domingo, 16 de agosto de 2009

...y no hacer nada para reinvertirlo


2 de Agosto del 2009.


No se si soy una estúpida que se adapta a lo que aprende y lo incorpora a su realidad, o si realmente me encuentro entre las teorías y éstas formaron parte de mi personalidad desde antes que sepa de lo que se estaba tratando.

Sean delirantes o no mis ideas, poco me importa su definición y más me importan sus consecuencias. Sea Proyección o no un mecanismo de defensa siempre presente en mí, los hechos siempre me empujan a creer que sí.

No me estoy psicoanalizando, ni intento comprender algo tan imposible como cada una de las absurdas construcciones que realiza mi consciencia, empujadas o no por el inconsciente. Poco me importa la teoría cuando no hay nada que pueda beneficiarme en la práctica.

Caigo en la misma paradoja una y mil veces, de estar estudiando Psicología y seguir negándome a acudir a un psicólogo o a un analista, caigo en la misma paradoja de creer que eso jamás podría servirle a una persona como yo. O quizás solo sea el miedo a que algún fantasma hereditario del pasado también se halle presente en mí ser.

¿Cómo podría serme de beneficio si hace casi cinco años que vengo acumulando una infinitud de pensamientos y conductas que no hacen más que hundirme?

Si nunca pude derribar las barreras que me impongo ante el amor, si nunca pude deshacerme de mi pasado, ni del pasado de quién sea mi compañía.

Si nunca pude sentirme conforme conmigo misma, si tan solo lo conseguí cuando todo estaba en perfecta “armonía”. Aquella falsa armonía que tan solo era real en el ámbito social y en mi ser interno, porque mi ser externo ni siquiera se conforma con reducirse a los huesos.

Estoy cansada de construir ideas que tan solo tienen lugar en mi mente, estoy cansada de que éstas ideas deterioren mis lazos sociales, estoy cansada de que éstas ideas deterioren el amor. Estoy harta de sostener creencias falsas y fijas que no tienen ninguna base en la realidad, y de aferrarme a ellas destruyendo mi autoestima.

Lo cierto es que me siento segura de mí misma un día de treinta, lo cierto es que mi autoestima está enterrada desde hace más de un año y medio y allí sigue dormida en su tumba. Lo cierto es que extraño mucho aquel vacío que me hacía sentir segura, aunque solo haya sido una ficción.

Puedo pasar días y días encerrada en una habitación sin ganas de salir a la calle por no poder verme ni siquiera en un espejo. Puedo enajenarme por completo del mundo que hay detrás de mi muro y puede que de a momentos me guste la soledad, pero cuando roza los extremos me hunde aún más todavía en mis miserias.

Y la soledad se alianza con mis pensamientos tortuosos y persecutivos. Mi mente se asemeja a una máquina que no deja de funcionar ni siquiera un segundo, y en mis noches de insomnio me juega la peor de las pasadas, cuando un pensamiento me lleva al otro y ese otro a un sin fin de pensamientos más. Pensamientos que atentan contra mí misma, pensamientos negativos, infructíferos, autodestructivos y absurdos.

Pero no puedo dejar de construir una y otra vez esos pensamientos, no puedo borrarlos…reafloran constantemente produciéndome lágrimas. Me hacen sentir la persona más inferior del mundo, la más idiota, la más infeliz, la más horrenda.

Y lo más triste de todo es reconocerlo, es ser consciente de la estupidez que tengo en la cabeza…


…y no hacer nada para reinvertirlo.

5 comentarios:

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  3. "i no hacer nada para reinvertirlo"
    eso es lo peor.


    la paz interior i el reconocimiento con uno mismo ayuda..lo demas le sigue a eso "a pasos de gigantes"

    un abrazo.

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  4. Primero que nada un de nada de mi parte, si esa peliculas es una de mis favoritas. Las frases que tiene son geniales :) Me alegro que te haya gustado.

    Bellisimo lo que escribiste, en cierto punto me siento identificada, comparto gran mayoria de esos sentimientos.

    Saludos che :)

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  5. No dejan de sorprenderme las coincidencias que nos unen, yo que pensaba que me pasaba a mí solo esa manía autodestructiva. Me pregunto de todas maneras, ¿por qué será que padecemos de eso? ¿a qué queremos llegar?

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