué no dejan de una buena vez la hipocresía y buscan la locura de este lado, y se dejan de perseguir a los tristes, a los pobres de espíritu, a los que no compran porque no quieren, o porque no pueden, toda esta mierda que usted me vendería de muy buena gana? Si pudiera, claro.


Seres enfermos en su mayoría, con la apariencia de seres normales, y con la evolución tan lejos de sus manos, seres humanos deshumanizados, a contra natura, enfermos resignados a tantas cosas que los están destruyendo, y haciendo tan poco para remediarlo, suicidándose por estúpidos, o por pagar sus culpas que los atan, que no les dejan ver la más mortal arma intrínseca en cada uno: LA ESTUPIDEZ HUMANA.


La estupidez humana que produce los crímenes cotidianos en la persona enferma, deshumanizada, si Dios está en el Ser, es esa estupidez la que asesina a Dios todos los días, al no escuchar los estímulos naturales del ser humano, simplemente por haberlos ido olvidando poco a poco, mirando para otro lado cuando alguien pide ayuda, dilapidando bienes cuando alguien tiene hambre, y haciéndonos los desentendidos cuando alguien se muere de tristeza.


El paradigma de la locura se rompe entonces con el estado de conciencia, con el darse cuenta de lo que somos, de lo que soy yo, de lo humano o inhumano en mi ser, porque evidentemente si no me doy cuenta, sólo soy un chiflado más que se siente normal, cuerdo, con las conductas típicas de un ser normal entre comillas, ese que hace lo que las formas aceptan, ese que hipócritamente obedece la moral popular y común, pero que está podrido por dentro, ese ser humano de hoy, el que es indiferente al dolor humano, al sufrimiento ajeno, al que no es capaz de tratar siquiera de entender al que está al lado suyo, no a la humanidad entera, al inmediato, al que está a unos cuantos pasos, al que puede alcanzar con sólo estirar la mano.


Ese ser deshumanizado, es el enfermo de locura de las apariencias, de lo que cree que es, y que no es capaz de entender más allá de la lógica pragmática y egoísta, el enfermo que se sigue dañando con su miopía de su beneficio común. Porque, ¿será realmente en su beneficio tanta atención a las formas que moldea su codicia, cuando deja de ver al otro?, ¿no es capaz de ver al otro como a un igual que padece de los mismos dolores?, ese es el estado sano, cuando se olvida al otro.


Será a caso realidad lo que ocurre, o sólo serán las sombras de la caverna en ese mito eterno las que alcanza a resolver mi tan limitada inteligencia, serán sólo los efectos los que mi razón alcanza a medir, será que mi pobre visión del mundo y de la vida se limita a los sentidos, de manera tan grosera, y antinatural en el ser humano.


Y la capacidad de sentir donde la dejó este pobre cuerdo, será tal vez muy difícil de corromper este no darse cuenta, con algunos atardeceres y con algunos olores que entran por la ventana, y que destilan eso que llamamos vida, será tanta la necedad, para negarnos a sentir sin prejuicios y sin las culpas. Y que mejor lugar para hablar de la verdad que un hospital psiquiátrico, de todas maneras no se busca la cura para esta locura de darse cuenta, tan sólo que lo entiendan a uno, al que a los ojos de los normales parece loco.

¿Dónde esta el misterio de la humanidad?, ¿En qué lugar se encuentra escondido Dios en la amalgama humana?, ¿Qué es eso divino en el ser que sustenta la vida?, ¿Con cuántas cáscaras la seguiremos confundiendo para vejarlo y para malversarlo, para irlo matando lentamente como en una agonía prolongada?


¿Seremos acaso una proyección solamente de un lugar desconocido?, ¿Una proyección de algo tan misterioso que nos hace hacer cualquier cosa?, tocar a Bach en el arte de la Fuga, emocionarnos con una imagen, con una brisa, con una sonrisa que se posa en los labios como una mariposa a punto de emprender el vuelo.


¿En que lugar está el alma?, ¿En qué lugar tan misterioso está esa cajita negra?, ¿Será en el corazón o en el cerebro?, ¿En la médula ósea, o en un lugar sin tiempo y sin espacio, que proyecta estos accidentes de mi cuerpo y de mi capacidad de sentir y de darme cuenta?