sábado, 11 de julio de 2009

Felicidad

13 de Febrero del 2008.


En una rosa roja. En un jazmín. En la irracionalidad e infinitud de mi imaginación. En los sueños que soñé, que sueño, y que por el resto de mi vida voy a seguir soñando. En el vuelo de una mariposa. En una sonrisa de agradecimiento. En una verdadera amistad. En el encanto de un enamoramiento. En los caminos que conducen al amor. En cada una de las facetas del amor. En el amor hacia una pareja, en el amor hacia la familia, en el amor hacia los amigos. En un gracias que provenga de lo más profundo del alma. En un te quiero, en un te amo que venga directo del corazón. En un abrazo que encierre todos los sentimientos que no pueden llegar a expresar las palabras. En la locura del amor. En la brisa de una agradable mañana. En la perfección del cielo, en sus infinitos matices. En un amanecer, en un atardecer, en un anochecer. En una agradable conversación que realmente nos de gusto. En unas palabras alentadoras en el momento justo. En un mail sincero que provenga de lo profundo de los sentimientos. En simples pero bonitas palabras, también en las complejas. En un buen libro. En la escritura. En la música, en el gran placer de saber disfrutar de la música y en las indefinibles sensaciones y emociones que ésta puede provocar en nuestro interior. En una película que me deje un mensaje. En las risas, en el placer, en el dolor y en el goce. En la diversión, en la tranquilidad, en la armonía y el relax. En echarse al piso en el medio de un campo para contar las estrellas, o en recorrer lugares nuevos, por más cercanos o lejanos que estén. En viajar, al fin del mundo volando con los pensamientos, a algún otro país, a alguna otra ciudad, o a la esquina de mi casa. En buscarle formas a las nubes. En la fotografía, en los chocolates y las salidas. En un reencuentro, en una despedida emotiva. En los helados y las frutillas. En un logro o una meta cumplida, por más mínima que ésta sea. En los recuerdos felices de la infancia, en el ayer, en el hoy, en las proyecciones para el mañana, pero siempre teniendo como primordial al momento presente. En un deseo satisfecho, o en el deseo mismo, en alguna sorpresa, en algún plan imprevisto que salga a la perfección, en las expectativas y las intuiciones. En el descubrimiento de personas que comparten nuestros sentimientos y pensamientos. En la comprensión y el apoyo. En la ayuda que le brindemos a alguien para hacerlo sentir bien. En las cosquillas, en las caricias, en los besos apasionados, en las miradas fugaces. En la soledad y en la compañía. En las lágrimas y la alegría. Más en la noche pero también en el día. En las travesuras inocentes, en hacer algo que me recuerde a cuando era niña. En las flores de la primavera, las hojas secas del otoño, el frío del invierno y el calor del verano. En la lluvia y en el sol, en los recuerdos felices y la nostalgia, en la melancolía y la sabiduría. En el conocimiento, en el aprendizaje y en los mismos errores que nos hacen no volver a cometerlos. En la sonrisa y las risas de mamá y papá, en la fiel amistad de un hermano. En cantar bajo la lluvia, bajo la ducha. En un rico aroma, en un perfume, en la suavidad, en la ternura, en la amplitud de nuestros sentidos. En mirar a la luna y soñar junto a ella. En el mar y las montañas. En una caminata con una compañía tomados de la mano. En las burbujas de jabón. En dibujar corazones con nombres adentro. En brindar nuestro hombro en el momento adecuado…Y la enumeración prosigue hasta nunca acabar, porque todo depende de mí misma, de mi inabarcable capacidad para hallarla en todos lados, una y otra vez.
Son incontables, es imposible enumerar a cada una, moriría en el intento de nombrar cada una de las infinitas formas que le puedo dar a la FELICIDAD. Porque yo la descubrí en tantos pero tantos lados, y en las cosas más simples que me brindó la vida. No me hace falta ninguna grandeza para ser feliz, porque el secreto está en rescatar todo lo bueno de lo que tenemos, no codiciar lo que nos falta. Yo misma puedo construir una vida llena de momentos felices, solo tengo que abrir mi corazón para colmarlo de detalles de mi agrado. Como dice esa canción que tanto me llega al alma: son esas PEQUEÑAS cosas que nos hacen sonreír.

1 comentario:

  1. que facil es ser feliz no?... que bueno que lo tengas tan bien claro.

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