viernes, 30 de enero de 2009

Ólafur Arnalds ♥... y mi incógnita sobre Heaven Shall Burn


Las vueltas de la vida…


Las cosas por su nombre



En el invierno del 2007 más de una noche se la he obsequiado a mi dolor. Más de un fin de semana me quedé encerrada en mi habitación escuchando canciones que me hagan llorar. Más de una noche le pedí a más de una persona que me recomendara canciones tristes, canciones que me asfixien, canciones que me hagan llorar hasta dormirme, canciones que vayan totalmente acorde a mi estado anímico, canciones que me hagan sentir algo de compañía entre tanta soledad…

Y así fue, como una persona que luego pasó a formar parte de mi vida, me armó una lista con canciones ideales para mi situación.

Así fue como conocí a Heaven Shall Burn, una banda metal de Alemania. Mis conocimientos acerca del Death Metal y del Metalcore son vagamente escasos, pero las canciones melódicas con las cuáles conocí dicha banda…no parecían asociarse muy intrínsecamente a dichos géneros.

Yo conocí Heaven Shall Burn gracias a dos canciones de su disco Antigone: Risandi Von (Outro) y Deyjandi Von (Outro)… hermosas melodías que mezclan el piano y el violín de una manera impecable… y fue precisamente desde aquel entonces cuando comencé a amar el sonido del piano, amor que perdura hasta el día de hoy y que sé que perdurará por siempre. Tampoco puedo negar que el violín también me apasiona…pero…mis pasiones son otro tema.

En el 2008 conocí una de las canciones que más lágrimas me hizo derramar en mi vida: Nyfaedd Von, perteneciente al disco The Split Program II, el cual comparten con Caliban. Se podría decir que si en el invierno del 2007 lloré desconsoladamente con las dos anteriores, en el invierno del 2008 Nyfaedd Von no solo me de desgarró, sino que también me desangró…

No puedo explicar lo que siento al escuchar Nyfaedd Von, sus melodías son la tristeza materializada. El piano que se oye en los primeros segundos parece predecir la tormenta, parece estar conteniendo la angustia que se hace presente luego del primer minuto de la canción cuando el sonido se hace cada vez más intenso, cuando el sonido del piano se va fundiendo con el del violín provocando una sensación desgarradora. Y el violín comienza a sonar cada vez más fuerte…y de fondo se sigue oyendo la misma melodía de piano repitiéndose una y otra vez…una y otra vez… ambos sonidos parecen fundirse en un llanto agudo cuando la canción roza los dos minutos… y los segundos finales parecieran ser la muerte propiamente dicha…cuando la melodía se va apagando… y el violín se oye cada vez más lejos…hasta desparecer…dejando solo al piano…hasta que todo parece convertirse en un silencio sinónimo de muerte y desamparo….cuando ya no se oye más nada.

Esa secuencia se repitió infinitas veces en mi habitación, hubo noches en las cuales morí una y otra vez cada vez que finalizaba la canción. Esta canción aún hoy me recuerda a la tristeza, al invierno, a las noches de lluvia mezclada con lágrimas y rojo escarlata.

Pero en el presente ya no muero cada vez que la escucho, en el presente puedo disfrutarla…porque aquella angustia se ha marchado.

Y lo que también se ha marchado es el hilo de mi relato…así que voy a volver al punto. Al conocer melodías tan hermosas como tristes, mi lado masoquista insistía una y otra vez por querer conocer más sobre la supuesta banda que había compuesto dichos temas…

Y fue aquí cuando tuvo lugar el surgimiento de un conflicto: cuando comencé a descargarme más temas de la banda, todos, absolutamente todos los que escuchaba eran completamente diferentes a estos tres. No había ningún otro hermoso tema instrumental esperándome para que yo lo conociera. Tan solo había gritos, gritos incomprensibles para mí, gritos y canciones que nada tienen que ver con mis preferencias musicales, y no es que yo desprestigie la calidad de esa música, tan solo es que mis gustos son totalmente opuestos a lo que mis oídos escucharon cuando quise seguir conociendo más canciones sobre la enigmática banda.

Debido a la decepción que me llevó conocer más canciones, preferí dejar la incógnita inconclusa…y tan solo me limité a seguir deleitándome con esas pocas canciones tan diferentes al resto…

Yo nunca, pero nunca en la vida me hubiera imaginado que tanto tiempo después de haber conocido la banda, mi incógnita realmente poseyera una explicación razonable…pero la respuesta que alguna vez busqué sin encontrarla, esta noche me llegó de la voz de una de las personas más importantes de mi vida, de la persona que más me influenció musicalmente (¡y qué hermoso que así sea!), de una persona que quiero con toda mi alma…

Resultó ser que esas tres canciones que están perdidas entre tantos gritos de Antigone… no fueron compuestas por Heaven Shall Burn. En una de sus giras en Islandia, los integrantes conocieron a un joven violinista llamado Ólafur Arnalds, quien les compuso Risandi Von (Outro), Deyjandi Von (Outro) y Echoes (Intro).

Todo cerró a la perfección… ¡y pensar que yo intentaba buscar algo que me gustara entre tanto griterío! Estuve buscando durante un año en el lugar equivocado…Si yo hubiera sabido desde el principio que las canciones estaban escritas por Ólafur… todo hubiera cerrado mucho mejor. Pero qué hermoso que mi incógnita ya tenga su respuesta.

La última duda que me quedaba pendiente ya acaba de ser esclarecida, y se trataba de Niffaed Von…es tan similar a Echoes que no podía haber sido compuesta por Heaven Shall Burn…así que seguí informándome en Internet y mis sospechas fueron correctas: la canción que tantas lágrimas me hizo derramar también ha sido compuesta por Ólafur.

Las piezas del rompecabezas encajan de maravilla: Ólafur Arnalds es de Islandia, ¡tiene tan solo 21 años! Su estilo es denominado indie classical, porque mezcla violines, piano y cellos con música electrónica ¡y arreglos de percusión al estilo hardcore!

¿Cómo no iba a gustarme si encaja perfectamente con mis gustos musicales? ¡E incluso leí que salió de gira como soporte de Sigur Ros! Es obvio que un estilo tan particular e impecable va perfectamente de la mano con la música que tanto amo.

Ya tengo de donde agarrarme para seguir encontrando canciones tan lindas como las que mencioné. Mi búsqueda siempre iba a ser errada si seguía buscando canciones de Heaven Shall Burn…ahora comienza una nueva búsqueda y estoy segura de que encontraré melodías maravillosas con las cuales deleitarme gracias a Arnalds

Ahora si que mis preguntas tienen todas sus respuestas, ahora sí que entiendo como fue que me gustaron los temas de una banda como Heaven Shall Burn…desde ahora cada vez que los escuche podré borrar los gritos de mi memoria…porque tan solo pensaré en Ólafur Arnalds…y obviamente…en la hermosa persona que encontró las respuestas a mis preguntas.



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