jueves, 29 de enero de 2009

"Estos ojos no lloran más por ti"


A veces lo que creímos que nunca llegaría…algún día llega. A veces ese tiempo que creímos sería eterno…finalmente nos proporciona el alivio tan ansiado.
Del sufrimiento inevitablemente siempre se aprende. Estoy completamente segura de que una persona que ha conocido en profundidad lo que implica sufrir por amor, sufrir con todo el cuerpo y el alma, sufrir realmente… estoy segura de que quien realmente haya sufrido con su corazón…puede darse cuenta que aliviado ese sufrimiento, las enseñanzas son fructíferas. Y quizás las enseñanzas no soslayen tanto dolor previo, pero posteriormente, no queda otra opción más que tomar todo lo positivo que encontremos en ellas.
Cuando por fin llegue el instante en el cual podamos mirar fijamente a ese dolor y decirle adiós, cuando por fin llegue el momento en el cual podamos observar la naturaleza de ese dolor y destruirla, cuando las heridas comiencen a cerrarse…es cuando debemos cosechar todas las enseñanzas que ese dolor nos ha dejado.

1 comentario:

  1. Vos lo dijiste, una vez que aceptamos ese dolor y logramos dejarlo atrás (en cierto modo, porque nunca queda atrás) es cuando podemos finalmente aprender. Pero tampoco queda la enseñanza en el aire, sino por el contrario, se hace clara en nosotros cuando nos toca vivir otra situación amorosa. Ahí, se nos revela, y eso no quiere decir que ahora por eso vaya a salir todo bien. No. Pero sí quiere decir que vimos algo que antes no, y en esos "errores" que van y vienen, en esos dolores que se cruzan, finalmente logramos entender algunas cosas de nosotros principalmente. Porque en el fondo, lo que sacamos en limpio, son cosas que se aplican a nuestra vida, no solo al amor.

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