sábado, 1 de agosto de 2009

El carácter indestructible del desear

La naturaleza psíquica del desear: tal es el insolente karma de la humanidad, que desde aquella primera vivencia de satisfacción no buscará otra cosa más que aquel objeto que quedó perdido para siempre.
La vivencia de satisfacción nos martiriza por el resto de nuestras vidas, aquel auxilio ajeno que en su momento todo lo significó, no hará otra cosa más que insistir y pujar desde aquel rincón oscuro del inconsciente para que busquemos siempre más.
Desde el momento en el cual la necesidad nos abandonó para convertirse en demanda de amor, naciendo de este lazo nada más ni nada menos que el deseo, nuestro destino quedó marcado para siempre, y junto a ello la insoportabilidad del ser, la intolerable sensación de constatar una y mil veces que no somos más que seres incompletos, hartos ya de buscar la plenitud cuando deberíamos comprender desde el principio que es una tarea imposible.
Nos encontramos siempre en la búsqueda de recuperar aquella primera percepción perdida, porque no somos animales regidos por la necesidad, somos animales regidos por el deseo, puesto que solamente un deseo puede impulsar a trabajar nuestro aparato anímico.
La vivencia de la satisfacción marca la ruptura entre la necesidad y el deseo. Ella nos lo da todo y al mismo tiempo todo nos lo quita. Ella, que no es más que la asociación entre la huella mnémica de la excitación de la necesidad, y la imagen mnémica que deja aquella primera percepción, aquella primera engañosa satisfacción. Pero como no pueden dichos elementos suprimirse entre sí, la diferencia entre las huellas mnémicas nos deja en los brazos de aquel resto insaciable, nos deja en las manos del deseo, tal es el producto de la tensión.
El deseo, aquel que ni siquiera puede anularse mediante la satisfacción orgánica, aquel que necesita de un cuerpo para nacer pero que no deja de generar un plus. Aquel que es al mismo tiempo satisfacción e insatisfacción, tal es su naturaleza contradictoria. Aquel que todo poder le quita a la necesidad cuando ésta pasa por el Otro tornándose en demanda.
Demanda que nunca se satisface del todo, porque siempre nos queda ese resto, porque nada responderá completamente a esa demanda, porque el deseo se basa en la falta, y su circuito nunca puede cerrarse, nunca puede saciarse, nunca puede completarse.
El deseo, que siempre tendrá algo de extraño. ¿Será acaso esa extrañeza producto del Inconsciente? Lo que sabemos es que pese a estar condenados a la insaciabilidad, no podemos vivir sin desear. El deseo es un motor que no necesita reservas para seguir funcionando, porque está inherentemente sujetado a nuestra existencia.
Seremos nosotros quienes intentaremos luchar contra él, entregándonos impulsivamente a sus mandatos, negándonos intentando limitarlo, o esforzándonos por controlarlo, pero sea cual fuere nuestra decisión jamás podremos acabar con él, porque está en su naturaleza el ser indestructible.
Estamos condenados a no poder saciar esa falta, estamos condenados a intentar llenar ese espacio vacío y chocarnos una y otra vez con la nada. Estamos condenados a buscar la plenitud y fallar en los mil y un intentos al constatar que ésta tan solo es efímera, que ésta nunca se alcanza.
Somos sujetos deseantes. No podremos dominar a nuestros deseos más que en el plano de la acción, jamás podremos dominarlos en el plano de nuestras mentes.
Desde siempre y para siempre, estamos condenados a desear…

Valérie
(Psicoanalíticamente influenciada)

14 comentarios:

  1. pero yo quiero poder decidir lo contrario.

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  2. tus entradsa sobre cine me encantan ♥

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  3. Está genial genial tu blog!

    Te sigo leyendo!
    Beso

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  4. somos inconscientemente estúpidos para desear aquello que, siempre, es lo más difícil, lo más rebuscado, lo más deseado.
    Besoss

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  5. Ya lo dijo Buda, el no dolor sòlo puede conseguirse a travès del no deseo.

    Sì, me quedo a vivir allì.

    Abraxo.

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  6. agradesco que halla un motivo=)

    me lei gran parte de tu blog, me E N C A N T O.
    enserio..llegue a entradas mui viejas..=)
    fui genial.
    un abrazo.

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  7. tu blog no tiene eso d "seguidores"?:(

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  8. (L)

    http://www.youtube.com/watch?v=aBy6AIv4dL0

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  9. Sinceramente, Vale, fantástico... Me gustaría hacer alguna crítica o tan solo discrepar por el solo hecho del amor hacia las distintas verdades pero la realidad es que en lo tocante a ese aspecto psicológico estoy completamente de acuerdo, y no solo estoy de acuerdo sino que has abarcado aspectos que yo nunca había pensado o contemplado, me has enseñado sin más...
    Ahora, si ese es tu ser seguro hablando, ese ser arrollador de profundidad y sinceridad incesante no tiene límite alguno... Y aprovechar toda tu capacidad para crear algo tan intenso como lo que escribiste es un acto hermoso para observar...
    Chapeau Vale!

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  10. :)

    http://www.youtube.com/watch?v=UBTUAHGpQqE

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  11. Simplemente genial Vaal :)
    El hombre está condenado a desear, y eso es lo que lo define

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  12. Muchacha! Llegué acá buscando la imagen de Almost famous y como ví algo de Psicología me puse a leer! Me gustó mucho leerte, yo también voy a la unr pero estoy en primero.
    Un saludo, de una desconocida, que transita el mismo camino. Si así lo sentís, no dejes nunca de escribir!!!

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  13. Anónimo, si volvés a pasar por acá, quisiera saber tu nombre :)

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  14. si! pase, porque justo estoy con el parcial de sexualidad y sueño de psico y me pase de nuevo a leer este texto que me había encantado.
    cualquier cosa te paso mi mail. vico461@hot..
    exitos loca!

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