martes, 29 de diciembre de 2009

Utopic



Yo no sé por qué las casualidades de la vida me llevaron nuevamente a ver el tipo de películas que había abandonado hace ya mucho tiempo.
Hace más de tres años vi por primera vez A Walk To Remember, dirigida por Adam Shankman, en aquel entonces la película me gustó tanto que no tardó en convertirse en una de mis favoritas, y fue en aquel entonces cuando comencé a soñar con encontrar “ese tipo de amor” que el cine me mostraba…
Con el correr del tiempo y las experiencias, comencé a detestar ese concepto de amor por creerlo irreal, utópico y engañoso; y la historia de “la chica buena” que convierte al “chico malo” en bueno mientras éste se enamora de ella…ya no le agradaba a mis sentidos.
Ayer a la tarde…vaya a saber alguien por qué, volví a encontrarme con ésta película en la televisión…y como a mi hermana no pienso robarle los sueños, terminamos viéndola y quejándonos al mismo tiempo por emocionarnos creyendo que ese tipo de relaciones podría ser posible en la vida real, terminamos enojadas con nosotras mismas por caer nuevamente en ese estado de “ensueño” e “idealización”.




Pero no todo terminó allí…hoy me desperté a las cinco de la mañana y ya no pude volver a dormirme, debería haberme puesto a leer Orwell pero mi dolor de cabeza no me lo permitió, así que otra vez terminé enganchando de rebote una película por la tele, A Sassy Girl dirigida por Yann Samuell, versión norteamericana (acabo de leer que la versión coreana es mejor, pero eso díganselo a Cinecanal).
Mi primera impresión fue: seguro que es una estúpida comedia romántica llena de escenas tontas que ni siquiera logren hacerme reír lo suficiente. Okey, no importaba, porque me dolía mucho la cabeza y no encontré otro entretenimiento más que quedarme tirada en el colchón mirando la película, que de comedia cada vez tenía menos.
Los últimos minutos se acercaban y todo era un drama, en vez de reírme terminé como en los viejos tiempos: llorando sin saber por qué, deseando otra vez encontrar a alguien que realmente me enamore, que logre lo que nadie nunca ha logrado, llorando y al mismo tiempo maldiciéndome, enojada conmigo misma por haber vuelto a caer en la misma idiotez. ¿Cuándo va a ser el día de que me convenza que ese sueño de un amor eterno no existe?




De lo que estoy segura es de que hay algo que nunca me tendría que haber enterado: la maldita película coreana está basada en una historia real.