sábado, 12 de diciembre de 2009

Spinetta y las Bandas Eternas


04-12-09
Estadio Velez, Buenos Aires


Luis Alberto Spinetta, Hombre de luz


Hace unos meses atrás cuando mi mente estaba totalmente colapsada por el estudio universitario me llegó un mensaje que me trastocó cualquier tipo de planes para mi primera quincena de diciembre. Me llegó un mensaje de una de las personas más importantes de mi vida, un mensaje que más que una invitación con posibilidad de dudas aludía a un hecho consumado, a una respuesta de sí o sí. “Tenés que estar ahí, va a ser imperdible, es una oportunidad única, no te lo podés perder”. ¿Cómo poder resistirme a un recital de Spinetta junto a bandas que nunca pude ver en vivo y que quizás en ninguna otra oportunidad de mi vida vuelva a ver tocar juntas?

En un primer momento por cuestiones económicas vacilé durante unos segundos…pero cuando me detuve a pensar en lo mucho que me arrepentiría si no estaba allí mi respuesta luego de no más de unos minutos fue un rotundo “sí, quiero estar ahí, quiero que lo compartamos juntos”.

La palabra “VIP” nunca me gustó debo admitirlo, pero la opción que propuse de pagar una entrada de términos medios quedó totalmente inhabilitada porque Gui quería estar en las primeras filas…y cuánto agradezco que haya hecho oídos sordos a mi pedido. La fila diez nos esperaba.

Estuve ansiosa esperando la confirmación de las entradas, estuve muy ansiosa esperando que llegara el gran día, esperando mi viaje a Buenos Aires, esperando “Historias de un viaje III”, esperando y disfrutando al mismo tiempo de la espera misma, de la emoción, de la ansiedad, de esa felicidad previa a la felicidad materializada en eternos instantes de alegría y dicha.

El jueves a las doce de la noche tenía un boleto a Retiro entre mis manos y una emoción inexplicable por todo lo que me esperaba por vivir…

¿Cómo empezar a relatar uno de los mejores momentos de mi vida? Simplemente podría resumirlo en una palabra: indescriptible. La emoción que sentí el viernes pasado en Vélez no se expresa con ningún tipo de palabras, solo podrían comprenderla quiénes estuvieron allí, aquellas 37.000 almas de luz que tuvieron la oportunidad de vivenciar un recital que quedará guardado en las memorias de la historia del rock argentino eternamente…

“Spinetta y las Bandas Eternas” reza en letras negras sobre un fondo amarillo mi entrada al recital. “Y las bandas eternas” fueron tres palabras que habían quedado sonando en mi mente después de leerlo por primera vez. Obviamente mi primer lectura fue recordarme a mí misma que bandas como Almendra, Invisible, Pescado Rabioso y Jade…serán eternas, su música seguirá escuchándose década tras década y muchísimas almas que aún no han nacido seguramente se emocionarán tanto como me emociono yo con canciones que realmente me dan vuelta la cabeza y me hacen latir más fuerte el corazón. Pero de alguna manera no me conformé con dicha lectura, inconscientemente quizás sabía que esas tres palabritas esconderían algo más.

Y así fue como después de vivir cinco horas y media, sí, cinco horas y media, entendí completamente el por qué de esa palabrita. “Eternas”, más de cinco horas eternas…y precisamente fueron eternas porque durante todo el tiempo me invadió esa sensación de felicidad, “la eternidad está en un instante”, lo que viví el viernes pasado va a quedar para siempre grabado en mi memoria, la felicidad que sentí persiste aún hoy cuando me encuentro recordando…momentos que marcaron historia.

No voy a negarlo, hasta el momento éste fue el mejor recital de mi vida. Sin dudas superó lo que viví con Radiohead, la emoción y el disfrute fueron constantes, todo fue impecable, desde cada uno de los movimientos de Luis, hasta el sonido, la puesta en escena, los invitados, el público, la comodidad…el disfrute, el disfrute constante.

Y la diferencia fundamental con el recital de Radiohead en el Quilmes no fue de menor envergadura, la diferencia puntual fue el público, el público de Spinetta fue una de las cosas que más me sorprendió del recital. Si bien recién estuve leyendo que hubo alguno que otro inconveniente, yo al menos ni me enteré. Desde que entré al estadio pude notar el ambiente, ese aire bohemio que me recordó instantáneamente a muchas de las personas que conocí en mi facultad. El público de Spinetta fue un público tranquilo, armonioso, respetuoso. Sinceramente no podía creer que estaba en un recital nacional, yo estaba muy acostumbrada a otras cosas, en Radiohead me empujaron, me golpearon, me desplazaron desde un lugar muy cercano del escenario hasta casi el fondo…y de esa manera me fue imposible disfrutar del espectáculo como hubiese querido hacerlo, aunque no niego que gracias a otros factores también pude disfrutarlo.

Pero el viernes fue una situación completamente opuesta…desde mi lugar pude notar como incluso desde las plateas la gente estaba ordenada, respetándose mutuamente. Obviamente había gente de todas las edades, desde padres con sus hijos chiquitos hasta abuelos. Y solo nos paramos de a momentos…porque nos era inevitable, hubo momentos del recital en los cuáles más de uno sentimos esa necesidad de hacerle sentir al Flaco la emoción que llevábamos dentro…y con la piel erizada y los ojos casi a punto de estallar en lágrimas de felicidad nos parábamos para aplaudirlo y agradecerle por tanta sublimidad.





No hace falta decir que Luis Alberto Spinetta es uno de los artistas más impecables e importantes de nuestro país, pero principalmente el Flaco es una persona de principios, una persona muy humilde, un humano con todas las letras bien parado entre tanta deshumanización, un hombre que irradia luz constantemente, un hombre que incluso brindaba esperanzas cuando nuestro país era un mar de sangre y desapariciones, un tipo con casi 60 años y una trayectoria brillante, un intelectual que de a momentos no deja de ser un niño, un músico de oro, un poeta que puede hacerte erizar la piel con su increíble voz y con el calibre de sus letras, un filósofo también, un hombre que la pelea y…como dejó demostrado el viernes 4 de diciembre en el estadio de Vélez: la pelea y gana.

Se ganó el cariño del público, se ganó y se sigue ganando la emoción de todas las personas que tuvimos la oportunidad de encontrarnos con su música y deleitarnos con sus obras. Fue la primera vez que sentí tan intensamente desde un asiento el amor que el artista que tenía ante mis ojos me estaba brindando, la relación de Luis con el público es maravillosa, su voz se te clava en el pecho como una dulce caricia para el alma, su manera de hablarnos fue tan cálida…y de a momentos incluso nos hizo reír y reír con su humor, cuando presentó tan afectuosamente a cada uno de los músicos que lo acompañaron esa noche. Cuando ya no sabía que adjetivos adjudicarles…se quedaba en silencio y todos nosotros gritábamos tras sus palabras: “Y ahora les voy a presentar a otro”… “¡genio!”, rematábamos.

Estuve tan ansiosa, tan emocionada…y esa emoción iba incrementando su volumen a medida que pasaba el tiempo, como la voz del Flaco…que comenzó un poco apagada pero que se fue encendiendo a lo largo de toda la noche, para brillar con mayor intensidad incluso en los últimos minutos del recital. No quería hacerlo pero los tiempos me impidieron dormir la noche anterior al recital, asistí habiendo dormido tan solo una hora…y mis pilas estaban cargadas para seguirlo escuchando hasta el amanecer si él hubiese querido…

Cada vez que decía “Y esto sigue”, “Esto no termina acá”…yo no lo podía creer. Habían pasado dos horas y todavía faltaba lo mejor…todavía faltaban las bandas eternas. El tiempo pasaba y en ningún momento sentí cansancio ni ganas de irme (se que suena raro pero en alguno que otro recital me pasó). Al contrario…cada vez estaba más entusiasmada, deseaba que el recital sea realmente eterno…que no terminara más.

Y el Flaco que no paraba de sorprendernos…constantemente.

De a momentos reí, de a momentos me emocioné tanto que mis ojos se llenaron de lágrimas…especialmente con Almendra…no lo pude evitar, derramé alguna que otra lágrima con Fermín, y casi me derrito cuando los cuatro artistas se juntaron en el medio del escenario para hacer una hermosa versión de Muchacha (Ojos de Papel)…era demasiado y yo no podía dejar de volar entre tanta felicidad. Pero nunca lo hubiese disfrutado tanto sin la presencia de Gui, gracias a él estuve ahí, y gracias a él disfruté aún más intensamente de ese momento único, compartirlo con él y con otra persona tan agradable como Regi…fue impagable, pocas veces en la vida me sentí tan feliz, tan conforme con mi entorno, estoy tan agradecida a la vida por haberme hecho conocer a una persona tan especial. Sobran las palabras…el sabe cuanto lo quiero.

Lo más esperado obviamente era ver a Almendra, Invisible, Pescado Rabioso, los Socios…y aunque no con las formaciones originales, Jade. Pero no voy a negar que los artistas invitados fueron otro gran toque de especialidad en una noche tan emotiva.

Todo transcurrió regresivamente, desde la banda actual de Spinetta hasta llegar a Almendra. El recital comenzó con Mi elemento, canción que realmente me encanta, pero no tanto como Tu Vuelo Al Fin que fue la siguiente. Siempre lo dije y no me canso de repetirlo: esa canción me parece ideal para hacer el amor, me seduce tanto su letra…pero es un asunto que ahora no viene al caso…y mis primeras lágrimas de la noche llegaron con Umbral.

No faltó la típica voz desde el público rogando “Flaco, ¡no te mueras nunca!”...algo que obviamente todos deseamos, pero de alguna manera sabemos que él será inmortal.

Luego tuvieron lugar los primeros temas de Jade: Sombras en los álamos y Alma de Diamante, que si bien tuvo unos desvíos en su letra…era un tema que no me quería ir sin escuchar…

Una de mis primeras sorpresas fue Fito Páez, al rosarino lo aprecio mucho, pese a que tengo unas discordancias con respecto a su voz, me parece un tecladista genial y una persona realmente agradable.

Cuando al escenario subió Juanse debo admitir que largué una carcajada, ¡fue un momento muy gracioso porque mucha gente empezó a gritarle “Pomelo”! estaba tan electrizado…

Otro detalle que me llamó la atención es que antes de empezar a tocar el Flaco hizo referencias a algunos artistas que también le hubiera gustado versionar pero que no versionaría, entre ellos mencionó a mi tan amado Indio Solari. ¡Qué grande Flaco! Su consideración hacia los “grandes” hace que lo quiera aún más…como cuando mencionó que Muchacha había sido una copia de Mariposa de Madera de Miguel Abuelo…siempre tan humilde Luis, siempre tan humano.

Hasta tuvimos la oportunidad de ver a Gustavo y a Dante Spinetta, y no puedo negar que me dejé seducir una vez más como tantas veces por la voz de Gustavo Cerati que fue otra de mis grandes sorpresas de esa noche.

Pero “el momento” llegó después…con el grande de los grandes…Para ver al Flaco renuncié al recital de Charly del sábado pasado en Rosario…pero no me quedé con las ganas de ver a otro de los genios del rock nacional…Charly estuvo allí, con sus kilitos de más pero su talento intachable, sin dudas creo que fue uno de los momentos más emotivos, me moría de ganas de verlo y por suerte pude disfrutarlo aunque solo hayan sido unos minutos. Eterno goce fue escuchar Rezo por vos de la mano de dos genios.

¿Y qué decir de “las bandas eternas” si su presencia hablaba por ellas mismas? Con un sonido impecable fueron asomándose una a una, tiñendo de color cada segundo del resto de la noche…en primer lugar Los Socios del Desierto…y luego de tres canciones por fin en el escenario tuvimos la oportunidad única de disfrutar de Invisible...Jugo de Lúcuma, Durazno Sangrando, ¡hasta pude deleitarme con Amor de Primavera! Sublime…sublime.

Pescado Rabioso me envolvió en sensualidad con Despiértate Nena, Me Gusta Ese Tajo…y otra vez mi piel volvió a erizarse con esas tremendas palabras que solo podían salir de la mente del flaco: “Y en esta quietud que ronda a mi muerte…no tengo presagios de lo que vendrá”

Pero mi emoción llegó a su punto de clímax cuando al escenario se presentaron de a uno Emilio Del Guercio, Edelmiro Molinari y Rodolfo GarcíaAlmendra estaba allí, brillando como hace tantos años atrás. Cuando finalizó Muchacha me sentí tan realizada, tan agradecida, tan feliz…que mi mente incluso llegó a pensar: “me puedo morir tranquila”…y no estoy exagerando…no lo podía creer.

“Pero esto no termina acá”… ¡ese Flaco es una caja de sorpresas! Como si no fuera suficiente con tremendo espectáculo montado hasta el momento…al escenario se sube Ricardo Mollo para cantar una canción nueva: Ocho de Octubre, dedicada a las víctimas de la tragedia de Santa Fé, y Luis Alberto aprovechó la oportunidad para que le dediquemos un “Fuck you” a la Revista Rolling Stone por un inconveniente surgido tras la portada con Charly.

Hubiese querido que el recital durara hasta el amanecer…pero el final ya se acercaba, Seguir Viviendo Sin Tu Amor, Quiero ver un tren…y mi tan amada No Te Alejes Tanto de Mí fueron las últimas canciones… tranquilo Flaco, que con la sobredosis de felicidad que nos proporcionaste, te vamos a seguir…te vamos a seguir para siempre.

Quedó más que claro que una de las cosas que más le importaba al Flaco en su noche era recordarnos su campaña de concientización relacionada con los accidentes de tránsito, el final de la noche eterna consistió en una despedida con todos los invitados sobre el escenario con remeras que apoyaban dicha campaña, a la cual me sumo dejando una tarjeta que encontré por la Web.

¿Qué más decir más que un enorme gracias? Gracias Flaco por demostrarnos que sos un genio, que sos el mejor, gracias por brindarnos el concierto más largo de la década, por permitirnos disfrutar de más de 30 músicos invitados, por tus 40 años junto a la música…junto a la vida misma, por tu humildad, por tus buenas acciones…por ser el más grande entre los grandes, te estoy eternamente agradecida.

Pero principalmente gracias a vos Gui, ya que sin vos…me hubiera perdido de vivir uno de los mejores momentos de mi vida.

Mi felicidad permanece aún intacta como hace exactamente una semana atrás…porque ”aunque me fuercen yo nunca voy a decir, que todo tiempo por pasado fue mejor, mañana es mejor, mañana es mejor…”



Lista de temas e invitados


Salvo cuando tocó con las Bandas Eternas, la base siempre fue:


Claudio Cardone - Norma Nicota - Guillermo Vadala - Sergio Verdinelli

01 - Presentación
02 - Mi elemento
03 - Tu vuelo al fin (c/ Baltasar Comotto)
04 - Ella también (c/ Diego Rappoport)
05 - Umbral (c/Diego Rapopport)
06 - Fina ropa blanca
07 - La bengala perdida
08 - Sombras en los álamos (c/ Juan Del Barrio)
09 - Alma de diamante (c/ Juan Del Barrio)
10 - Cisne
11 - Al ver veras (c/ Mono Fontana)
12 - No ves que ya no somos chiquitos? (c/ Mono Fontana)
13 - Cielo de ti (c/ Javier Malosetti)
14 - Las cosas tienen movimiento (c/ Fito Páez)
15 - Asilo en tu corazón (c/ Fito Páez)

(…)


16 - Mariposas de madera
17 - El rey lloro (c/Beto Satragni)
18 - Adonde esta la libertad? (c/ Juanse)
19 - Te para tres (c/ Gustavo Cerati y Gustavo Spinetta)
20 - Bajan (c/ c/ Gustavo Cerati y Gustavo Spinetta)
21 - Cementerio club
22 - Era de Uranio (c/Leo Sujatovich)
23 - Vida siempre (c/Leo Sujatovich)
24 - Maribel se durmió (c/Leo Sujatovich)
25 - Necesito un amor (c/ Dante y valentino Spinetta)
26 - Filosofía barata y zapatos de goma
27 - Rezo por vos (c/ Charly García)

(…)


Spinetta y los Socios del Desierto
Marcelo Torres - Javier Malosetti

28 - San Cristoforo
29 - Bosnia
30 - Nasty people

(…)

Invisible
Spinetta – Machi Rufino – Pomo Lorenzo

31 - Durazno sangrando
32 - Jugo de lucuma
33 - Lo que nos ocupa es esa abuela la conciencia
34 - Niño condenado
35 - Amor de primavera (c/ Lito Epumer)

(…)

Pescado Rabioso
Spinetta - Black Amaya - Bocón Frascino - David Lebón - Carlos Cutaia - Guillermo Vadalá

36 - Poseído del alba
37 - Hola dulce viento
38 - Serpiente viaja por la sal
39 - Credulidad
40 - Despiértate nena
41 - Me gusta ese tajo
42 - Post crucifixión

(…)

Almendra

Spinetta - Edelmiro Molinari - Emilio del Güercio - Rodolfo García

43 - Color humano
44 - Fermín
45 - A estos hombres tristes
46 - Hermano Perro
47 - Muchacha ojos de papel

(…)

48 - 8 de octubre (c/Ricardo Mollo)
49 - Retoño 50 - Seguir viviendo con tu amor (c/Mono Fontana)
51 - Quiero ver un tren (c/ Mono Fontana, Nico Cotta y Javier ...)
52 - No te alejes tanto de mi


Fuentes consultadas


- http://elanacoreta86.blogspot.com/2009/12/spinetta-y-el-recital-eterno.html

- http://alremango.blogspot.com/2009/12/luis-alberto-spinetta.html

5 comentarios:

  1. No sé qué decirte Val... No lo sé. ¿Acaso existen palabras? Espero algún día, dentro de 40 años hacer un recital de 5 horas y media y dedicártelo enteramente a vos... =)

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  2. Hola, Val. Muchísimas gracias por haberme leído y comentado tantos post de mi blog. Cada vez que uno encuentra personas que lo leen, para mí resulta ser una caricia al alma.
    Estoy muy orgulloso de poder contactar gente con tanta vibra positiva, así como también pensante y abierta de mente. Esos factores los reunís, así que, bienvenida a la lectura cuando más lo gustes.
    Creo que es el recital que me marcó para toda la vida. No sé si habrá alguien capaz de imitarlo, igualarlo o superar ese show. Ni por más que vengan nuevamente Los Stones o Creedence o quien seaa, siento que nada tiene comparación con eso. Es más, se corre el rumor de un regreso de Almendra para el año que viene. Por Dios, qué bandas todas. Cada segmenteo era una teletransportación a cada década: los 60, Almendra; los 70, Pescado e Invisible; y los 80, Spinetta Jade. Los Socios del Desierto fueron buenos, aunque, realmente, no le preste mucha atención a esa etapa.
    Al fin se hizo realidad el sueño de poder ver a estos grosos de la música. Ojalá exista una segunda posibilidad, aunque la veo casi imposible. Pero más allá de eso, todos aquellos que sabemos contemplar la buena música de esa época, tuvimos el hermoso regalo que nos dió Luigi y que guardaremos en el corazón por el resto de nuestros días.
    Sin más preámbulos, un fuerte abrazo de luz, Val. Gracias por tu buena vibra. Te voy a hacer un enlace así te leo más seguido. Gracias de todo corazón por esa energía que irradiás.
    Desde un humilde rincón de La Paternal, éxitos para vos y esperemos que tengas unas felices fiestas, que el año que viene sea glorioso y se den todas las cosas sumamente positivas en tu vida.

    Matías

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  3. Confieso que entro a tu blog para escuchar "Fake Plastic Trees"... 1, 2, 3 y mil veces.

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  4. Hola val!
    Hace muuuuucho que no pasaba por ningún blog... y mirá lo que me encuentro... terrible recital, no? (La palabra "terrible" aplicada como un adjetivo positivo jaja...)
    ¡5 horas y media! Wow... la verdad que increíble... ¡¡qué suerte que pudiste estar en el Vip!! Como decís, no es una palabra que suene bien, pero cuando se trata de artistas a los que uno quiere tanto, no queda más remedio que pagarlo... Porque esa ubicación no tiene precio. ¡Fila 10! Qué copado...

    Me gustó mucho tu relato, no te perdés ni un detalle y transmitiste todo lo que sentiste. Qué ganas de ir a un recital ahora, jajaja

    Mis tíos fueron! A uno le encantó que haya sido eterno, el otro es fanático pero estaba tan cansado (porque es músico y justo esa noche antes de ir había tocado) que se le hizo muy largo. Pero igual le gustó.

    Bueno Val, espero seguir leyéndote

    Un beso grande!

    Almendra*

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  5. Spinetta?? Penny lane?? oh dios.. jajaja

    FUISTE A VER A SPINETTA!.. que bueno!!!
    yo estuve a esto de ir.. tenía la plata todo, ibamos a ir con mi guerfren.. pero no teníamos como volver..
    y the beatles? jaja soy fanático de ellos, por lo que vi aca al costadito, Viste la película "across the universe".. muy buena, no te pareció??
    viste "let him be"?? no se si es nueva, es tipo un documental sobre john (todo ficción eh, no te ilusiones como yo! jaja)
    y seru girán.. increíble..
    Pedrito Aznar!! jaja bueno basta porque vas a pensar que estoy loco.. CÓMO ESTUVO EL RECITAL??
    bueno te mando un abrazo desde acá para allá.. espero que no te asustes por este comentario jaja
    chau!

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