miércoles, 23 de diciembre de 2009

Smile, it's raining


Pocas cosas me hacen sonreír tanto como despertarme con el sonido de la lluvia, y que éste vaya incrementando a medida que corren los minutos, que las gotas me esperen detrás de la ventana mientras me preparo un café. Un café bien cargado, primero el café, después el azúcar (mucha), y después lo más lindo: echarle un poquito de agua y batirlo, batirlo y batirlo durante mucho tiempo, hasta que se forme una mezcla bien homogénea y comience ya a sentirse ese gusto que siempre será uno de mis preferidos, ese gustito adictivo que genera placer desde antes de probarlo...agua caliente y volver a mi habitación, para seguir contemplando la lluvia, y abrir la ventana para dejar que la llovizna llegue a mi rostro, degustando entre mis manos una taza caliente de otro de mis pequeños placeres favoritos.

3 comentarios:

  1. ohh lluvia... describís muy bien la imagen te imagino batiendo ja, nos leemos!

    ResponderEliminar
  2. ¡Cómo se nota que estás leyendo a Cortázar! =P
    Adórote ♥

    ResponderEliminar
  3. Sí, sí! Uno de mis pequeños placeres también. Cómo amo prepararme un café, sobre todo si hace frío o si llueve, y cómo amo tomarlo después :)
    El café es la esencia de la(mi) vida.

    ResponderEliminar

Speak to me...