miércoles, 29 de julio de 2009

Dosis de cine nacional

Estos últimos días le estuve dando una oportunidad al cine argentino…



Cara de Queso
Ariel Winograd


Todo comenzó cuando un amigo me obligó que viera “Cara de Queso”. A juzgar por el nombre pensé que me estaba haciendo una broma pero resulta que no…existe tal película y está producida por Ariel Winograd, quién entre otras cosas produjo el video de Massacre, Te leo al revés, utilizando nada más ni nada menos que 6.600 fotografías de Buenos Aires y Nueva York…pero este es solo un dato adjunto del cual me acabo de enterar…
La cuestión fue que la película obviamente no es del tipo del cual estoy acostumbrada a ver…pero creo que para mi noche de domingo (ya madrugada del lunes) me sirvió de remedio perfecto para las lágrimas que habían tenido lugar unos momentos antes en mis mejillas, cuando escribí la poesía sobre el dolor.
Porque como mi amigo predijo…no pude dejar de reírme a carcajadas durante toda la película. Admito que no es una “obra del arte del cine”…pero que para el momento en el cual la vi me vino genial. Lo único que quería era dejar de pensar en las cosas que me estaban comiendo la cabeza en mi noche de insomnio…así que gracias a la recomendación pude salvar mi domingo y terminar riéndome por las andanzas de unos chicos que no encajaban en el “country judío” en el cual vivían…
Fuera de bromas, la película no es todo risas y en ciertos aspectos me hizo pensar…en lo feo que debe ser vivir en un country, en lo idiota que puede llegar a ser la gente a veces, en el sin sentido del sexo disfrazado de amor, en las esposas superficiales, materialistas, presumidas y fruncidas como mi vecina de enfrente, en las travesuras de la infancia, etcétera.
Y como no podía ser de otra manera…me terminó agradando demasiado uno de los personajes así que de esa película terminé desembocando en otra en la cual también actuaba este chico lindo llamado Nicolás Cóndito.




Un Minuto de Silencio
Roberto Maiocco


Desemboqué en ésta película tan sencilla como conmovedora. La cual me hizo sonreír solo de a momentos, y pensar demasiado…en el amor y la unión de la familia que a veces pude más que cualquier adversidad, en el esfuerzo desmedido que a veces hacen nuestros padres por brindarnos lo mejor…
Un Minuto de Silencio es un drama que cuenta la historia de un obrero al cual lo despidieron de su trabajo, y tuvo que comenzar desde cero abandonando su casa y la mayoría de sus bienes…conformándose con vivir satisfaciendo solo las necesidades básicas de su familia…pero nunca robándoles sus sueños, intentando pese a todo hacer lo posible por hacerlos realidad.
Un Minuto de Silencio también puede ser considerada como una especie de reflejo de la situación obrera de Europa en las crisis del Capitalismo, e incluso no solo en Europa sino también en muchos otros países del mundo…pero siempre recuerdo el caso de Inglaterra por haber sido éste el analizado por Marx tan minuciosamente…retratando las condiciones inhumanas en las cuáles muchos obreros eran tratados como cosas.




Conversaciones con Mamá
Santiago Carlos Oves


De película en película luego de “Un minuto de Silencio”…llegué a “Conversaciones con Mamá”…en la cual nuevamente y para mi agrado me encontré con Eduardo Blanco como uno de los actores principales.
Pero toda mi atención recayó en China Zorrilla…que pese a que en todas las oportunidades que tuve de disfrutar de sus grandes dotes actorales la noté haciendo el mismo personaje…resulta ser que “este personaje” nunca deja de sorprenderme, nunca deja de emocionarme, ni mucho menos logra llegar a cansarme. Sin dudas es una de mis actrices nacionales preferidas desde que no solo me hizo reír a carcajadas sino que también logró que derramara alguna que otra lágrima en aquella hermosa película llamada “Elsa y Fred”…y aquí, en “Conversaciones con mamá” nuevamente produjo en mí esos sentimientos ambivalentes que tanto disfruto cuando miro una película.
Le robaré unas palabras a una crítica que leí en La Butaca, escrita por Julio Rodriguez Chico:
“Concebida con una puesta en escena teatral, y apoyada en las interpretaciones del dúo protagonista, el director sabe tratar temas como la muerte, la soledad y la crisis personal con un sentido optimista y esperanzador.
Su protagonista, Jaime, es un hombre maduro y alicaído, que aún no ha aprendido a encajar las adversidades de la vida, que se ha olvidado de disfrutar de la lluvia como cuando era niño, y que vuelve a necesitar —sin saberlo ni quererlo— de los consejos de una madre de corazón joven (…).
Pequeña joya del cine argentino, amable y conmovedora en el tratamiento de sus personajes, y crítica con una sociedad que arrincona a los ancianos y que acaba generando soledad. Gustará especialmente a un público que busque un cine de valores humanos.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Speak to me...