martes, 17 de febrero de 2009

Light Of A Candle


La madrugada del 12 de febrero del 2009 alrededor de las cuatro horas yo tenía pensado sentarme en la computadora de una buena vez por todas a comenzar a escribir el libro que me prometí a mí misma escribir…

Cuando comencé a organizar la música para escuchar mientras escribía…repentinamente la luz se cortó. En un primer lugar sentí disgusto…pero me conformé pensando en que ya llegará el momento adecuado, y que ese momento será cuando tenga que ser.

Como sueño no tenía en lo más mínimo…sin saber por qué me dirigí al espejo, encendí una vela y la hice posar sobre un plato de té de porcelana…

Observé detenidamente el pequeño lugar tan propio que tenía ante mis ojos… mis adornos rosados y mi teclado a la derecha… todo era tan mío, tan acorde a mi personalidad…pero para que el momento sea más propio decidí añadirle música.

Comenzó a sonar Cannonball de Damien Rice y -nuevamente sin saber por qué- tomé entre mis manos una pintura de labios y lentamente me pinté los labios de rosa fuerte.

¿Qué le faltaba a ese momento para que sea perfecto? ¿Qué le faltaba a ese pequeño instante de placer para que sea completo?

Compartirlo con alguien más. Tomé entre mis manos mi cámara digital y la puse en modo video. Observando el espejo… de mi corazón nacieron breves pero sinceras palabras que materialicé sonoramente para regalárselas a alguien inmensamente especial…


2 comentarios:

  1. Hace cuánto que no me hacen un regalo de ese estilo. Supongo que lo sabés, pero si no te lo cuento, la felicidad que uno siente cuando recibe ese tipo de regalos es única. No se olvidan. Asi que no quiero imaginarme lo feliz que vas a hacer a esa persona :)

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