sábado, 7 de febrero de 2009

Almost Famous


Almost Famous

Cameron Crowe


“It’s all happening!”


Creo que toda persona que ama a la música, que realmente ama a la música…recordará aquel primer encuentro con la esencia de la misma. Porque sin dudas podemos convivir con la música desde nuestros primeros años de vida…pero yo creo que hay un momento que nos marca, creo que hay un momento que define un antes y un después. Un momento en el cual nos conectamos tan íntegramente con cierta banda, con cierta canción… un momento en el cual sabremos que desde ese entonces nuestra vida nunca sería vida sin música. Los que amamos realmente la música…sabemos que desde ese encuentro con su esencia…jamás podríamos vivir sin ella. Supimos desde ese entonces que la música pasaría a formar parte de cada una de las etapas de nuestra vida, supimos desde ese entonces que realmente no podríamos vivir sin ella…supimos que nuestro amor hacia ella sería eterno, que nuestro amor hacia ella sería ilimitado…

Yo creo que este momento se expresa perfectamente en la película Almost Famous en el instante en que William Miller descubre los vinilos que su hermana le dejó debajo de la cama antes de abandonar la casa familiar anunciándole que eso lo liberaría. Yo creo que el ritual que realiza William desde que lee la nota que le dejó su hermana (“Escucha Tommy bajo la luz de una vela y verás todo tu futuro.”) marca ese momento, ese momento en el cual todo el mundo se detiene y nuestros sentidos captan íntegramente la magia de la música.

Es la segunda vez que disfruto de esta película que ya forma parte de mis películas preferidas, podría escribir cientos de páginas hablando de ella… de cada uno de los infinitos detalles que tiene para interpretar, de su increíble banda sonora… pero hoy me quedo con este…con el detalle que le da comienzo a toda la historia…

Una vez más…la película me llenó de unas inmensas ganas de querer dejar absolutamente todo por la música. Terminé de verla y en mi interior surgieron esas ganas…esas ganas rebeldes de querer dejar la facultad y dedicarme a estudiar música, a componer música…a hacer música…a sentir la música…a vivir la música.

Pero como se que mi instinto de rebeldía no va a llegar a tales límites…me contento sabiendo que mi amor hacia la música es eterno, que la buena música va a estar presente en toda mi vida, en cada momento…en cada pensamiento…porque mi vida no es vida sin música. Porque la amo tanto que estoy completamente segura de que yo no podría vivir sin ella.



“- Entonces Russell… ¿Qué te apasiona de la música?

- Para empezar… ¡TODO!”


1 comentario:

  1. Rusell Crowe, también director de Elizabethtown, con otra impresionante banda sonora.

    La música creo que forma parte de todo el mundo, algunos la sienten muchísimo más y otros son casi testigos involuntarios de ella. Pero aún así los influye y los marca, solo que no la sienten, al menos no conscientemente.

    Yo soy uno de esos "locos" que se duerme escuchando música, mientras nadie lo hace porque no pueden. Yo puedo, amo dormir con música, amo levantarme con música. Mi despertador es el equipo de música, nada de relojes ni celulares. Amo caminar escuchando canciones en el mp3. Y si el cine, que ya de por sí logra expresar una parte de nuestras vidas, se una a la música qué más puede uno hacer. Nada. Está completo el círculo.

    Con los vinilos tengo una relación de amor. Hace unos años mi vieja encontró guardado en un armario un reproductor de vinilos que era de mi tío, que ahora está en España. Le dije "lo quiero!", lo sacamos y ahí estaba... funcionaba perfecto, con un apartado para manejar graves y agudos y con dos parlantes altos de madera. Un verdadero equipo. También había discos, de todo tipo: de mi viejo había cosas de folclore, como Larralde, de quien me enamoré al escuchar esos discos. De mi tío había cosas que amo como Blues y Rock, y pasaba horas sentado al lado del tocadiscos escuchando discos enteros sin hacer más nada que eso. También había discos de música clásica, un género al que nunca le había prestado atención y del cual también supe llevarme bien.

    Es decir, los vinilos me trajeron a mi mundo (ya musical) razones más profundas para amar la música, porque el vinilo tiene ese encanto de relajarte y disponerte a escuchar un disco entero. Sin otras distracciones. Y no sé si es la magia de la fritura que hacen, el sonido tan peculiar y a veces más perfecto que un CD (a veces no, llegué a la conclusión de que el sonido es mejor). Y ahí me arraigué más a la música, a esa magia que le hace transitar por las venas a uno su vida entera.

    No vi esa peli, pero por lo visto voy a tener que verla. Justamente ayer vi una vez más Elizabethtown y me dije "quiero ver otra peli de Rusell Crowe" asi que me viene como anillo al dedo.

    Hablando de vinilos, tenés que escuchar el programa de radio que anuncié un par de veces en el fotolog y que tenías pensado escuchar. No sé si lo habrás hecho.

    Un beso Vale (yo no sé si estas firmas en escritos viejos las lees, espero que sí! jaja).

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