sábado, 28 de febrero de 2009

viernes, 27 de febrero de 2009

Miss you Honey



Mirando una película:

- (…)

- ¿A vos te gustan los bebés?

- (¿?¿?) Mmmm… no sé. No sé como explicarlo...no es que no me gusten, pero me pasa algo raro con los bebés…Ehmm… ¿Por qué?

- No sé…

- ¿A vos? ¿Te gustan?

- No mucho…es que…prefiero…

Ambas al mismo tiempo: - ¡Un perro! Jajajajaja!!




By Caro and Vale

jueves, 26 de febrero de 2009

El Extraño Caso De Benjamín Button

David Fincher


No recuerdo exactamente cuando había sido la última vez que una película me había echo llorar “de esta manera”, porque no fue tan solo un instante como en las últimas que recuerdo…fueron minutos lagrimeando hasta que la película acabó. Y fue realmente hermoso, extrañaba mucho esta sensación de tristeza entremezclada con felicidad…porque realmente: disfruté mucho de esta película.
Tengo que admitir que antes de verla, cuando leí el argumento, basado en un cuento de Scott Fitzgerald…cuando leí que se trataba de un hombre que había nacido con la particularidad de crecer a la inversa…pensé que no me gustaría, que sería demasiado patética o absurda…ya que no soy muy fanática de las películas fantasiosas…pero a medida que fueron transcurriendo los minutos…la fui disfrutando minuto a minuto un poco más…hasta llegar al minuto 166 y desear que no hubiera acabado.
No me detuve a leer las infinitas críticas negativas que atentan contra Hollywood, los Oscar y la taquilla…por primera vez decidí escribir estas palabras tan solo basándome en mi opinión, y le di una nueva oportunidad al cine taquillero estadounidense…y asombrosamente: no me decepcionó.
Debería haber sabido desde un comienzo que se trataba de una película de David Fincher… ¿cómo no iba a gustarme una película del director de dos películas tan grandiosas como El Club De La Lucha y Seven? Y era obvio…al igual que aquellas dos…ésta no logró escapar de las 250 mejores películas de IMDb.
No me importó que ya conociera el final desde el comienzo…porque todas las escenas que forman parte del extenso desarrollo de la película me llegaron de una manera diferente…
Una vez más…me encontré pensando en la inminencia de la muerte, en que nada dura para siempre…(sí, lo sé…el amor puede ser eterno, pero lo inevitable es la muerte) y creo que es bueno recordárnoslo de vez en cuando, aunque de a momentos pareciera ser que Fincher nos quiere hacer sufrir…la muerte llega, por eso mismo espero nunca más encontrarme viviendo del pasado…espero siempre tratar de vivir el presente, ya que es lo único que nos pertenece, ¿no?...
La metáfora del reloj funcionando al revés creo que es un fiel reflejo de lo que fueron varios meses del 2008 para mí…y creo que a más de una persona alguna que otra vez en la vida le ocurre el hecho de estar viviendo de su pasado…el hecho de vivir en medio de un mar de nostalgias por los recuerdos que alguna vez fueron y que nunca más serán. Desde hace años vengo cargando con problemas de ese tipo, desde hace años en infinitas oportunidades me encontré a mí misma viviendo del pasado, temiéndole al futuro…sin poder disfrutar del presente. Por eso es que cuando vivo el día a día…como en este momento de mi vida…aprovecho los instantes al máximo, porque los fantasmas del ayer y del mañana suelen ser demasiado recurrentes en nuestro hoy.
Las largas conversaciones nocturnas entre Benjamín y Elizabeth tomando té fueron el retrato perfecto de uno de mis pequeños placeres favoritos: pasar noches enteras conversando con alguien especial…hasta el amanecer.
El momento previo al accidente de Daisy…posee un guión que me inspiró a alguno que otro capítulo de la que será (eso espero)…mi futura novela. Y a la vez me hizo pensar en esas pequeñas y a la vez enormes coincidencias de la vida, o en esas sucesiones de acontecimientos que ocurren de tal forma y nos hacen preguntarnos cómo pudo haber sido posible que ocurran así… en esos pequeños instantes que nos cambian para siempre…en esas cosas, que sin saber por qué…ocurren, produciendo en nuestra vida un giro completo. Es increíble pensar que en tan solo cuestión de segundos nuestra vida puede cambiar tan rotundamente…y es sorprendente detenernos a pensar en que si tan solo hubiéramos hecho o hubiéramos dejado de hacer algo en algún instante…hoy toda nuestra vida podría ser completamente diferente.
Uno de los momentos que más disfruté de la película y que retrata perfectamente mis grandes deseos y anhelos para el futuro…son las escenas en las que Benjamín y Daisy se mudan al duplex que según Daisy nos cuenta… “huele a leñas”. Esa vida que ambos llevan allí es casi un fiel espejo de lo que es mi vida en el verano: un total desorden, ¡un desorden hermoso! Horarios invertidos, comidas a destiempo, ausencia de rutinas, trasnoches, días completos en la cama…pero sin dudas: infinitos momentos de felicidad que me llenan el alma. ¡Y que hermoso será compartir momentos de ese tipo con el amor de mi vida! La escena en la que los protagonistas se encuentran observando el mar, tapados con frazadas en un banco sobre un muelle, tomando té o café…prometo trasladarla algún día a mi propia vida.
No me puedo quejar de absolutamente nada. Me quedé maravillada con el guión, con las actuaciones, con la fotografía…con los efectos especiales…con la naturalidad con la cual es tratado un argumento fantasioso. No es solo una historia de amor…la película encierra cuestiones filosóficas que nos aturden a todos en algún momento.
Al fin y al cabo…creciendo normalmente o a la inversa…todos marchamos hacia el mismo destino…lo único que importa es lo que hacemos en el trayecto.




No recuerdo su nombre. (…) Es curioso como a veces las personas que menos recuerdas dejan una gran impresión sobre nosotros. Si recuerdo que usaba diamantes, y siempre se vestía con buena ropa. Como si fuera a salir, aunque nunca saliera ni nadie la fuera a visitar. Me enseñó a tocar el piano.


No se trata de cuán bien toques sino de cómo te sientes cuando tocas. Te puedes sanar cuando te entregas a la música.


La vida solo tiene sentido yendo hacia atrás, pero hay que vivirla hacia adelante


- Nunca antes había pensado en la vida o la muerte de esa manera…
- Benjamín, estamos destinados a perder a la gente que amamos. ¿Dé que otra manera sabríamos cuán importantes son para nosotros?


Y en un día de otoño…una visitante conocida tocó a su puerta.
Ella me había enseñado a tocar el piano…y me enseñó lo que significa extrañar a alguien.




- ¿Saben la forma de qué símbolo matemático tiene el número ocho?
- Infinito…
- ¡Infinito!


Y ella me contó sobre todos los lugares a dónde fue…y lo que vio. Y hablamos hasta justo antes del amanecer. Y regresamos a nuestras habitaciones, a nuestras propias vidas. Y cada noche nos encontrábamos de nuevo en el vestíbulo. Un hotel en el medio de la noche puede ser un lugar mágico. Un ratón corriendo y deteniéndose. Una estufa silbando. Una cortina moviéndose. Es algo pacífico, incluso cómodo…saber que tus seres queridos duermen en sus camas, donde nada puede herirlos. Elizabeth y yo perdíamos la noción del tiempo hasta antes del amanecer.



- ¡Benjamín!
- Me haces sentir mas joven.
- Tú me haces sentir años más joven también. Ojala lo fuera. Cambiaría tantas cosas. Desharía todos mis errores.
- ¿Qué errores?
- Me quede esperando… ¿sabes? Pensando que haría algo para poder cambiar mi situación. Hacer algo…pero todo fue una horrible pérdida que no recuperas. Tiempo perdido.


Si fuéramos a tener una aventura…nunca podrías verme durante el día. Y siempre deberíamos separarnos antes del amanecer, y nunca te diría “te quiero”. Esas serían las reglas.


Nos veíamos todas las noches, usábamos siempre la misma habitación…pero cada vez parecía nuevo y diferente.





Nuestras vidas están definidas por las oportunidades, incluso por las que perdemos.


- Pensé en venir aquí y arrastrarme a tus pies o algo así…
- (¡Daisy, vamos!)
- Ya voy…
- Parece agradable… ¿lo amas?
- Creo que sí…
- Estoy feliz por ti…


¿Alguna vez te he contado que me ha caído un rayo?... ¡7 veces!




Nunca sabes lo que te sucederá.


A veces, estamos siendo golpeados y no sabemos por qué. Ya sea de manera accidental o por decisión propia, no hay nada que puedas hacer.
La mujer en París se iba a hacer compras. Pero se olvidaba del abrigo y regresó a buscarlo. Cuando agarraba el abrigo, sonó el teléfono, se detuvo a contestar y habló por un par de minutos. Mientras la mujer hablaba por teléfono, Daisy ensayaba para una presentación en la Ópera de París. Y mientras ensayaba, la mujer que hablaba por teléfono salía a tomar un taxi. Un taxista que acababa de dejar un cliente, se detuvo a beber un café. Y todo esto mientras Daisy ensayaba. Y el taxista que había dejado al cliente y se había detenido por un café, recogió a la mujer que iba de compras y había perdido el taxi anterior. El taxista tuvo que detenerse por un hombre que cruzaba la calle que iba a trabajar cinco minutos más tarde de lo habitual, porque había olvidado ponerse el despertador. Mientras ese hombre que llegaba tarde al trabajo cruzaba la calle, Daisy había terminado su ensayo y tomaba una ducha. Mientras Daisy se bañaba, y el taxista esperaba delante de una tienda a que la mujer recogiera un paquete que no estaba envuelto aún, porque la chica que se suponía debía hacerlo, había peleado con su novio la noche anterior y se olvidó. El paquete fue envuelto y la mujer regresó al taxi que fue bloqueado por un camión de entrega mientras que Daisy se vestía. El camión de entrega salió y el taxi pudo moverse mientras Daisy, la última en vestirse, esperaba a una de sus amigas a la que se le había roto un cordón de su zapato. Mientras el taxi se detuvo por la luz del semáforo, Daisy y su amigo salían por detrás del teatro. Si sólo una cosa hubiera ocurrido diferente. Si el cordón no se hubiera roto. O el camión de entrega se hubiera movido antes. O el paquete ya hubiera estado envuelto porque la chica no hubiera roto con su novio. O el hombre hubiera puesto el despertador y salido cinco minutos antes. O si el taxista no se hubiera detenido por un café. O si la mujer hubiera recordado el abrigo y hubiera tomado el primer taxi. Daisy y su amiga habrían cruzado la calle, y el taxi hubiera pasado al lado de ellas. Pero siendo la vida como es una serie de imprevistos incidentes te alcanzan, y sin el control de nadie, ese taxi no pasó al lado de ellas sino que el taxista se distrajo un momento antes. Y el taxi atropelló a Daisy. Y su pierna fue aplastada. Su pierna se había roto en cinco lugares. Y con terapia y tiempo podía volver a caminar, pero nunca más bailaría.


Puedes estar furioso como un perro rabioso por como salieron las cosas. Puedes insultar, puedes maldecir al destino...pero cuando se acerca el final...debes liberarte.



- No haz dicho ni dos palabras.
- No quiero arruinar el momento.
- Duerme conmigo.
- Absolutamente.


- Ocurrió cuando se suponía que ocurriría.
- Disfrutaré todos y cada uno de los momentos a tu lado.


Amarte, hace que todo merezca la pena.



Nos compramos un duplex. Fue uno de los momentos más felices de mi vida. No teníamos ni un solo mueble. Hacíamos picnics en la sala. Comíamos cuando teníamos hambre, nos quedábamos despiertos toda la noche si queríamos. No nos apegábamos a ninguna rutina. Íbamos a la cama y nos levantábamos al mismo tiempo. Vivíamos en ese colchón.



Prometo nunca más perderme y sentir pena por mi misma.



Ninguno de nosotros es perfecto para siempre.


Quiero recordarnos tal cual estamos ahora.

Algunas cosas, nunca las olvidas.


No sé si es importante pero nunca es demasiado tarde… para ser quien queremos ser. No hay límites de tiempo. Puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay regla para tal cosa. Podemos hacer o echar a perder todo. Espero que hagas lo mejor, querida. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que nunca sentiste antes. Espero que conozcas gente con un punto de vista diferente. Espero que vivas una vida de la que estés orgullosa. Y si encuentras que no…espero que tengas la fuerza para empezar de nuevo.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Lluvia

Paula Hernández



Un drama lluvioso y silencioso…que dice más de lo que calla.
Un efímero encuentro entre dos almas desalmadas en una Buenos Aires apagada.
Lenta pero emotiva.
Triste pero bonita.

Advierto:
(+) La abundancia de fotografías se debe a la simple razón de que amo demasiado la lluvia.
(+) No sé si es una película recomendable, pero yo la disfruté.
(+) Extraje casi la totalidad de los diálogos porque tengo insomnio y me colgué haciendo este posteo. Por lo tanto si alguien llega a este blog, y desea verla…no siga leyendo. Soy un spoiler andando...




- Bueno... ¿Y entonces? ¿Quieres salvarte?
- Y sí... Como todos, supongo.
- ¿Y entonces?
- ¿Entonces qué?
- ¿Qué hacemos?
- Pues... tú me has buscado. Supongo que sabrás dónde llevarme. Ayer me dijiste que me debías una. Pues... ¿Qué puedo hacer por ti?
- No sé... Háblame un rato.


- Cuéntame algo tú.
- No sé. ¿Qué querés que te cuente?
- Lo que quieras contarme.
- Y no sé...Te puedo contar que... a ver...sos la primer persona con la que puedo hablar más de 10 minutos...desde hace tres días.




- ¿Te subirías?
- ¿Adónde?
- Ahí, al barco.
- ¿Al barco? Sí.
- Y si pudieses elegir, ¿adónde te irías?
- A Reikiavik.
- ¿A la capital de Islandia?
- Sí.
- ¿Y qué tiene de especial?
- No, no tiene nada de especial...
- Pero una vez lo vi en una película y siempre pensé que me gustaría ir ahí.
- ¿Y vos?
- Ah, pues yo...
- A cualquier sitio pero que tuviese palmeras, arenita blanca, mar.
- Bueno, Reikiavik tiene mar.
- Entonces podemos ir juntos.
- Pero no tiene palmeras.
- Además no nos conocemos.
- Y además no nos conocemos.
- ¿Víajás mucho?
- Pues muchísimo menos de lo que me gustaría.
-Y eso que cuando era pequeño quería ser marinero. Me gustaba imaginarme lo que había al otro lado del horizonte. También como vivía en Cuenca, estaba ahí como encerrado entre montañas.
- ¿Y tú?
- ¿Qué?
- ¿Qué querías ser cuando fueses mayor?
- Cantante y poeta.
- ¿Y cantas?
- No, horrible.
- Pues mi niña dice que quiere ser astrónoma.
- Pero creo que se piensa que los astrónomos son unos señores de blanco...que van flotando por el espacio.
- Astronautas.
- El otro día me llama y me dice: "Papá, papá, que he visto un astrónomo por la ventana".
- La extrañas.
- Pues sí, pero bueno, ya en dos días ya la vuelvo a ver. Pues es raro porque nunca he estado tanto tiempo lejos de mi casa. ¿Quieres ver una foto?
- Se la ve feliz. Se te parece.
- ¿A mí también se me ve feliz?
- No sé...




- ¿Y tu papá dónde está?
- Ha muerto hace dos días. Hacía más de treinta años que no teníamos relación. Mis padres se separaron. Y mi madre me llevó para España. Y desde entonces...
- ¿Y él no tenía familia acá?
- Ni familia ni nada.
-Su casa era un piano de cola...y una cama de una plaza. Es lo que él eligió.
- Lo que eligió o lo que le tocó...
- ¿Cómo dices?
- Digo que lo que eligió o lo que le tocó...
- No, lo que él eligió. Él eligió eso. Aislarse, desaparecer y llevar la vida que llevó.
- Bueno, no sé, a lo mejor no pudo separarse de otra manera, no sé... No siempre se puede elegir, hay veces que te toca.
- Mira, cuando se tiene un hijo...lo que no se puede hacer es elegir. Tienes que estar ahí.
No puedes desaparecer de un día para el otro...como si no tuvieras responsabilidades.
- No sé... ¿Nunca pensaste que quizás para él...fueron ustedes los que desaparecieron?
- Yo tenía seis años...Mira, déjalo así, no lo vas a entender. Tú no tienes hijos. Y por lo visto, a nadie a quien rendirle cuentas.




- Nunca me había atrevido a venir antes. Tenía miedo de verlo, de escucharle, de preguntarle…Hasta que no volví al apartamento la noche del velatorio. Y vi el piano ahí, solo en medio de la oscuridad, no terminaba de hacerme a la idea...de que Agustín estaba realmente muerto, y de que a mí se me había terminado el tiempo de saber.




- ¿Adónde era que había alguien que se convertía en calabaza?
- En un cuento, en la Cenicienta. No, pero ella no...No se convierte en calabaza.
- No, no. Bueno, la carroza, pero es lo mismo. La cuestión es que al final todo se convierte en lo que no es.
- ¿Cómo en lo que no es? En lo que sí es.
- Está bien, bueno, en lo que es. O en lo que en realidad no es. Es eso.
- No sé...Tú eres la que escribes, tú eres la que sabes de estas cosas.
- Igualmente todo era para decir que...no creo más en los cuentos de hadas. Eso.
- Eso es lo que yo te estoy diciendo.
- ¿Estabas diciendo eso?
- Por ejemplo, yo a mi hija...no me gusta llenarle la cabeza de pájaros con esas cosas.
- ¿No le leés a tu hija?
- Le lee su madre.
- Bueno, además que cuando llego a casa normalmente está dormida.
- ¿En serio? Deberías. En serio. No hay nada más lindo para un chico cuando sos chiquito...que se siente tu papá al lado y te lea tu cuento favorito. Deberías, deberías.




- No sé qué pasó esa mañana, pero entré como todos los días…Y lo vi…y tuve la sensación de que él... no estaba más. Como si después de nueve años, de golpe fuera otro. Como si el tiempo... No sé...Lo hubiera desdibujado.



- Y, no sé... Abrí la puerta y se me caían las lágrimas. Era un robo nada más, pero no...No sabía qué hacer. En otro momento yo lo hubiera llamado a él. Pero... no se me cruzó por la cabeza. No sé, no podía llamar a una sola persona...de las 200 que tengo ahí agendadas en el teléfono. Así que saqué los vidrios del auto como pude, y me quedé sentada ahí no sé cuánto tiempo. Después empecé a dar vueltas en el auto, con la cabeza completamente vacía, sin pensar en nada...Sin controlar absolutamente nada. No sé, me resultaba un alivio el auto. Cuando volví a mi casa me sentí...No sé, completamente ajena. Escribí una nota, inventé un viaje relámpago de esos que a mí me salen todo el tiempo, y me fui...
- O sea que te has separado...
- Más que eso.
- ¿Y qué piensas hacer?
- No sé, resisto más de lo que me imaginaba.
- ¿Pero es una prueba de resistencia esto? Quiero decir, tendrás familia, tienes amigos...que, Alma... uno no puede vivir en un coche.
- No tengo ganas de pedirle nada a nadie.
- Sí, eso está muy bien, pero... ¿Qué ganas tú con todo esto? Si te quieres separar, estás en todo tu derecho, pero puedes hacértelo más fácil.
- Quizás no lo puedas entender, pero yo tengo la sensación...de que de verdad no sé cómo se sale. Hace días que tengo la sensación de estar dando vueltas en círculo.




- ¿Te ha pasado alguna vez...de hacer cosas que no esperas?



- ¿Te quieres dormir?
- (...) Igual me gustaría estar dormida cuando te vayas…

Mauríce

Leyendo un excelente posteo de mi amigo Zim… hoy recordé a Mauríce…un músico independiente que conocí en las calles rosarinas… y después de tanto tiempo volví a escuchar sus canciones…releyendo las palabras que escribí en aquel 29 de Marzo del 2008:


Caminar por las calles de Rosario ya no es lo mismo desde aquel incidente con el ladrón en la facultad. Pero, de todas maneras, intento disfrutar del paseo lo más que puedo. Mientras papá y mamá se encargaron de limpiar el departamento para comenzar a amueblarlo, con Caro salimos a pasear solas por la peatonal. Por primera vez, las dos paseando solas por las calles rosarinas. Que hermoso momento, pensé en mi interior. Nos tentamos con todos los negocios y mientras recorríamos las vidrieras más crecían nuestras ganas de querer comprarnos absolutamente todo. Abandonamos la Córdoba entrando en la Galería del Paseo saliendo por la calle San Martín.

Nuevamente dos situaciones de desagrado nos inquietaron y nos hicieron entrar en un leve estado de pánico. La primera, un adolescente deteniéndonos para pedirnos un cigarrillo. Al verlo, tendría que haber seguido caminando, pero como siempre mi ingenuidad presente, me detuve y le dije que esperara que lo busque. Al dárselo, él notó que estaba asustada y comenzó a hablarme diciéndome que no me asuste. Su voz lo delataba, estaba drogado o alcoholizado. No le bastó con el cigarrillo y me preguntó si no tenía una moneda para comprarse una cerveza. Al instante sin dudarlo nos alejamos de su presencia, para evitar una situación de desagrado. En la misma cuadra, otro adolescente en el mismo estado que el anterior, nos paró para darnos dos tarjetitas con mensajes de amor. Obligadas nos tuvimos que detener nuevamente, y otra vez el susto invadiéndonos. Me preguntó si no tenía una moneda, y cuando comencé a buscarla queriendo hacer una obra de bien, él comenzó a hablarme. En una voz distorsionada por los efectos de no quiero imaginar qué, comenzó a pedirme que le diera plata para comprarse una “birra”. Hay gente que tiene cara para todo, pensé, y esta vez me sumergí en un pánico mayor que en la anterior situación, porque noté en su mirada extraviada matices de violencia. Me asusté y le dije que no le daría plata para comprarse alcohol, dejé caer la tarjeta al piso mientras con mi hermana salimos casi corriendo escuchando las barbaridades que nos dijo el chico luego de nuestro comportamiento. Había sido suficiente, las dos situaciones nos hicieron querer volver al departamento de inmediato.

Comenzamos a caminar nuevamente por la San Martín, hasta que lo vimos a él. Su cabellera ondulada, larga y dorada me llamó la atención de inmediato. Unas leves, armoniosas y encantadoras melodías me indujeron a acercarme cada vez más hacia su figura, que descansaba sentada sobre un amplificador mientras un micrófono rozaba delicadamente sus labios. Desde atrás, su figura, su cabellera y sus prendas (tan sencillas como bellas) me recordaron inmediatamente a John Frusciante, hecho que me llevó a acercarme aún más para escucharlo más de cerca. Me quedé detenida oyendo su voz. En mi imaginación, el tiempo se detuvo y mi mundo se redujo a aquellas melodías y mi corazón. Dejé de soñar por un momento para ver como la gente proseguía caminando sin prestarle demasiada atención, dejé de soñar por un momento, y fue entonces cuando mi desagrado hacia esas personas aumentó. Es que su voz era tan dulce que yo me quedé paralizada tan solo escuchándolo. “Mariposas volando hacia el edén infinito, tu querer por el suelo, las pisadas de un amor espeso, que se hundieron en el cuento naufragando por mi cuerpo…”

La letra de su canción me gustó tanto que instantáneamente al escucharla, me surgieron unas enormes ganas de comprar su CD que posaba sobre la funda de su guitarra. Pero luego de mi sueño desperté, y con Caro decidimos seguir caminando… y de él nos alejamos. Más vidrieras, más tentaciones de gastos sin sentido. Mis pensamientos aún seguían rondando por aquella suave melodía. ¿Valía la pena malgastar dinero comprándonos ropa o cosas inutiles que no necesitabamos? Definitivamente, no. Por lo tanto, luego de tomar un helado, decidimos volver hacia el lugar donde se hallaba aquel cantante bohemio. Pero ésta vez, no eran suyas las palabras que sus labios pronunciaban. Esta vez, desde lejos escuchamos esas hermosas melodías que tanto me gustan. Muchacha Ojos De Papel se oía a la distancia, y yo solo quería acercarme. Nuevamente me quedé detenida observándolo, soñando despierta. Canción Para mi Muerte, continuada por El Oso.

Era demasiado, me acerqué aún más a él y tomé su CD entre mis manos para observarlo. El CD contaba con cinco canciones compuestas y ejecutadas por él, selladas con el seudónimo de Mauríce. Acto seguido, él dejó de cantar para acercarse a nosotras. Comenzamos a dialogar y nos contó que es de Buenos Aires, y luego le pregunté el precio de su CD, para no avergonzarme por haberlo tomado sin antes habérselo pagado, aunque el cartel que posaba al lado de sus CDS decía que podíamos abrirlos para verlos, yo no quise mostrarme como una desubicada. De todas maneras, el precio no me importaba, yo ya estaba dispuesta a comprarlo. ¿Cómo no iba a contribuir con un músico que tan solo se detiene por las calles para cantar siéndole fiel a su arte? ¿Cómo no iba a colaborar con un músico que me había demostrado que realmente estaba allí cantando por amor a la música? Además, quería conocer las otras cuatro canciones que aún no había escuchado. Lo que más me gustó de esa breve conversación, fue que a pesar de que la primera vez que nos detuvimos a escucharlo, nos paramos lo suficientemente lejos de él, hecho que hacía casi imposible que entre tanta gente note nuestra presencia, pero… sin embargo… él nos había visto. Y me dijo que la canción que había cantado cuando yo lo estaba observando un rato antes se encontraba en ese CD.

Una enorme sonrisa se dibujó en mi rostro, le pagué el CD y luego de un bello agradecimiento nos alejamos lentamente de él mientras comenzaba a sonar por el aire aquella canción que tanto me marcó en un pasado. Presente... sí, la de Tango Feroz, aquella con la cual tantas veces lloré y me emocioné. La estaba escuchando cantada por su hermosa voz. Y fue ese el detalle que completó la agradable situación, fue esa canción el detalle que me hizo estar totalmente segura de haberme acercado a él. Y me sentí feliz por haberme detenido para comprar el CD, y me sentí feliz por haberme cruzado con esa persona especial que cambió mi día totalmente, convirtiéndolo en un día lleno de color. Son esas pequeñas cosas que me hacen sonreír, son esas pequeñas cosas que me hacen feliz. De eso va mi vida. De esos pequeños detalles yo me alimento día a día llenando mi vida de momentos de alegría. El viaje de regreso a casa estuvo colmado de ansiedad por querer escuchar esas cinco canciones. Y en este preciso instante suenan en mis parlantes esas hermosas palabras, susurradas en un hermoso tono de voz que roza suavemente mis oídos… “Quiero besar al sol, adentro hay un amor de fuego. Subo hacia el verdor, navegando estrellas de plata. Errantes por tus ojos tan profundos, de arrecifes esmeralda. Busco algún rincón, por fuera de las torres heladas. Siembro mi propio Dios. Flores cristalinas de agua, entre estas ruinas que se elevan, tan profundo como el alba…”




lunes, 23 de febrero de 2009

Hug


Hemos comenzado el día con un abrazo.
Espero no estropearlo todo una vez más.

Like a movie


Si todo fuera como una película los espectadores pensarían…


Octubre 1988, Octubre 1989

Ya nacieron. ¿Cuánto tiempo tardarán en encontrarse?


Septiembre del 2007

Por fin se conocieron. ¡Dense cuenta! ¡Son el uno para el otro!


Octubre del 2007

¡Nene! ¿Hacen falta más señales? ¡Ella no te quiere como a un amigo!


2008

¿Qué demonios están haciendo distanciados?


Enero del 2009

¿Qué es lo que esperan para aclarar sus sentimientos?


(A estas alturas la película se torna insoportable, desesperante, y los espectadores comienzan a arrojar palomitas de maíz a la pantalla amenazando con irse.)


Febrero del 2009

¡Malditos cretinos! Ahora que se confesaron sus sentimientos… ¿Hasta cuando piensan esperar para verse cara a cara?


(Los espectadores comienzan a abandonar la sala…frustrados y cansados de esperar el beso que nunca llegaron a ver.)


Marzo del 2009

(Los espectadores ya se han suicidado por la desesperación…)


Los personajes principales se roban toda la escena ♥



domingo, 22 de febrero de 2009

Traveling with Zim

Escarlatas Siderales

Teletransportación al paraíso

Una persona especial contemplando la magia del momento

Cuando la pieza principal del rompecabezas es la que está ausente, el resto de las piezas no logran acomodarse para llegar al orden y la armonía. El resto de las piezas se dispersa y muchas de ellas se pierden en el trayecto...dejando más espacios vacíos que buscarán llenarse con otras. Las piezas secundarias pueden ir y venir... y sacarnos sonrisas momentáneas. Pero la completa armonía solo se encuentra cuando la pieza central y principal es devuelta a su lugar, porque cuando el vacío principal es colmado, el resto de las piezas no interfieren en el resultado, pueden variar y deambular...pero la única pieza que le devolverá el verdadero sentido al rompecabezas es la principal. Y esto solo lo sabrás cuando la encuentres.
Esa pieza existe y es tu meta, el momento de su encuentro marcará un antes y un después, tu vida cambiará rotundamente, y toda la soledad y la melancolía del pasado valdrán la pena porque nada se comparará con ese presente.
Nunca dejes de buscarla. Esa pieza existe. Lo sé, porque yo la encontré. Y se que algún día la hallarás vos también.

Traveling with Zim
Fotógrafo: Enrico Lamperti
Cerro Otto, Bariloche

A Life Less Ordinary

A Life Less Ordinary

Danny Boyle


Yo sé que la hermosa persona que me recomendó esta película se tentó estando solo en un cyber recordando este diálogo:


- ¿Se fue?

- Bonita mujer.

- No es mi tipo.

- ¿De qué hablas? Mírate. No eres nadie. No eres nada. Te buscan con respecto a un crimen violento. ¡Limpias el piso de un restaurante! Ella...es una mujer inteligente, apasionada, hermosa y rica. Que si ella es tu tipo, no es una cuestión que tendrás que resolver en este mundo. Ni en el próximo mundo, ya que ella irá a algún cielo para mujeres encantadoras...y tú estarás limpiando el piso… ¡de un restaurante en el infierno!


Pero sin dudas el diálogo que más me llegó al alma y que me dejó sonriendo hasta el final de la película fue el siguiente:


- ¿Intentas decirme que las relaciones exitosas se hacen en el Cielo y no están basadas en el sentido práctico de dos personas preparadas para tolerar los defectos de cada uno?

- No es cuestión de una "relación exitosa". Es el amor. Viene de un sitio extraño y maravilloso que no conocemos.

- ¿También rechazas la idea de que el amor es simplemente la adaptación emocional a una necesidad física?

- Completamente.

- ¿En serio?

- El destino interviene en la vida de la gente.

- ¿En las nuestras, por ejemplo?

- El destino nos unió. Nos mantuvo unidos. Era nuestro destino estar juntos.

- El destino nos lo demostró de una forma bastante rara.

- Es lo bonito que tiene. Es inexplicable, incalculable...e imposible de controlar ni entender.

- ¡Pero casi moriste!

- ¡Pero no pasó! ¡Y aquí estamos!

- ¿Tienes alguna prueba sustancial para apoyar todo esto?

- Ninguna.

- Es absurdo e irracional.

- Lo sé.

- Entonces, ¿por qué lo crees?

- Porque...soy un soñador.

- Entonces somos dos.


Y yo no creo en el destino y en el hecho de que esté predeterminado que dos personas deban estar juntas…pero nunca en la vida dudé tanto de eso como en este momento. No creo en el destino pero creo en el amor…y también creo que el amor viene de un sitio extraño y maravilloso que no conocemos. Justamente ayer estaba escribiendo sobre el lugar en dónde están nuestros sentimientos… ¿a caso están en alma? ¿En el corazón? ¿En el cerebro? ¿Dónde están? ¿A caso importa en dónde sea que estén?

Lo que importa es que el amor es lo más hermoso que podemos sentir en la vida, amarnos y sentirnos amados es desde mi punto de vista lo más lindo que nos puede pasar… y esa conexión, ese amor…viene de un sitio extraño y maravilloso, y precisamente el hecho de que sea inexplicable e incalculable lo hace más bonito todavía.

No quiero intentar explicar al amor nunca más, porque jamás encontraría explicación alguna que me satisfaga. Prefiero perderme en su irracionalidad, prefiero conformarme sabiendo que explicarlo es algo absurdo… y dedicarme solo a sentirlo, a sentirlo intensamente.

Y creeré lo que yo quiera creer… porque solo me bastará con soñar…porque yo también soy una soñadora… y encontré al soñador más tierno del mundo para dejar de buscar explicaciones en dónde solo hay que limitarse a sentir. Porque no importa si está escrito o no en el destino que dos personas algún día van a encontrarse, porque no importa de donde vienen nuestros sentimientos, porque no importa de donde viene el amor…son cosas que nunca vamos a saber…lo único que importa es que el amor existe, existe y está en cada uno de nosotros esperando por ser despertado.

Mamma Mia!

Mamma Mia!

Phyllida Lloyd


Yo no soy muy aficionada a los musicales, pero hacía tiempo que quería ver Mamma Mia! y la verdad es que no me decepcionó, por el contrario…me gustó mucho.

Jamás escuché Pop, y conocía poco y nada sobre Abba, pero el film hizo que me descargue todas las canciones de la banda sonora interpretadas por este grupo sueco que revolucionó la década del 70…

Las actuaciones son impecables…no es la primera vez que Meryl Streep me deja maravillada con sus encantos.

Junto a Moulin Rouge y Across The Universe…este musical me hizo disfrutar de lindos momentos de emoción y lindas melodías.

Pero la parte que más me hizo emocionar fue cuando comenzó a sonar Slipping Through My Fingers… me hizo pensar en tantas, en tantas cosas…en tantos aspectos de mi vida que debería reinvertir…y sin embargo pasan los años… y la situación permanece igual… y…no quiero hablar del tema. Simplemente debería de una buena vez por todas reinvertir la situación. Debería decirle tantas cosas. Debería...


Schoolbag in hand, she leaves home in the early morning
Waving goodbye with an absent-minded smile
I watch her go with a surge of that well-known sadness
And I have to sit down for a while
The feeling that I'm losing her forever
And without really entering her world
I'm glad whenever I can share her laughter
That funny little girl

Slipping through my fingers all the time
I try to capture every minute
The feeling in it

Slipping through my fingers all the time
Do I really see what's in her mind
Each time I think I'm close to knowing
She keeps on growing
Slipping through my fingers all the time

Sleep in our eyes, her and me at the breakfast table
Barely awake, I let precious time go by
Then when she's gone there's that odd melancholy feeling
And a sense of guilt I can't deny
What happened to the wonderful adventures
The places I had planned for us to go
(Slipping through my fingers all the time)
Well, some of that we did but most we didn't
And why I just don't know


Slipping through my fingers all the time
I try to capture every minute
The feeling in it
Slipping through my fingers all the time
Do I really see what's in her mind
Each time I think I'm close to knowing
She keeps on growing
Slipping through my fingers all the time

Sometimes I wish that I could freeze the picture
And save it from the funny tricks of time
Slipping through my fingers


Slipping through my fingers all the time

Schoolbag in hand she leaves home in the early morning
Waving goodbye with an absent-minded smile


Abba

JJ72



Suena:
JJ72 - Oxygen

Estado emocional: armonía.



Short sleeves and warm skin
Losing coins calling next of kin
Dropping words about the city were in
Ponds compressed by heavy air
Us without care just sprawling there
Gods in our world

Airports and undergrounds
Waiting to find the unfound
Rising to pure insanity
Here when you want me
True love has no simplicity
Gods in our world

You and I were going so high
The air is getting thin
Our land does not breathe in
We dont need oxygen
Its dreams that bind us and locks us in
The rest are impaled by sense

You and I were going so high
The air is getting thin
Our land does not breathe in
We dont need oxygen
Its dreams that bind us and locks us in
The rest are impaled by sense


JJ72 es una banda de Indie/Rock creada en Dublín, Irlanda en 1995 por el vocalista y guitarrista Mark Greaney.

sábado, 21 de febrero de 2009

Agus

20-02-09

Puede ser que los momentos que haya pasado a su lado hayan sido escasos, pero me bastaron para corroborar lo hermosa persona que es, por dentro y por fuera.

Y puede que las heridas del ayer aún interrumpan su hoy, pero quién escribe sabe que algún día esas heridas cicatrizarán, que quizás algún día la cuestión pase por arriesgarse.

Arriesgarse a sentir nuevamente, y a cerrar capítulos inconclusos que no van hacia ningún lado.

Y puede que la recuerde en alguna noche nostálgica, porque sin dudas comprobé que somos dos personas muy parecidas, por eso quizás las distancias jamás opaquen mis sentimientos.

Y puede que nuestra amistad no se alimente a diario, pero cada dosis de sus palabras siempre logra sacarme una sonrisa.

Y puede que éste solo sea un día más en el calendario, pero cualquier día es buena oportunidad para recordarle cuánto la quiero, cuanto la admiro y cuanto me gusta que forme parte de mi vida.

¡Feliz cumpleaños hermosa! Un abrazo enorme desde lejos…

Se feliz.



vaL