martes, 10 de febrero de 2009

Leave them kids alone!

Revisando los hermosos posteos del blog de Alejus…me encontré con este maravilloso video titulado:


¿Matan las escuelas la creatividad?



Es una conferencia de un hombre interesante llamado Ken Robinson, y nos propone reflexionar sobre las relaciones entre la educación y la creatividad, el arte, la imaginación…un tema tan complejo como cruel la realidad que lo atraviesa…pero parece ser que Ken logra abordar el asunto de una manera humorística que hace que incluso nos lleguen más sus palabras.


Y ahora yo me hago a mí misma la pregunta: ¿Las escuelas destruyen nuestra creatividad? Y la respuesta es tan triste que incluso y a pesar del toque humorístico que Ken intentó darle a su conferencia…mis ojos se llenaron de lágrimas al escucharlo y mi mente se colmó de viejos recuerdos dolorosos que jamás podré olvidar, porque me marcaron…mucho.


Charly García ya no los decía en su “Desarma y sangra”: no hay escuela que enseñe a vivir. Porque sin dudas la vida va más allá de lo que nuestro puto sistema espera de nosotros. Y me veo obligada a usar ese tipo de palabras porque siento mucha, muchísima bronca…que se viene acumulando desde hace años…y hoy que tengo la oportunidad para escribir sobre el tema…la voy a aprovechar.


Yo no puedo hablar sobre todas las escuelas del mundo, pero si puedo hablar sobre lo que mis ojos ven diariamente, lo que veo y escucho diariamente en los medios de comunicación, en la mayoría de conversaciones con la mayoría de las personas que me rodean…lo que noto en muchas familias, en muchos padres preocupados por el futuro de sus hijos que están tan cegados por los prototipos del sistema que no pueden detenerse a pensar ni siquiera un segundo en la felicidad de sus hijos.


Estoy tan de acuerdo con lo que dice Ken. El sistema nos impone una educación que opaca nuestra creatividad, que disuelve nuestra imaginación, que nos encierra en lo que debe ser y no en lo que quisiéramos que sea. Nos muestran una absurda realidad que nada tendrá que ver con nuestra felicidad.


¿Y a caso no es la felicidad el fin al cual la mayoría de las personas perseguimos? ¡Oh, claro que no! Seguramente serás más feliz con tu maldito trabajo absorbente en tu oficina viendo la vida pasar frente a tus ojos y llenando tu puta cuenta bancaria con muchos de los verdes.


Y pasarás 350 días al año esperando disfrutar al menos 15… y así pasarán años y años y quizás cuando estés en tu último suspiro antes de morir te des cuenta de que la vida se te pasó y vos no la viviste.


Porque quizás cuando eras un niño soñabas con cantar y te callaron, porque quizás cuando eras niño soñabas con bailar y te ataron los pies, porque quizás cuando eras niño soñabas con ser una estrella de rock y te cortaron las alas, porque seguramente cuando el “proceso de educación” comenzó a “formarte” te quitaron todas las hermosas ideas de la cabeza y te propusieron otras que seguramente te brindarán más beneficios en un futuro…


Ahora entiendo por qué cuando crecemos perdemos toda esa magia que nos llenaba el alma cuando éramos niños…ahora entiendo que esa magia se pierde cuando el mundo de los mayores se ríe de nuestros sueños, cuando te hacen creer que es más importante hacer cuentas matemáticas que escribir poemas de amor, cuando te hacen creer que las carreras universitarias prestigiadas serán aquellas que mayor beneficio económico te ofrezcan en un futuro, cuando comienzan poco a poco a hundirte en el sistema sin que puedas abrir los ojos… cuando tus profesores te terminan convenciendo de que “las carreras prestigiadas” son las que tenés que estudiar…porque cuando le dijiste a tu profesora que querías ser artista se te rió en la cara, porque toda tu maldita secundaria fue un supuesto “camino de preparación” para la universidad y para las carreras que “la sociedad” acepta sin prejuicios.


Y que no se malinterpreten mis palabras…yo no desprestigio a ninguna carrera universitaria, yo solo sueño con que algún día las escuelas no solo nos enseñen como sumar, restar o memorizar palabras y repetirlas en una evaluación…yo solo sueño con que algún día las escuelas nos enseñen a vivir. Sueño con que algún día la educación sea un proceso de aumento de nuestra creatividad, imaginación y capacidades.


Sueño con que la inteligencia sea vista por lo que realmente es, no por lo que la mayoría de las personas creen que es. ¿Por qué demonios tenemos una visión de la inteligencia tan distorsionada? ¿Por qué es más inteligente aquel que sabe hacer cuentas matemáticas mentalmente que aquel que baila con toda la pasión del mundo? ¿Por qué la mayoría de las personas creen que tiene mayor coeficiente intelectual aquel que descubrió una ley física que aquel que descubrió el verdadero significado del amor? ¿Por qué tenemos esa puta visión de la inteligencia? Para mi la inteligencia va mucho más allá de un maldito coeficiente intelectual, para mí la inteligencia es abrir los ojos ante lo que somos y descubrirnos a nosotros mismos, la inteligencia no es acumulación de conocimientos, alguien inteligente a mis criterios es un buscador de respuestas, alguien que se equivoca y no tiene miedo de equivocarse, alguien que no solo conoce sino que también vive, alguien que se preocupa por conocer y por aplicar esos conocimientos, alguien que busca conocer, pero también vivir. Alguien que día a día aprende más acerca de la vida y acerca de como conducirse en ella para llegar a buen puerto.


Yo no quiero decir que las carreras que hoy son consideradas prestigiadas para mi no tengan valor. Yo solo quiero decir que la escuela debería apuntar a que cada uno encuentre por sí mismo su propio talento, de que cada uno descubra cuáles son sus gustos, sus intereses, sus motivaciones, sus sueños…de que cada uno logre descubrir realmente qué es lo que desea hacer con su futuro y que nada ni nadie logren opacar ese sueño. Pero no…en la secundaria no hicieron más que intentar lavarme la cabeza con las supuestas carreras prestigiadas, y cuando yo soñaba con ser escritora… mis profesoras aclamaban a todos los futuros ingenieros mientras yo reprimía lo que esperaba de mi futuro sin poder jamás decir palabra alguna porque sabía perfectamente cuáles serían las reacciones.


Pero conmigo no pudieron, yo aprendí por mi misma que uno nunca podrá ser feliz si no está conforme con lo que hace. Porque si uno no descubre su talento, sus gustos y sus intereses… lo más probable es que se encuentre a la mitad de su vida arrepentido por no haberse arriesgado ante sus sueños.


No estoy desprestigiando nada. Si alguien es feliz haciendo cuentas matemáticas, ¡bienvenido sea un nuevo licenciado! ¡O un ingeniero!... pero a lo que voy es que esa persona tiene que sentirlo, tiene que desearlo, tiene que saber que en un futuro va a sentir placer por lo que hace…porque sino…realmente…no tiene sentido. Uno debe sentir pasión ante la elección que pasará a formar parte de nuestro futuro. Y debe equivocarse cuántas veces sea necesario para llegar a tomar esa decisión.


¡Pero claro! ¿Cómo podemos aceptar cuando nos equivocamos? Si nos enseñaron desde que teníamos 5 años que equivocarse es un error, que el error es algo negativo, que equivocarnos nos llevará al fracaso…o al castigo, o a la reprobación. Cuando en realidad la vida consiste precisamente en equivocarnos para aprender de esos errores…


Yo solo quiero decir que me da muchísima bronca que se les quite el valor a otros conocimientos, que, a mis criterios son los que les dan sentido a mi vida… nunca me enseñaron arte, nunca me enseñaron música como es debido, nunca me propusieron escribir mis sentimientos, nunca me hicieron sentir realizada…en casi todos los días de mi secundaria no hicieron más que intentar destruir mis sueños.


Veíamos una película tan hermosa como La Sociedad de los Poetas Muertos (las pocas veces que vimos películas)…y un 90% de mis compañeros se reía ante lo absurdo que les parecía el profesor Keating cuando yo me moría de ganas de largarme a llorar porque realmente sentía que eso era lo que estaban haciendo con mi educación. Me estaban quitando mi poder creativo, mi poder de imaginación… ¡me querían convertir en otro puto ladrillo del muro del sistema! (Veáse The Wall, la película de Pink Floyd, muy interesante las críticas hacia la educación).


Es que la educación está teñida por los intereses de los “altos mandos”, y estoy segura de que a ningún gobierno le conviene que aprendamos a pensar por nosotros mismos… pero hay que aprender a leer entre líneas…hay que aprender que lo que dice un profesor no es verdad absoluta y que puede ser cuestionado, hay que aprender que las palabras que memorizamos para una evaluación no serán los únicos conocimientos que nos ayuden a vivir…porque de eso… por lo menos para mí…no va la vida.


En mi colegio siempre subestimaron la modalidad Comunicación Arte y Diseño, y siempre nos prestaron más atención a los de Ciencias Naturales. Las clases de Filosofía que yo tanto amaba eran desprestigiadas por la mayoría de los profesores. Todo el mundo decía que no servían de nada y fue precisamente gracias a la Filosofía que yo me encontré por primera vez conmigo misma. Fue gracias a la música que yo aprendí a experimentar sensaciones que nunca antes había vivenciado. Fue gracias al cine que yo aprendí a soñar despierta, fue gracias a los libros que leí por mi cuenta (porque tan solo me hicieron leer 5 o 6 libros durante toda mi secundaria) que yo descubrí que mi pasión principal era la escritura, y desde entonces se que escribiré durante toda mi vida porque es una de las cosas que más feliz y realizada me hacen sentir.


Fue gracias a la formación de mi personalidad extravagante y de todos los hermosos delirios que tengo en la cabeza, que yo me juré a mí misma que alguna vez estudiaría Psicología solo por placer… y aquí me encuentro por empezar a cursar mi segundo año sin pensar si en un futuro utilizaré mis conocimientos con fines económicos o solo los aprovecharé para mi vida. Y quiero estudiar Filosofía sin importarme que al decirlo me pregunten: ¿Y para qué mierda sirve la Filosofía? Porque a mi me enseñó a vivir, a mi muchas veces me enseñó a ser feliz. Y quiero estudiar música…y quiero componer música…y quiero hacer arte…y quiero aprender todo lo que pueda sobre la Psicología…no para ganar fortunas, sino para conocer más sobre los misterios de la psiquis humana… y quiero…quiero…quiero hacer tantas cosas que tienen relación directa con mis intereses, pasiones y sueños…porque de eso va la vida, porque lo que verdaderamente importa no es cuánto dinero ganemos en un futuro…sino cuán felices seamos.


Solo que no todos pueden verlo. Solo que muchísimas personas están inmersas en el concepto falso de que para posicionarse socialmente y poder ser felices necesitan ganar día a día más dinero. Pero yo creo que el dinero es un crimen, y no fui yo quien lo dijo. (Véase Money, Pink Floyd).


Y todas esas cosas las tuve que aprender por mi cuenta, en el medio de una educación que día a día pujaba por alejarme de mis pasiones, de mis sueños, que día a día intentaba reprimir esa infinita capacidad de creatividad que todos tenemos…solo que algunos…lamentablemente…la dejan perdida en su infancia.


Sí, soy consciente de que el dinero también es necesario…pero lo que no es necesaria es la ambición, es ese querer más y más…yo solo espero que en un futuro cuando me independice tenga el dinero suficiente para ser feliz, yo solo quiero ser feliz…amar, vivir y sonreír. Y hace años que aprendí a ser feliz con muchas cosas que no se compran ni con todo el dinero del mundo.


Pero lo que más pena me da…es saber que muchas familias obligan a sus hijos a estudiar tales carreras universitarias y no otras… o lo más triste: muchos padres eligen la carrera por sus hijos. Y eso…eso si que es realmente triste. Puede que sea porque un padre siempre quiere lo mejor para su hijo…pero yo creo que nadie puede decidir por nosotros, porque nosotros somos los dueños de nuestra felicidad y sabemos de qué manera y haciendo qué cosa nos vamos a sentir felices…si nos equivocamos, aprenderemos de nuestros errores…pero nunca nadie debería elegir por nosotros.


Yo tuve la suerte de tener mi elección entre mis manos, y al elegir no solo me dejé llevar por los impulsos de mis sueños…también tuve que poner un poco los pies sobre la Tierra…pero elegí algo que me apasiona, y me juré a mi misma nunca dejar de hacer lo que me hace incluso más feliz que estudiar Psicología que es escribir…y algún día escribiré un libro, y dos tal vez…y ojala tres…y siempre tendré presentes todas mis pasiones, nunca las reprimiré, porque yo aún conservo esa magia que tenía cuando era niña…porque yo aún sueño y porque yo solo quiero ser feliz… de la manera en que sea, haciendo lo que sea, solo quiero ser feliz…


Nunca me robarán mi creatividad. Nunca me robarán mi imaginación. Nunca me robarán mis sueños. Y al diablo con todos los que desprestigian mis pasiones. Porque yo no desprestigio ninguna.


No podríamos llorar disfrutando del final trágico de Romeo Y Julieta, no nos retorceríamos la mente interpretando el monólogo “To be or not to be” de Hamlet…si a Shakespeare le hubieran quitado el lápiz de las manos. No nos deleitaríamos hasta extasiarnos con la Novena Sinfonía…si a Beethoven le hubieran prohibido la música. No contemplaríamos a La Gioconda…si a Da Vinci le hubieran impedido utilizar un pincel. Cuánta hermosa música hoy no conoceríamos si los padres de todos los que hoy son estrellas del rock les hubiesen obligado a abandonar su pasión…


Y me entristezco con solo pensar cuántos talentos se pierden día a día por culpa de las personas que reprimen y cohíben nuestra creatividad… Ojala más personas podrían abrir los ojos, ojala algún día las escuelas estén repletas de profesores “Keating”…


Mientras tanto, yo solo se que ninguna escuela, ninguna facultad, ninguna persona…jamás podrá lavarme el cerebro. No van a pensar por mí. Ningún argumento jamás me convencerá de cuál es el camino que debo elegir para mi futuro. Eso solo lo podré decidir yo. Porque mis ojos están abiertos… mi mente inquieta, mi alma apasionada, mi corazón irradia creatividad… y mis sueños al igual que cuando era una niña…permanecen intactos.


We don't need no education
We dont need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids alone
Hey! Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall.
All in all you're just another brick in the wall.


(Another Brick In The Wall, Part 2, Pink Floyd)

1 comentario:

  1. El video, como todos los de TED, muy interesante.
    En mi último año de secundaria yo no quería seguir una carrera. Estaba seguro de que con lo que sabía y lo que quería iba a poder manejarme en la vida. Pero nadie me cree eso, y al final después de mucho dudar, ir y venir, me decidí a estudiar; para colgar un papelito en la pared de mi cuarto, oficina o para guardarlo en el fondo del ropero.
    El título sirve para fanfarronear profesionalmente, para decirle a otra persona "soy mejor que vos", con o sin razón. Como siempre! Los títulos son solo para eso, para pisar a otras personas.
    Respecto a la educación, creo que está mal enfocada. No creo que sea "mala", todo lo contrario. Pero debería implicar menos legalidades y más riqueza. Una clase de geografía podría pedir a los alumnos que se pongan en contacto con alguien de otro país para conocer su estilo de vida, leer el diario de otro país, ver fotos de otro país. Qué importan los cultivos y la edad de las rocas? Jamás vamos a recordar eso! Pero sí vamos a recordar a una nueva amistad en Europa, la portada de un diario extranjero, fotografías de un lugar hermoso y desconocido, etc. Y lo mismo con cualquier otra materia. Debería ser una educación más práctica. Pero una educación más práctica implica poder educar menos gente a la vez, costos mayores y otros compromisos que a poca gente le interesa asumir.
    Esto me recuerda un artículo interesantísimo sobre "modelos de universidad" que escribió un profesor de Física la UBA, te recomiendo leerlo:
    http://neuro.qi.fcen.uba.ar/ricuti/Universidad/modelos.html
    Como siempre te digo, me encanta tu forma de pensar. :)

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