lunes, 18 de enero de 2010

1984, George Orwell


Hace pocos minutos terminé de leer 1984, un libro cuya lectura pendiente venía retrasando desde hace años y que desde la fecha de mi cumpleaños en cuando una de mis mejores amigas me lo regaló, lo tenía guardado y estaba esperando tener el tiempo necesario para leerlo. Alguien especial hace un tiempo atrás me dijo que este libro me cambiaría la vida…y creo que tenía razón. Si yo intentara plasmar en palabras todo lo que este libro me hizo pensar a través de sus páginas mi discurso me terminaría ahogando. En un momento incluso llegué a detener mi lectura para quedarme pensando, pensando y pensando…y entre tanto pensar terminé derramando alguna que otra lágrima por no encontrar una solución a mis interrogantes.
Es que lo que George Orwell escribió en aquel 1949 mediante el recurso de su ciencia ficción distópica podemos notarlo cada vez con mayores matices en nuestra sociedad actual, en la cuál aquellos poseedores del poder intentan coaccionar y reprimir nuestra capacidad de pensar por nosotros mismos, en dónde podemos constatar día a día como muchas personas reducen su lenguaje a llanuras, en dónde las dictaduras acontecidas en el transcurso de la historia nos demuestran que la represión física y psicológica se hizo presente devastando por completo familias enteras.
La persecución, la subordinación a dogmas incuestionables, ese maldito ojo que todo lo mira, que todo lo ve, que todo lo reprime y coacciona, ese maldito ojo que nos impulsa hacia un rebaño incapaz de rebelarse. Qué argentino no sintió su pecho estremecerse al leer las páginas en las que Winston fue torturado una y otra vez para que se amoldara a lo que el Partido dictaba... pensando en aquellas almas que perdimos en los golpes militares. Quién que haya leído este libro no sintió una terrible frustración al notar las similitudes entre nuestra sociedad y aquella sociedad orwelliana, al notar como en nuestro día a día los medios de comunicación desinforman, al notar como el pasado es dueño de quienes son dueños del presente y cómo vivimos en un estado de guerra permanente en dónde la principal víctima de los bombardeos es nuestra capacidad de razonamiento.


Selección de fragmentos:
(Advertencia: obviamente, "el todo es más que la suma de las partes", este es un libro que se disfruta progresivamente a medida que vamos avanzando en sus páginas y comprendiendo más a fondo lo que el autor nos quiere decir con términos como Ingsoc, Neohabla, Doblepensar, entre tantos otros, en fragmentos se escapa su esencia porque a esta misma la vamos captando una vez que estamos adentro de la obra y somos capaces de comprender las ironías que se leen -exquisitamente- entre líneas).

“Nada era del individuo a no ser unos cuantos centímetros cúbicos de materia gris dentro de su cráneo.”

“Para el futuro o para el pasado, para la época en que se pueda pensar libremente, en que los hombres sean distintos unos de otros y no vivan solitarios... Para cuando la verdad exista y lo que se haya hecho no pueda ser deshecho:
Desde esta época de uniformidad, de este tiempo de soledad, la Edad del Gran Hermano, la época del doblepensar... ¡Salve!”

“Las consecuencias de cada acto van incluidas en el acto mismo.”

“El delito de pensamiento no significa la muerte, el delito de pensar es la muerte.”

“En una época mentira universal, decir la verdad constituye un acto revolucionario”

“Y si todos los demás aceptaban la mentira que impuso el Partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía en verdad. “Quien es dueño del pasado -decía el slogan del Partido-, domina el porvenir. El que es dueño del presente domina el pasado”.
Y, sin embargo, el pasado, alterable por su misma naturaleza, nunca había sido alterado. Todo lo que ahora era verdad, había sido verdad eternamente y lo seguiría siendo. Era muy sencillo. Lo único que se necesitaba era una interminable serie de victorias que cada persona debía lograr sobre su propia memoria. A esto le llamaban “control de la realidad”. Pero en neolengua había una palabra especial para ello: doblepensar.”

“A decir verdad, no existirá ya el pensamiento, cómo lo entendemos hoy. Lo dogmático exime de pensar, de la necesidad de pensar. Acatar el dogma es vivir en un perpetuo estado de inconsciencia.”

“De todas formas, cada una de sus palabras sería expresión fiel del dogma partidario y manifestación la más doctrinaria de los postulados del Ingsoc. Al mirar aquel rostro desprovisto de ojos y la mandíbula en constante movimiento peyorativo, a Winston le invadió la curiosa sensación de que no era aquel un ser humano, sino un pelele. No hablaba en él su cerebro, sino la laringe. Emitía palabras, es cierto, pero sin construir frases de sentido y contenido: eran sonidos emitidos por instinto como el graznido de un pato.”

“Hasta haber adquirido conciencia no se rebelarían y no pueden adquirirla sin rebelarse antes.”

“Todo acababa por disiparse en medio de una espesa bruna. Se obliteraba el pasado, luego se pasaba una esponja sobre la propia obliteración, y la mentira quedaba transformada, en verdad.”

“-Comprendo cómo, lo que no puedo comprender es por qué.
Se preguntó, cómo tantas otras veces, si él mismo no estaba loco de remate. En resumidas cuentas, acaso un loco no fuera sino una minoría de uno. En un tiempo se tuvo por loco a quién creía que la tierra gira alrededor del sol, hoy se tendría por tal a quién afirmara que el pasado es inmutable. Si entre todos fuera Winston el único en dar crédito a esa verdad, pues entonces es que estaba loco perdido. Y no es que el haber perdido la razón le importase poco ni mucho, lo tremendo para él era sospechar que acaso también estuviese equivocado.”

“Se le ocurrió que, en los instantes decisivos, no es al enemigo exterior al que se impone vencer, sino al que llevamos dentro.”

“Nos encontraremos donde no existan tinieblas.”

“Al leer aquello de “te quiero” se había despertado en él un vivo anhelo de continuar viviendo y, de pronto, los riesgos de menor cuantía pareciéronle sin trascendencia.”

“Dejó de pensar para solamente sentir.”

“Al conversar con ella, comprendió Winston cuán fácil era simular una rígida actitud dogmática sin saber lo que encierra el dogma. En cierto modo, el Partido imponía su doctrina con mayor facilidad a quienes eran incapaces de comprenderla. Esa gente aceptaba a ojos cerrados las más flagrantes adulteraciones de la verdad al no captar los alcances de la enormidad que de ella se exigía, y no sentía suficiente interés por la vida pública como para advertir lo que estaba ocurriendo. Al no comprender se salvaban de perder la razón. Lo creían todo y el creerlo ningún daño les producía, porque la mentira no dejaba en ellos residuo alguno, como un grano de maíz que pasa por el organismo de un ave sin ser digerido.”

“Mandar sobre los sentimientos íntimos del individuo es un poder que está por fuera del alcance de los verdugos y, a veces, hasta del propio individuo. Podrían arrancarle a uno todo lo hecho, dicho y pensado, pero el fondo del espíritu, cuyas reacciones constituyen un misterio hasta para uno mismo, seguiría siendo la fortaleza inexpugnable que ha sido siempre.”

“Si se quiere gobernar y continuar gobernando, se ha de ser capaz de dislocar el sentido de la realidad, porque el secreto del poder reside en creer en la propia inhabilidad y estar dotado de la aptitud de sacar partido de los errores cometidos en el pasado.”

“En otros términos, cuánto mayor la comprensión, mayor también el obscurecimiento mental, cuánto más inteligente, menos lúcido.”

“El ideario oficial es pródigo en contradicciones, incluso aquellas innecesarias y sin ninguna utilidad práctica. Así, el Partido rechaza y vilipendia los postulados socialistas de otros tiempos, pero lo hace en nombre del Socialismo, no oculta un desdén sin precedentes por la clase trabajadora, pero impone a sus afiliados un uniforme que en épocas pasadas era el llevado por los trabajadores manuales y está identificado con ellos, socava sistemáticamente la solidaridad de la familia, pero confiere a su jefe máximo una denominación que es todo un llamado a los sentimientos familiares. Hasta las designaciones de los cuatro Ministerios que nos gobiernan importan un cínico alarde en su deliberada mistificación de la realidad: el Ministerio de la Paz corre con la guerra, el de la Verdad con las mentiras, el del Amor con las torturas y el de la Abundancia con la escasez. Dichas contradicciones no son obras de la casualidad ni obedecen a una descarada hipocresía, sino que constituyen ejemplos deliberados del doblepensar, porque solamente conciliando lo contradictorio se puede conservar el poder por tiempo indefinido. No hay otro medio de quebrar el viejo ciclo histórico. Si la igualdad entre los hombres ha de ser desechada para siempre, vale decir, si los de Arriba, como los llamamos, han de retener su situación por mucho tiempo, es necesario que la mentalidad dominante no sea sino un estado de embrutecimiento fiscalizado por la voluntad estatal.”

“El ser una minoría, aunque sólo fuera minoría de uno, no importaba haber perdido la razón. Existía lo verdadero y lo falso, y quien se aferra a la verdad, aun desafiando al resto del mundo, no puede estar loco.”

- Es muy hermosa –murmuró.
- Pero si su cintura tiene por lo menos un metro de diámetro –dijo Julia.
- Pues ése es su tipo de belleza.

“Por primera vez se dio cuenta de que la mejor manera de ocultar un secreto es ante todo ocultárselo a uno mismo.”

“Voy a dar una respuesta a su pregunta. Escuche: el Partido quiere el poder por el poder, sin rodeos, lisa y llanamente. No nos interesa el bienestar de los demás: sólo nos interesa el poder. No ambicionamos ni el lujo ni la opulencia ni corremos en pos de una larga vida colmada de felicidad: solamente el poder, única y exclusivamente el poder.”

“A renglón seguido, deberá usted comprender que el poder significa mandar sobre los semejantes. Mandar sobre sus cuerpos, pero antes que nada, sobre sus espíritus.”

“El verdadero poder, aquel por el cual luchamos día y noche, no es el dominio sobre las cosas, sino sobre los hombres.”

“El poder consiste en causar dolor y humillación, en desgarrar en pedazos el entendimiento humano para volverlo a reconstituir conforme a nuestros propósitos. ¿Empieza usted a comprender la clase de mundo que estamos empeñados en estructurar? Es lo opuesto a todas las majaderas utopías de corte hedonista que proclamaron los reformadores de otros tiempos: el nuestro será un mundo de temores, felonías y tormentos, un mundo de subyugadores y subyugados, un mundo que se tornará, no menos, sino más despiadado a medida que se vaya perfeccionando. El progreso en nuestro mundo consistirá en evolucionar hacia padecimientos más perfeccionados. Pretendían las caducas civilizaciones estar fundadas en la caridad y en la justicia. La nuestra tiene por base el odio. En nuestro mundo no existirán los estados emotivos, fuera del temor, de la violencia, del éxito y del envilecimiento. Todo cuanto esté al margen de eso, absolutamente todo, será eliminado. Hemos roto los vínculos que unían al hijo con el padre, un hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo ni de un amigo. Pero en el futuro no habrá ya esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer, como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más fidelidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano. No habrá risa, excepto la risa triunfal cuando se derrota a un enemigo. No habrá arte, ni literatura, ni ciencia. No habrá ya distinción entre la belleza y la fealdad. Todos los placeres serán destruidos. Pero siempre, no lo olvides, Winston, siempre habrá el afán de poder, la sed de dominio, que aumentará constantemente y se hará cada vez más sutil. Siempre existirá la emoción de la victoria, la sensación de pisotear a un enemigo indefenso. Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano...incesantemente.”

“Y no olvide que es por siempre jamás. Nunca faltarán caras que pisotear. Nunca faltará un revoltoso o un enemigo de la colectividad a quién vencer y humillar una y otra vez. Todo cuanto usted ha sobrellevado y padecido desde que se halla en nuestras manos, todo eso y mucho más seguirá siendo el pan de cada día en el futuro. El espionaje, las felonías, las prisiones, las torturas, las ejecuciones y las desapariciones no cesarán jamás. El nuestro será un mundo de terror y de triunfos sin fin. Cuanto más poderoso el Partido, menos tolerante, cuando más decaída la oposición, más implacable el despotismo.”

10 comentarios:

  1. Es uno de los mejores libros que leí en mi vida. Lo sabés y no quedan dudas. Todos lo saben. Siempre que puedo, intento promover su lectura, porque "abre mentes", enseña una nueva forma de pensar.

    Sé que intentás transmitir la esencia de la novela a los demás, pero no creo que leyendo los fragmentos, tus lectores (los que no hayan leído el libro) puedan empaparse con esa maravillosa sensación que te brinda el libro...

    Me hace sentir bien que te haya gustado, es como un pequeño triunfo para mi...

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  2. Gracias por la crítica Leo, ya intenté reformularlo para que se comprenda.

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  7. a mi perrita no le paso nada
    es de mi papá
    y a mi papá o lo puedo ni ver¬¬
    mala gente!

    bueno, con respecto al libro...
    la primra entrada de mi blog, esta dedicada a este libro
    lo adoro! es el mejor libro que lei en la vida
    es super llevadero, y es cierto, yo lo lei hace mas de un año, cuando empezaba a escuchar Pink Floyd, y lo leia mientras escuchaba Atom Heart Mother y te juro que me moria de placer! te hace pensar muchisimo, yo todavia lo sigo pensando

    "Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfeccion, la lucha habia terminado. Se habia vencido a sí mismo definitivamente. Amaba al Gran Hermano"

    http://welcome-tothe-machine.blogspot.com/search/label/1984 tiene algunas partes del libro y creo que al final puse alguna opinion
    todaia extraño leerlo, e dificil despegarse de el

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  8. Mi impresión del libro ya la conoces... Yo también lo he leído tarde (hace un año lo terminé) pero ha habido un antes y un después, sin duda. Gracias a éste, he profundizado un poco en el tema de Corea del Norte y en el Stalinismo, ahora ando intentando terminar "Archipiélago Gulag", que aunque es un poco rollo (no para de describir y describir, acumular y acumular más testimonios sobre diferentes modos de torturar, de detener, de espiar...) me hace darme cuenta de que Orwell no fue tan original...

    Tienes un blog muy bonito!

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  9. Una vez que terminé de leer el libro, sentí que formaba parte de una sociedad donde todos somos conejillos de India. Llegué a dudar de si todo lo que había a mi alrededor, era real o una simple imaginación de mi mente, algo así como el film orwelliano The Truman Show. Con el paso del tiempo, descubrí 1984nwo.net y ahí comencé a despertar, ya que vivía en una burbuja donde todo era color de rosa.
    De recomendada lectura, también es la obra Rebelión en la granja.
    Me hubiese gustado tener una charla con él, a modo de entrevista, en la cual le preguntaría:

    1)¿Cuál es el motivo por el que Eric Blair decide convertirse en George Orwell, luego de la novela New Adelphi en 1933?
    2)Coméntenos cómo fue su experiencia como reportero social, luego de ser llamado por Víctor Gollancz, fundador del Left Book Club, en el que se le adjudicó el trabajo para el análisis de la clase obrera en el norte de Inglaterra.
    3)¿Cuáles son las principales cuestiones que lo llevan a imaginar una sociedad futurista como la de su obra 1984?
    4)En la habitación 101, quienes traicionan a la figura del Gran Hermano son expuestos a enfrentarse con su peor miedo. ¿Cuál es el suyo?
    5)Si George Orwell fuese el Gran Hermano, ¿qué cambiaría con respecto al descrito en la novela 1984?

    Val, tenés una escritura admirable. Cada vez que leo un post tuyo, me quedo pensando sobre el tema en cuestión que tratás. Sos una fenómena.
    Un abrazo, amiga bloggera.

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  10. "En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario"

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