jueves, 22 de enero de 2009

No Surprises



A heart that’s full up like a landfill,
a job that slowly kills you,
bruises that won't heal.
You look so tired-unhappy,
bring down the government,
they don't, they don't speak for us.
I'll take a quiet life,
a handshake of carbon monoxide,

with no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
Silent silence.

This is my final fit,
my final bellyache,

with no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises please.

Such a pretty house
and such a pretty garden.

No alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises please.

Radiohead

Recién le comentaba a un amigo que yo creo que hay una canción para cada estado de animo que pasamos desde nuestro primer respiro hasta nuestro ultimo suspiro, mientras escuchaba No Surprises de Radiohead y sentía que no podía ser más perfecta para este momento.

Más allá de que la canción apunte más que nada a una crítica al estilo de vida de nuestra sociedad capitalista y consumista, más allá de que la canción también lance una crítica directa contra el gobierno británico…el tema a mí me llegó desde otros ángulos.

La canción logra atontarme por completo, logra dejarme totalmente inexpresiva, con la mirada perdida y mi boca totalmente incapaz de emitir una sola palabra.

Si me detengo a analizar los pocos pensamientos que nacen de mi mente cuando la escucho…todo se reduce a la constante formulación de una pregunta central que luego se irá desbrozando en otros interrogantes, pero todo parte de lo siguiente: ¿Es esta la vida que yo quiero vivir?

Si digo que son “pocos pensamientos” los que renacen en mi interior cuando la escucho es porque no miento cuando afirmo que la canción logra atontarme por completo, quizás sea porque no sería muy agradable detenerme a pensar más seriamente en mi presente.

Pero Thom Yorke logra hacer llegar su voz a los rincones más profundos de mi alma, logra trasladar la agonía con la que emite sus palabras a cada partícula de mi cuerpo, recordándome con cada segundo de esa canción cada una de mis desdichas.

La melodía de estructura repetitiva es una perfecta analogía con lo que mi vida parece hoy haberse convertido. Monotonía, rutina, cansancio e infelicidad, contusiones que no se curan, una vida tranquila…pero aburrida, sin alarmas y sin sorpresas, silenciosa, introspectiva, desmotivada, sin alarmas y sin sorpresas…sin alarmas y sin sorpresas.

De la única manera en la que nunca quise vivir. No me interesa esta tranquilidad si es sinónimo de desmotivación. No me interesa esta estabilidad si es sinónimo de aburrimiento. No me interesa esta calma si es sinónimo de vacío. No me interesa nada de todo lo que pueda estar bien porque me siento incompleta, insatisfecha y moribunda.










(8) :) tengo que hacer un paréntesis entre tantas palabras inertes, gracias a vos por hacerme recuperar momentáneamente la felicidad que creí perdida.

1 comentario:

  1. Nunca es demasiado tarde para ser lo que quieras ser. Puedes empezar ahora o tal vez nunca pero que al final sea tu desicion y no tu pereza la que decida por ti.

    saludos

    ResponderEliminar

Speak to me...