sábado, 11 de julio de 2009

Vicky

A veces me gustaría cerrar los ojos y abrirlos encontrándome dentro del armario de la escuela en plena hora de Matemática durmiendo una linda siesta mientras todos resolvían ejercicios…

O volver al día de la presentación de buzos, y repetir la misma historia, porque no le cambiaría absolutamente nada, volvería a gastar plata y tiempo pintando la enorme bandera, volvería a gastar esos trescientos pesos en pirotecnia para que la policía nos la termine robando, volvería a dejar mi casa desprovista de huevos para decorar la puerta de entrada, volvería a romper ese vidrio y a revivir con vos cada momento inolvidable de aquella noche.

Cómo me gustaría que nos volvamos a ratear con las chicas escondiéndonos en el cuartito de limpieza…y que después nos descubran porque la portera nos buchoneó, y tener que ir pedirle perdón a la profesora por la falta de respeto.

Pero nada se comparaba con “nuestras” rateadas…porque cuando las cosas las hacíamos nosotras dos solas…siempre nos salían bien, como aquella vez en la cual nos escondimos en el baño y terminamos rompiendo la cadena de lo aburridas que estábamos porque ya no sabíamos más a que juego jugar para hacer pasar el tiempo.

Quisiera que nos descubran nuevamente de alguna de nuestras rateadas y que nos manden a hacer tareas comunitarias una vez más…que nos manden a la biblioteca una semana entera a pegar páginas de libros rotos con cola plástica para ensuciarnos todas, y que nos hagan borrar todos los tachones y nombres gastando todos nuestros liquid papers…

Quisiera ratearnos de plena clase de Lengua porque no nos habían avisado que en vez de tener hora libre harían un cambio de horario. Quisiera que una vez más vayamos a respirar aire al mastil mientras las directoras van y vienen si notar nuestra ausencia en el salón…

Cómo me gustaría volver al día de aquel hermoso 2004 para pasar casi de largo una noche de domingo haciendo un tour por la zona en la chata de Javi con él y Nachi recorriendo Las Parejas, Cañada y como si ya no era suficiente con ensuciar todo el bar arrojándonos maníes también llegar hasta Correa…y al día siguiente decidir ratearnos una vez más de la escuela escodiéndonos en la casa de Nachi el Lunes por la mañana…y que su madre se sorprenda al vernos en la computadora de su pieza porque habíamos entrado por la ventana y él se había olvidado de avisarle que iríamos…para que después nos terminen descubriendo y una vez más me prohíban usar la moto por alguno que otro mes…

Daría lo que sea por revivir un poco a esa pobre Guerrero Future Turquesa que tanto insistí en que me compren para escaparnos una vez más de noche a Montes de Oca, y que Chechu todavía esté entre nosotros, y que él esté allí para prestarme su buzo para el viaje de vuelta.

Pobre Guerrero, nos acompañó a todos lados, como aquella vez en la cual pensamos que era el auto de mi viejo el que nos cruzamos por la ruta mientras volvíamos de Tortugas, como las infinitas veces en las cuales nos escapamos a Las Parejas, o como aquella última vez en la cual fuimos a Cruz Alta y a la vuelta nos detuvimos a acostarnos en la el pasto al lado de la ruta simplemente a delirar y contemplar la magia del cielo.

Cómo olvidar aquellas primeras salidas a Alabama, dando vueltas en calesita como nenitas yendo a todos lados de la mano, sin despegarnos un segundo…conociendo por fin lo que era salir a un boliche.

Creo sinceramente que jamás en la vida podremos olvidar aquel 3 de enero del 2004…en el cual sin pensarlo demasiado agarramos las bicicletas y no paramos hasta Las Parejas…para encontrarnos con la desolación y comernos una insolación simplemente para complacer nuestras travesuras.

Quizás nada se compare con nuestras épocas de vandalismo, con las incontables venganzas hacia las inspectoras de tránsito, con mis delirios de querer bañar con pintura sintética la casa de la preceptora, con las incontables veces que salimos en busca de tubos fluorescentes para estrellarlos contra el piso simplemente por placer, con las incontables veces que salíamos simplemente a hacer destrozos, a intercambiar masetas entre casas vecinas, o simplemente a estrellarlas contra el piso porque eran demasiado pesadas…pobres florcitas.

Cómo olvidar aquella noche en la cual me hiciste arrancar todos los carteles que encontramos de ya sabes quién porque no querías que nadie la salude para el cumpleaños.

¿Te acordás de la Yamaha Mint? ¿Cómo fue posible que a esa no la hayamos hecho llegar a ninguna ciudad vecina? Pero si éramos unas pendejas…lo único que sabíamos hacer era excusarnos cantando “Lo que es tener caaatooorce añooossssssss”, y en ese año de los 14 vivimos más que los trece años que lo precedieron. Y mejor no recordar los 15…porque vamos a terminar entre lágrimas.

Todavía no entiendo como aquel espíritu adolescente era incluso más intenso que el frío de aquellos inviernos…en los cuales pasara lo que pasara, marcara el termómetro la temperatura que marcara…nada nos detenía, ahí estábamos las dos, en pleno centro…dando vueltas hasta que por el centro no quedara nadie. Pasando por todas las casas de los chicos que nos gustaban, marcando huellas por todos lados, o simplemente persiguiéndolos a dónde sea que vayan.

Nada nos detenía. Absolutamente nada nos detenía. Hacíamos lo que queríamos cuando queríamos, no había límites de tiempo ni responsabilidades que nos movilizaran lo suficiente para dejar de hacer lo que queríamos. Simplemente lo hacíamos, no pensábamos en las consecuencias, actuábamos por impulso…y si teníamos ganas salíamos a tomar champagne en vasitos de plástico cantando por el medio del centro dando vueltas en moto.

O íbamos a pintar por todas las calles y paredes con nuestros nombres, Vicky y Val….y la fecha, como si fuéramos novias… o simplemente íbamos a hacer pic-nics al terraplén, o a recorrer campos y estancias abandonadas, o a sacar fotos “artísticas” al cementerio para que termines muriéndote de la risa mientras yo me estampaba contra el piso cayéndome desde el techo.

Yo no sé donde quedó esa Valeria amiga del vandalismo, esa chica a la cual no le importaba nada y las responsabilidades de la vida se iban de recreo cuando nos juntábamos a hacer de las nuestras…quizás los años me robaron gran parte de esa rebeldía, pero los recuerdos permanecen intactos, y algo me dice que tarde o temprano, a pesar de que las circunstancias y el contexto haya cambiado…alguna sonrisa de picardía me recordará que sigo siendo la misma, que vamos a poder seguir viviendo miles de todas esas cosas juntas.

Porque siempre fuiste, sos, y serás…una de las personas más importantes de mi vida, una amiga con todas las letras, mi confidente, mi hermana, aquella persona que con solo mirarme se da cuenta de todo, aquella persona que con solo mirar me doy cuenta de que todo permanece intacto, de que te amo con todo mi corazón, y de que este sentimiento es inalterable, va más allá de todas mis desapariciones y perdiciones.

Porque ambas sabemos que les tenemos unas ganas enormes a esas sillas de ruedas abandonadas en ya sabes dónde. Ambas sabemos que no nos vamos a quedar con las ganas de jugar una buena carrerita al estilo Homero Simpsons en el geriátrico de ancianos…



10-07-09
Feliz Cumpleaños Media Naranja Mía!

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