jueves, 16 de julio de 2009

Simple Things


A Amelie le gusta...

Mirar hacia atrás en el cine y ver la cara de los espectadores.
Descubrir los detalles que nadie ve.
Hundir la mano en un saco de legumbres.
Partir con la cuchara el caramelo de la crema catalana.
Hacer rebotar las piedras en el canal Saint- Martín.
Hacerse preguntas sobre que estará haciendo la gente de la ciudad.

A mi me gusta…

La sensación de mariposas en el estómago que genera el amor.
Acostarme en el suelo para observar el cielo y jugar a buscarles formas a las nubes.
Acorralar el saquito de té, aplastándolo entre la cuchara y la taza para aprovechar más su sabor.
Desmenuzar en diferentes partes las galletitas dulces para degustarlas aún más.
Sacar la cabeza por la ventana de mi habitación para observar la tormenta y cubrir mi rostro con una leve llovizna, escuchando melodías instrumentales de piano.
Descubrir canciones que muy pocas personas conozcan.
Acostarme en el puff sobre el césped de mi jardín, escuchando música clásica con un buen libro entre mis manos.
Observar detenidamente desde lejos a los niños jugando.
Coleccionar tesitos de múltiples sabores.
Alquilar dramas románticos que me hagan llorar.
Salir a caminar en horarios inusuales por lugares poco habituales.
Buscar la tranquilidad en un cementerio.
Encerrarme por las noches durante un fin de semana entero en mi habitación, en compañía de mi soledad, mirando películas que me hagan emocionar, escuchando y conociendo música, leyendo, escribiendo, dibujando, tomando fotografías, comiendo dulces y soñando.
Guardarme para siempre los mensajitos de mi agrado que me envían a mi celular, transcribiéndolos en mi computadora personal.
Comparar la misma fecha de dos días de diferentes años en mi diario personal, para analizar cuál de los dos días disfruté más.
Cerrar mis ojos mientras hablo por teléfono con alguien especial, para intentar acortar la distancia e imaginarme a su lado.
Esconder pequeños regalos en lugares ocultos para que su destinatario los encuentre de sorpresa.
Caminar bajo la lluvia.
Contemplar una y otra vez la perfección de una noche estrellada.
La sinceridad de los abrazos que te rozan el alma.
La sensación de los fuertes latidos en mi corazón tras una emoción.

Y la enumeración prosigue infinitamente hasta nunca acabar… porque con el tiempo, aprendí a ser feliz con las cosas más simples, y aprendí verdaderamente que a mi vida, a pesar de las caídas, la puedo llegar a amar…


13-04-08

1 comentario:

Speak to me...