jueves, 26 de febrero de 2009

El Extraño Caso De Benjamín Button

David Fincher


No recuerdo exactamente cuando había sido la última vez que una película me había echo llorar “de esta manera”, porque no fue tan solo un instante como en las últimas que recuerdo…fueron minutos lagrimeando hasta que la película acabó. Y fue realmente hermoso, extrañaba mucho esta sensación de tristeza entremezclada con felicidad…porque realmente: disfruté mucho de esta película.
Tengo que admitir que antes de verla, cuando leí el argumento, basado en un cuento de Scott Fitzgerald…cuando leí que se trataba de un hombre que había nacido con la particularidad de crecer a la inversa…pensé que no me gustaría, que sería demasiado patética o absurda…ya que no soy muy fanática de las películas fantasiosas…pero a medida que fueron transcurriendo los minutos…la fui disfrutando minuto a minuto un poco más…hasta llegar al minuto 166 y desear que no hubiera acabado.
No me detuve a leer las infinitas críticas negativas que atentan contra Hollywood, los Oscar y la taquilla…por primera vez decidí escribir estas palabras tan solo basándome en mi opinión, y le di una nueva oportunidad al cine taquillero estadounidense…y asombrosamente: no me decepcionó.
Debería haber sabido desde un comienzo que se trataba de una película de David Fincher… ¿cómo no iba a gustarme una película del director de dos películas tan grandiosas como El Club De La Lucha y Seven? Y era obvio…al igual que aquellas dos…ésta no logró escapar de las 250 mejores películas de IMDb.
No me importó que ya conociera el final desde el comienzo…porque todas las escenas que forman parte del extenso desarrollo de la película me llegaron de una manera diferente…
Una vez más…me encontré pensando en la inminencia de la muerte, en que nada dura para siempre…(sí, lo sé…el amor puede ser eterno, pero lo inevitable es la muerte) y creo que es bueno recordárnoslo de vez en cuando, aunque de a momentos pareciera ser que Fincher nos quiere hacer sufrir…la muerte llega, por eso mismo espero nunca más encontrarme viviendo del pasado…espero siempre tratar de vivir el presente, ya que es lo único que nos pertenece, ¿no?...
La metáfora del reloj funcionando al revés creo que es un fiel reflejo de lo que fueron varios meses del 2008 para mí…y creo que a más de una persona alguna que otra vez en la vida le ocurre el hecho de estar viviendo de su pasado…el hecho de vivir en medio de un mar de nostalgias por los recuerdos que alguna vez fueron y que nunca más serán. Desde hace años vengo cargando con problemas de ese tipo, desde hace años en infinitas oportunidades me encontré a mí misma viviendo del pasado, temiéndole al futuro…sin poder disfrutar del presente. Por eso es que cuando vivo el día a día…como en este momento de mi vida…aprovecho los instantes al máximo, porque los fantasmas del ayer y del mañana suelen ser demasiado recurrentes en nuestro hoy.
Las largas conversaciones nocturnas entre Benjamín y Elizabeth tomando té fueron el retrato perfecto de uno de mis pequeños placeres favoritos: pasar noches enteras conversando con alguien especial…hasta el amanecer.
El momento previo al accidente de Daisy…posee un guión que me inspiró a alguno que otro capítulo de la que será (eso espero)…mi futura novela. Y a la vez me hizo pensar en esas pequeñas y a la vez enormes coincidencias de la vida, o en esas sucesiones de acontecimientos que ocurren de tal forma y nos hacen preguntarnos cómo pudo haber sido posible que ocurran así… en esos pequeños instantes que nos cambian para siempre…en esas cosas, que sin saber por qué…ocurren, produciendo en nuestra vida un giro completo. Es increíble pensar que en tan solo cuestión de segundos nuestra vida puede cambiar tan rotundamente…y es sorprendente detenernos a pensar en que si tan solo hubiéramos hecho o hubiéramos dejado de hacer algo en algún instante…hoy toda nuestra vida podría ser completamente diferente.
Uno de los momentos que más disfruté de la película y que retrata perfectamente mis grandes deseos y anhelos para el futuro…son las escenas en las que Benjamín y Daisy se mudan al duplex que según Daisy nos cuenta… “huele a leñas”. Esa vida que ambos llevan allí es casi un fiel espejo de lo que es mi vida en el verano: un total desorden, ¡un desorden hermoso! Horarios invertidos, comidas a destiempo, ausencia de rutinas, trasnoches, días completos en la cama…pero sin dudas: infinitos momentos de felicidad que me llenan el alma. ¡Y que hermoso será compartir momentos de ese tipo con el amor de mi vida! La escena en la que los protagonistas se encuentran observando el mar, tapados con frazadas en un banco sobre un muelle, tomando té o café…prometo trasladarla algún día a mi propia vida.
No me puedo quejar de absolutamente nada. Me quedé maravillada con el guión, con las actuaciones, con la fotografía…con los efectos especiales…con la naturalidad con la cual es tratado un argumento fantasioso. No es solo una historia de amor…la película encierra cuestiones filosóficas que nos aturden a todos en algún momento.
Al fin y al cabo…creciendo normalmente o a la inversa…todos marchamos hacia el mismo destino…lo único que importa es lo que hacemos en el trayecto.




No recuerdo su nombre. (…) Es curioso como a veces las personas que menos recuerdas dejan una gran impresión sobre nosotros. Si recuerdo que usaba diamantes, y siempre se vestía con buena ropa. Como si fuera a salir, aunque nunca saliera ni nadie la fuera a visitar. Me enseñó a tocar el piano.


No se trata de cuán bien toques sino de cómo te sientes cuando tocas. Te puedes sanar cuando te entregas a la música.


La vida solo tiene sentido yendo hacia atrás, pero hay que vivirla hacia adelante


- Nunca antes había pensado en la vida o la muerte de esa manera…
- Benjamín, estamos destinados a perder a la gente que amamos. ¿Dé que otra manera sabríamos cuán importantes son para nosotros?


Y en un día de otoño…una visitante conocida tocó a su puerta.
Ella me había enseñado a tocar el piano…y me enseñó lo que significa extrañar a alguien.




- ¿Saben la forma de qué símbolo matemático tiene el número ocho?
- Infinito…
- ¡Infinito!


Y ella me contó sobre todos los lugares a dónde fue…y lo que vio. Y hablamos hasta justo antes del amanecer. Y regresamos a nuestras habitaciones, a nuestras propias vidas. Y cada noche nos encontrábamos de nuevo en el vestíbulo. Un hotel en el medio de la noche puede ser un lugar mágico. Un ratón corriendo y deteniéndose. Una estufa silbando. Una cortina moviéndose. Es algo pacífico, incluso cómodo…saber que tus seres queridos duermen en sus camas, donde nada puede herirlos. Elizabeth y yo perdíamos la noción del tiempo hasta antes del amanecer.



- ¡Benjamín!
- Me haces sentir mas joven.
- Tú me haces sentir años más joven también. Ojala lo fuera. Cambiaría tantas cosas. Desharía todos mis errores.
- ¿Qué errores?
- Me quede esperando… ¿sabes? Pensando que haría algo para poder cambiar mi situación. Hacer algo…pero todo fue una horrible pérdida que no recuperas. Tiempo perdido.


Si fuéramos a tener una aventura…nunca podrías verme durante el día. Y siempre deberíamos separarnos antes del amanecer, y nunca te diría “te quiero”. Esas serían las reglas.


Nos veíamos todas las noches, usábamos siempre la misma habitación…pero cada vez parecía nuevo y diferente.





Nuestras vidas están definidas por las oportunidades, incluso por las que perdemos.


- Pensé en venir aquí y arrastrarme a tus pies o algo así…
- (¡Daisy, vamos!)
- Ya voy…
- Parece agradable… ¿lo amas?
- Creo que sí…
- Estoy feliz por ti…


¿Alguna vez te he contado que me ha caído un rayo?... ¡7 veces!




Nunca sabes lo que te sucederá.


A veces, estamos siendo golpeados y no sabemos por qué. Ya sea de manera accidental o por decisión propia, no hay nada que puedas hacer.
La mujer en París se iba a hacer compras. Pero se olvidaba del abrigo y regresó a buscarlo. Cuando agarraba el abrigo, sonó el teléfono, se detuvo a contestar y habló por un par de minutos. Mientras la mujer hablaba por teléfono, Daisy ensayaba para una presentación en la Ópera de París. Y mientras ensayaba, la mujer que hablaba por teléfono salía a tomar un taxi. Un taxista que acababa de dejar un cliente, se detuvo a beber un café. Y todo esto mientras Daisy ensayaba. Y el taxista que había dejado al cliente y se había detenido por un café, recogió a la mujer que iba de compras y había perdido el taxi anterior. El taxista tuvo que detenerse por un hombre que cruzaba la calle que iba a trabajar cinco minutos más tarde de lo habitual, porque había olvidado ponerse el despertador. Mientras ese hombre que llegaba tarde al trabajo cruzaba la calle, Daisy había terminado su ensayo y tomaba una ducha. Mientras Daisy se bañaba, y el taxista esperaba delante de una tienda a que la mujer recogiera un paquete que no estaba envuelto aún, porque la chica que se suponía debía hacerlo, había peleado con su novio la noche anterior y se olvidó. El paquete fue envuelto y la mujer regresó al taxi que fue bloqueado por un camión de entrega mientras que Daisy se vestía. El camión de entrega salió y el taxi pudo moverse mientras Daisy, la última en vestirse, esperaba a una de sus amigas a la que se le había roto un cordón de su zapato. Mientras el taxi se detuvo por la luz del semáforo, Daisy y su amigo salían por detrás del teatro. Si sólo una cosa hubiera ocurrido diferente. Si el cordón no se hubiera roto. O el camión de entrega se hubiera movido antes. O el paquete ya hubiera estado envuelto porque la chica no hubiera roto con su novio. O el hombre hubiera puesto el despertador y salido cinco minutos antes. O si el taxista no se hubiera detenido por un café. O si la mujer hubiera recordado el abrigo y hubiera tomado el primer taxi. Daisy y su amiga habrían cruzado la calle, y el taxi hubiera pasado al lado de ellas. Pero siendo la vida como es una serie de imprevistos incidentes te alcanzan, y sin el control de nadie, ese taxi no pasó al lado de ellas sino que el taxista se distrajo un momento antes. Y el taxi atropelló a Daisy. Y su pierna fue aplastada. Su pierna se había roto en cinco lugares. Y con terapia y tiempo podía volver a caminar, pero nunca más bailaría.


Puedes estar furioso como un perro rabioso por como salieron las cosas. Puedes insultar, puedes maldecir al destino...pero cuando se acerca el final...debes liberarte.



- No haz dicho ni dos palabras.
- No quiero arruinar el momento.
- Duerme conmigo.
- Absolutamente.


- Ocurrió cuando se suponía que ocurriría.
- Disfrutaré todos y cada uno de los momentos a tu lado.


Amarte, hace que todo merezca la pena.



Nos compramos un duplex. Fue uno de los momentos más felices de mi vida. No teníamos ni un solo mueble. Hacíamos picnics en la sala. Comíamos cuando teníamos hambre, nos quedábamos despiertos toda la noche si queríamos. No nos apegábamos a ninguna rutina. Íbamos a la cama y nos levantábamos al mismo tiempo. Vivíamos en ese colchón.



Prometo nunca más perderme y sentir pena por mi misma.



Ninguno de nosotros es perfecto para siempre.


Quiero recordarnos tal cual estamos ahora.

Algunas cosas, nunca las olvidas.


No sé si es importante pero nunca es demasiado tarde… para ser quien queremos ser. No hay límites de tiempo. Puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay regla para tal cosa. Podemos hacer o echar a perder todo. Espero que hagas lo mejor, querida. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que nunca sentiste antes. Espero que conozcas gente con un punto de vista diferente. Espero que vivas una vida de la que estés orgullosa. Y si encuentras que no…espero que tengas la fuerza para empezar de nuevo.

3 comentarios:

  1. val...sin dudas estoy asombrado con el comentario q hiciste sobre una de las mejores peliculas que vi y voy a ver en mi vida, siempre la llevare conmigo... siempre tendre a mi benjamin button adentro. Coincido en todo lo que has escrito, me gusto todo, las fotos, las partes del guion, el extenso comentario.. todo, no puede ser tan parecido lo que pienso yo a lo que pensas vos... sos como sabina, coincido en casi todo lo que dice en cada uno de sus libros...

    Lo unico que te pido ahora es que si no me podes hacer un post con un pequeño comentario sobre la peli, si no hay problema... me encanta tu autocritica sobre la pelicula



    espero que se me cumpla el deseo del post... y espero ver mas pelis como estas en el futuro mientras sigo viviendo mi presente a pleno..

    un besote grande val
    t qiero :)


    Gonza

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  2. mmm tengo ganas de ver esa pelicula

    sobre la cancion de silvio, no se porque me hiciste acordar de esa cancion y mientras terminaba de leer el dialogo mas presnte y mas fuerte retumbaba en mi hueca cabeza,
    y me hizo pensar en aquella chica que fue mi casi novia a los 14 años, de la que estaba profundamente enamorado y por cagon no me anime nunca a decirle nada y me quede ahi preguntandome que hubiese pasado...
    si un dia corria hasta ella en la salida de la escuela y la miraba a los ojos y escupia todo y pense que si alguien me ubiese estado viendo en un cine, la sala estaria llena de pochoclos y vacia de gente


    que tengas un exelente fin de semana
    un beso

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  3. ¿Viste que linda la peli? A mi también me encantó y yo te la había recomendado, pero seguro no me diste ni bolilla en su momento, jaja
    Y ese Fincher, un especialista en crear historias, realmente.

    Bueno, Val, a ver cuando te venís a Ros que ansío demasiado conversar con usted :)

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