domingo, 22 de febrero de 2009

A Life Less Ordinary

A Life Less Ordinary

Danny Boyle


Yo sé que la hermosa persona que me recomendó esta película se tentó estando solo en un cyber recordando este diálogo:


- ¿Se fue?

- Bonita mujer.

- No es mi tipo.

- ¿De qué hablas? Mírate. No eres nadie. No eres nada. Te buscan con respecto a un crimen violento. ¡Limpias el piso de un restaurante! Ella...es una mujer inteligente, apasionada, hermosa y rica. Que si ella es tu tipo, no es una cuestión que tendrás que resolver en este mundo. Ni en el próximo mundo, ya que ella irá a algún cielo para mujeres encantadoras...y tú estarás limpiando el piso… ¡de un restaurante en el infierno!


Pero sin dudas el diálogo que más me llegó al alma y que me dejó sonriendo hasta el final de la película fue el siguiente:


- ¿Intentas decirme que las relaciones exitosas se hacen en el Cielo y no están basadas en el sentido práctico de dos personas preparadas para tolerar los defectos de cada uno?

- No es cuestión de una "relación exitosa". Es el amor. Viene de un sitio extraño y maravilloso que no conocemos.

- ¿También rechazas la idea de que el amor es simplemente la adaptación emocional a una necesidad física?

- Completamente.

- ¿En serio?

- El destino interviene en la vida de la gente.

- ¿En las nuestras, por ejemplo?

- El destino nos unió. Nos mantuvo unidos. Era nuestro destino estar juntos.

- El destino nos lo demostró de una forma bastante rara.

- Es lo bonito que tiene. Es inexplicable, incalculable...e imposible de controlar ni entender.

- ¡Pero casi moriste!

- ¡Pero no pasó! ¡Y aquí estamos!

- ¿Tienes alguna prueba sustancial para apoyar todo esto?

- Ninguna.

- Es absurdo e irracional.

- Lo sé.

- Entonces, ¿por qué lo crees?

- Porque...soy un soñador.

- Entonces somos dos.


Y yo no creo en el destino y en el hecho de que esté predeterminado que dos personas deban estar juntas…pero nunca en la vida dudé tanto de eso como en este momento. No creo en el destino pero creo en el amor…y también creo que el amor viene de un sitio extraño y maravilloso que no conocemos. Justamente ayer estaba escribiendo sobre el lugar en dónde están nuestros sentimientos… ¿a caso están en alma? ¿En el corazón? ¿En el cerebro? ¿Dónde están? ¿A caso importa en dónde sea que estén?

Lo que importa es que el amor es lo más hermoso que podemos sentir en la vida, amarnos y sentirnos amados es desde mi punto de vista lo más lindo que nos puede pasar… y esa conexión, ese amor…viene de un sitio extraño y maravilloso, y precisamente el hecho de que sea inexplicable e incalculable lo hace más bonito todavía.

No quiero intentar explicar al amor nunca más, porque jamás encontraría explicación alguna que me satisfaga. Prefiero perderme en su irracionalidad, prefiero conformarme sabiendo que explicarlo es algo absurdo… y dedicarme solo a sentirlo, a sentirlo intensamente.

Y creeré lo que yo quiera creer… porque solo me bastará con soñar…porque yo también soy una soñadora… y encontré al soñador más tierno del mundo para dejar de buscar explicaciones en dónde solo hay que limitarse a sentir. Porque no importa si está escrito o no en el destino que dos personas algún día van a encontrarse, porque no importa de donde vienen nuestros sentimientos, porque no importa de donde viene el amor…son cosas que nunca vamos a saber…lo único que importa es que el amor existe, existe y está en cada uno de nosotros esperando por ser despertado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Speak to me...