sábado, 23 de enero de 2010

A Butterfly On My Hand


El siguiente texto y el acontecimiento narrado en él tuvieron su origen el 21 de Febrero del 2007 cuando tenía 17 años, un pensamiento idealista, romanticista y muchísimo menos escéptico que ahora. Mi agnosticismo recién estaba echando sus raíces y del existencialismo aún estaba lejos porque estaba mucho más apegada al esencialismo.
Desde esa fecha guardé un boceto y por fin hoy gracias a los videos que filmé en dicha fecha pude terminarlo. Hace desde que abrí este blog que esperaba terminar este texto para inaugurar la sección filosófica.
Quería darle un comienzo con este suceso porque fue en aquel entonces cuando mi curiosidad comenzó a fomentarse y comencé a formularme ese tipo de preguntas que marcaron desde entonces un lazo fuerte entre mi vida y la filosofía…otra de mis grandes pasiones.




Aquella mañana fue diferente. Muy diferente. Es común que yo suela salir a caminar luego de haber pasado la noche en vela y mi rumbo la mayoría de los días suele ser el camino que desemboca en el cementerio de mi pueblo-ciudad. Es un camino rodeado de campos y naturaleza. El motivo es muy simple, es un lugar poco transitado, solo suelo cruzarme uno que otro vehiculo y un máximo de cinco personas en todo mi trayecto que comienza desde mi casa hasta el segundo paso nivel. Ese es mi trayecto si me dirijo a pie, si voy en bicicleta, (en este caso, acompañada de mi hermana menor), siempre solemos llegar hasta el cementerio. Pero esa mañana pasadas las 6, cuando todavía había estrellas, cuando la noche daba señales de perder su brillo para dar comienzo a la entrada del sol, esa mañana, sin saber por qué, decidí que iba a ser distinta, lo decidí desde el momento en que me cambié para comenzar mi recorrido.


La mañana estaba fresca pero húmeda, a pesar de estar en febrero el clima en ese mes cambió mucho y no solía sentir el calor por las mañanas como lo sentía en enero. Mi vestimenta nunca suele ser un detalle pasado por alto en mi vida, pero para salir a caminar hago excepciones y me visto con menos cuidado. Sin embargo esa mañana no, tomé mi jogging blanco, mis Nike rosas y grises, todo normal, pero en vez de optar por una campera holgada y una musculosa, opté por una polera rosa ajustada al cuerpo que nunca había usado para salir a caminar, me dejé los rulos en toda mi cabellera y decidí ponerme una binchita blanca que no usaba desde hacía un año, también decidí salir con una mochila rosa (todo haciendo juego, como siempre) y todo el conjunto me daba un toque de inocencia, un toque de la niña que ya había pasado a ser una adolescente, pero que esa mañana había decidido ser niña aunque sea por un par de horas.


Muchas cosas habían sido distintas esa mañana, la niña en que me había convertido no quiso llevar sus cigarrillos como siempre hacía en sus paseos solitarios, preferí dejarlos en casa, solo tomé el mp3, la cámara digital y el celular, puse todo adentro de la mochila, me puse los auriculares y salí de mi casa escuchando canciones lentas y románticas.


Aún era de noche, sentí una sensación de vacío al no cruzar ninguna persona mientras daba mis primeros pasos, al caminar una cuadra noté que de pronto las luces que alumbraban las calles se apagaron dejándome en penumbras, una leve sensación de miedo se hizo presente, miedo a que aparezca alguien con malas intensiones, miedo a lo desconocido. Tomé unas fotografías y esperé tan solo unos segundos. Todo el ambiente se tornó cada vez más claro, pronto el cielo fue aclarándose anunciando la llegada del amanecer y la oscuridad se marchó junto con mi miedo. Seguí caminando y escuchando música lenta.


Unos minutos después me encontraba en la entrada de los dos caminos que se dirigen hacia el cementerio. Uno que está preparado para que pasen vehículos, señalizado y casi se podría decir que es una calle, excepto por el mejorado que no se asemeja totalmente al pavimento. El otro camino es totalmente diferente, es más angosto, sin señales, sin mejorado, repleto de naturaleza, es más lindo pero más incómodo. Yo siempre suelo tomar el primero de ida y el segundo de vuelta al salir a caminar sola. Por lo tanto opté por el primero.


Mi sentido de la vista estaba ocupado totalmente observando al cielo. El cielo irradiaba magia, me invitaba a soñar, sus colores variaban a medida que el sol se asomaba poco a poco, y pude contemplar un hermoso amanecer. Pude disfrutar de cada uno de sus infinitos matices, hasta que el sol sin darme cuenta, ya se había asomado completamente dando cabida a un nuevo día. Fue perfecto. Una sensación de paz y felicidad inundaron mi ser.


Mientras continuaba escuchando suaves melodías, transitaba solitaria por aquel sendero, fotografiando el cielo, las flores y cualquier forma natural que me atrajera, mi andar era irregular, mis pasos no eran cortos ni largos, solo eran pasos.


Mas que disfrutar de una caminata para mantener en forma mi cuerpo, yo caminaba para disfrutar de cada una de las sensaciones que me provocaba la naturaleza, tan viva, tan asombrosa…que me hundía en sensaciones indescriptibles, nunca encontraré las palabras justas para explicarlas tal cual las viví.


Esos amaneceres tan solo los podía contemplar estando sola, en esa hermosa soledad que nadie comprendía. De vez en cuando el tren se asomaba, muchas veces lo anhelaba para cantar mientras oía el sonido de las ruedas rozar las vías.


Sola en la nada, sola pero conmigo misma, en esos lugares donde nadie habitaba, yo me encontraba con mi espíritu, con mi alma, podía percibir mi esencia, dejar mi persona al desnudo y encontrarme conmigo misma, encontrarme entre los amaneceres, entre las caminatas, entre la naturaleza, entre el canto de los pájaros, entre el aroma a campo que me recuerda tanto a mi infancia, entre cada matiz del cielo.


Aquel verano cambió mi vida, me cambió como persona, yo ya no era la misma, ni por fuera, ni por dentro. Estaba aprendiendo a vivir, sin dudas estaba dando los primeros pasos hacia mi camino en busca de las infinitas formas que le puedo dar a la felicidad. Sin dudas estaba aprendiendo a cambiar mi interior positivamente día a día un poco más.


El sol se asomaba cada vez mas cerca y pude notar como mis ojos negros se cegaban al ver tanta luz. Fue hermosa la sensación de tanta paz, de tanta felicidad. Muchas veces siento que nadie me entiende, porque me siento distinta, anormal quizás. Anormal porque hago cosas que ninguna de las chicas de mi edad hace, anormal porque hago locuras, locuras que me hacen vivir, que me hacen realmente feliz.


¿Podría haber algo más hermoso que ese cielo? Me repetía constantemente. Indudablemente si existe algún tipo de Dios, seguramente se encuentra allí.


Lo extraño era que tras alejarme de ese paisaje, tras regresar a mi casa y continuar con mi vida normal, todo lo que había vivido en la madrugada parecía como un sueño. El resto del día, al encontrarme con personas y transitar los mismos lugares de mi ciudad una y otra vez, no podía creer que ese mismo día había estado contemplando ese amanecer entre tanta paz. Todo parecía un sueño hasta que al día siguiente o unos días después volvía a soñar despierta entre alguna que otra caminata.


Luego de disfrutar aquel bello amanecer, emprendí mi camino de regreso, di la vuelta por el segundo paso nivel y volví por el camino menos transitado, más sinuoso y con más naturaleza para fotografiar.
Un dúo de mariposas danzaban a la par de mis pasos y yo anhelaba que alguna se detuviera para poder fotografiarlas, pero ambas siguieron su rumbo mientras mis ojos contemplaban su vuelo, mi paz interior me permitía fundirme con ellas y sentir una placentera sensación de libertad.


Mientras seguía tomando fotografías, atraída por las diversas formas naturales, volando lejos con mi imaginación a través de la música, me topé con una planta de violetas silvestres, una de las tantas plantas de violetas silvestres me atrajo más que otras y me indujo a acercarme a ella. Me acerqué un poco más y observando detenidamente detrás de unas hojas…la divisé a ella, ahí estaba, dormida esperando ser despertada, tan solemne, calma, apacible, serena y amena. Posando sobre una hoja verde, extraviada y solitaria… una hermosa y pequeña mariposa de alas amarillas descansando en la naturaleza.


Sabía que esa era mi oportunidad para fotografiarla y llevarme las mejores fotos de aquella mañana gracias a esa pequeña mariposa. La vi tan frágil, tenue y débil que me tomó unos segundos decidirme para tomarla entre mis manos. Pero mi adictiva obsesión por la fotografía pudo más que yo. Y sin pensarlo dos veces la arranqué de su hábitat para llevarla junto a mí. Al fin y al cabo…entre tanta naturaleza yo también lograba fundirme en ese entorno igual que ella.


Y sin seguir vacilando decidí robarle a aquella hoja esa bella mariposa. La tomé suavemente entre mis dedos y de alguna manera pude sentir su temor en mi piel… ¿qué estaba haciendo dañándola de esa manera tan solo por querer fotografiarla?


Segundos posteriores a unas fotografías con la mariposa aún sostenida por mis dedos…me arrepentí de haberla despertado de su descansar y quise dejarla en libertad…pero fue allí precisamente cuando ocurrió el hecho más sorpresivo de esa mañana campestre. Cuando quise dejarla ir…cuando la dejé posada en la palma de mi mano para que pudiera salir volando…ella no se marchó, ella se quedó apoyada en mi mano y todos mis intentos por querer inducirla al vuelo fracasaron.


Hay quien dice que la eternidad está en un instante y creo que es verdad. Creo que nadie podría imaginarse lo que ese simple hecho significó en el curso posterior de mi vida, lo que ese simple hecho me marcó por el resto de mis días. Quizás suene exagerado, quizás yo le doy suma importancia a trivialidades… ¿pero que sería de mi vida sin esas pequeñeces?



La extrañeza del asunto no se redujo a unos instantes…la mariposa no quiso moverse de mi mano, parecía cómoda hundida en una especie de ensueño producido por el calor de mi cuerpo, parecía amoldarse lentamente entre mis manos y no daba indicios de querer movilizarse. Así que yo…que ya estaba convertida en una niña de diez años a quién todos sus pensamientos científicos sobre el mundo ya no le importaban porque estaba reducida a una pura inocencia…seguí mi rumbo de regreso a casa sin quitarle los ojos de encima, hablándole y haciéndole pregunta tras pregunta…cómo si ella de alguna manera pudiera responderme.



¿Alguien ha oído alguna vez la historia del principito que domesticó a un zorro convirtiéndole en su amigo? Pues es simple…según las palabras del zorro domesticar significa crear lazos, sentir la necesidad del uno por el otro. Aquella mañana sentí que domestiqué a esa mariposa tras el lazo que construimos entre ambas. Ella tan silenciosa…su silencio me hablaba más que miles de palabras. Yo tan curiosa y perceptiva. Entre tantas mariposas…ella fue para mí única en el mundo. El simple hecho de encontrarla fue lo que hizo que mi día se diferenciara de todos los demás días de mi vida. Y yo era responsable de mi mariposa.




Mi mariposa no quería volar. ¿Y si a caso no sabía como hacerlo? Quise enseñarle, pero yo tampoco sabía como volar. Deseé ser una mariposa para que volásemos lejos las dos juntas. ¿Y si a caso yo había dañado sus alas y ya no podría volar nunca más? ¿Por qué no quería volar? ¿Por qué no podía? ¿Sus alas eran débiles? ¿Sus sueños frustrados?

Ella seguía en mi mano sin querer moverse. Yo no entendía lo que pasaba…porque jamás me había ocurrido eso en mi vida. Anteriormente, cada vez que quería agarrar una mariposa…la tomaba unos segundos y luego se iba volando lejos. Pero ella ahí seguía…sin querer moverse…mientras yo caminaba hacia casa. ¿Qué hacía en mi mano? ¿Por qué me pasaba eso? Era tan extraño…

Cuando yo le brindé la libertad…ella decidió permanecer a mi lado. ¿Estaba muriendo? ¿Estaba renaciendo? Me asustaba el hecho de verla morir…pero si moría, moriría en mis manos, porque yo no quería despegarla de allí. Seguí hablándole como si me escuchase, seguí hablándole como hablan los “locos”. Nada me inspiraba más que ella. Le dije que la inmortalizaría con mis palabras, le dije que si me acompañaba hasta casa escribiría sobre ella… y es lo que hoy estoy haciendo.

¿Cuántos días de vida tiene una mariposa? ¿Cuántos días de vida tiene una mariposa en mi mano? Yo ya no sabía que pensar, no sé que quería ella, que buscaba entre mis manos…pero sabía que de allí no se movería. Una leve brisa acariciaba mi rostro mientras en mis auriculares seguía sonando música lenta. Los pájaros cantaban y yo seguía hablándole como si ya fuésemos amigas, filmando la escena para no olvidarla jamás.

¿Alguien me quiere explicar que hacía una chica de diecisiete años hablando con una mariposa que hacía veinte minutos estaba en su mano? Ella me hacía sentir especial, yo no sabía por qué…pero ella me hacía sentir eso.

En aquellas épocas yo no conocía a Platón pero sin embargo todo en mi vida era atravesado por un fuerte idealismo del cuál con el correr de los años solo quedaron cenizas. Pero en esa mañana veraniega del 2007 incluso llegué a creer en la reencarnación de las almas…incluso llegué a creer por una milésima de segundos que esa mariposa podía ser…mi abuelo.

Y así fue como juntas caminamos durante media hora hasta llegar a mi casa. Me vi obligada a terminar de escribir estas palabras porque le prometí que lo haría. Ella cumplió su promesa: me acompañó durante todo el camino de vuelta.

No me gustan las despedidas pero sabía que había llegado el momento de despedirnos para siempre. Quizás como el principito…ella no quería que yo la vea morir. Volví a otorgarle la libertad que minutos atrás le había quitado y abrí mi mano apuntando hacia el cielo y ésta vez ella comprendió que ya era hora de partir. Desplegó sus alas y se marchó volando hacia la inmensidad del cielo azul. Desplegó sus alas y pudo volar. Mis ojos se cubrieron de lágrimas pero eran lágrimas de felicidad. Nunca más volví a ser la misma. Esa mañana marcó un punto conciso en mi vida, mediante el cuál comencé a ver al mundo desde otra perspectiva, mediante el cuál con el correr de los días comencé a construir infinitas formas de felicidad, mediante el cuál un crecimiento interno se hizo presente y permanece aún hoy en cada uno de mis días.

Esa mañana fue la precursora de uno de los momentos más importantes de mi vida: el encuentro concreto conmigo misma…y la bienvenida de una de mis mayores pasiones: el advenimiento de mi espíritu curioso, la incorporación de la filosofía a mi día a día.

Muchas personas nos quieren hacer creer desde chicos que la felicidad está en tener una casa grande, un automóvil, en casarse, tener hijos y tener un trabajo rentable para conseguir más y más dinero…muchas personas nos quieren hacer ver a la felicidad como una especie de meta, de fin...es que muchas personas no se dan cuenta de que la felicidad es un puente, ser feliz está en el camino, y ese camino no precisamente tiene que constar de grandezas y lujos. Muchas veces las personas no se dan cuenta...de que el camino y por lo tanto la felicidad en sí, a veces pueden consistir en algo tan simple como una mariposa que nos acompañe posada en nuestras manos durante una caminata tras haber contemplado un bello amanecer sin más necesidad que disfrutar del momento…


Valèrie
21-02-07

20 comentarios:

  1. Genial.
    Perfecto.
    creo que en el interior..cada uno piensa de esta forma, i la "felicidad" que intentan creerse.. realmnete nunca llegan a creerla,(aunque así lo demuestren.
    creo, como dijiste por ahí arriba, que la eternidad es un instante. (i si no llegara a serlo, entonces la felicidad no es eternidad.)
    hermoso el texto, hermosa sensación.
    espero que muchos tomen de ese texto la profundidad.
    abrazo:)

    i.. en algún lado alguna vez leí..


    "Acaricien los detalles"

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  2. copado lo del cementerio, lástima el título en inglés ¿por qué no en español? ¿no tiene suficiente "glamour"?

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  3. no, no leí ese libro, (¿lo recomendás, no?)
    asique casi seguro lo habré leido de esa entrada.
    paa! me emociona saber de dónde la saqué, porque siempre rompo con eso.. !!
    es genial eso..

    i otra cosa que también me gustó de esa entrada, es..
    "No quiero que la vida me atraviese, más bien prefiero atravesarla"
    genial, genial.

    (mirá..en esa entrada, la de los detalles, el chico que te comentó iba a la secundaria con mi hermana, en gálvez)

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  4. Oh, esto es de hace tiempo entonces. Que hermoso cielo para disfrutar el amanecer, una gran suerte la que tienen. Tienes razon, hay momentos que quisiera uno que sean eternos por el unico hecho de que somos felices con algo simple, parecera raro, si pero todos somos raros a nuestra manera.
    Hare Krishna.

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  5. yo viví en Galvez, hace tres años me mudé de ahí, vivo en Santa Fe, a Diego yo no lo conozco, pero mi hermana a veces me cuenta de sus fotos, quizá también conozcas a "cusi" (Melisa Maidana)
    :)

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  6. bueno, es bastante común que a la gente de mi edad le suela gustar más el inglés que el español, lo que me parece una pésima señal, yo no quiero terminar hablando spanglish y supongo que vos tampoco, n'est ce pas?

    si querés ver anime y te interesa la filosofía, te recomiendo evangelion, tiene mucha influencia del existencialismo.

    estudiás filosofía en la universidad?

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  7. By the way, foto 2 y 3, allí esta la mujer del cielo, de grandes labios y con su bufanda roja.
    HK.

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  8. ah, psicología. pienso en cómo te sentirías entre la gente de europa: ellos siempre vivieron ahí, no desearon ni adquirieron eso que tienen, en cambio vos sí, probablemente no te entenderían y te tratarían como una especie de nouveau riche. Pero supongo que uno al final termina adaptándose.

    leiste nietzsche? me gustaría discutirlo con alguien

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. me leí todo dostoievsky, humillados y ofendidos me gustó tanto que no pude parar. Nietzsche lo menciona varias veces, dice que es uno de los pocos "psicólogos" de los que aprendió algo (y eso en él es un elogio muy grande)
    Eso que me decís me pasó con dostoievsky y algunas bandas, como sleepytime gorilla museum, o john cale, y también con nietzsche, la verdad no me acuerdo cómo me empecé a interesar por él, pero a los 14 años ya tenía un libro suyo, aunque recién ahora lo estoy leyendo con más profundidad. Muchos creen que es un filósofo para "adolescentes" por la forma en que escribe, y se valen de eso para descalificarlo, pero nada más lejos de la verdad.

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  11. Una clara experiencia de iluminación. La filosofía Zen dice que en las pequeñas cosas están las grandes verdades. Eres de las pocas personas que se ha dado cuenta del milagro que sucedía "en su mano". Un gran beso.

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  12. No coincido en varias de las cosas que acabo de leer, pero me gustó el relato, pese a aburrirme por momentos. También las fotos.

    Aquí es donde radica la diferencia entre tu forma de ver la felicidad y la mía, que tal vez está más asociada a la construcción.

    Me pareció muy interesante el comentario de M.A.V. acerca del idioma. Por mi parte, sólo escribo en inglés cuando la canción o el texto original está en ése idioma, para evitar malas traducciones. Pero a veces, no es necesario, tenemos un idioma mucho más rico y bello que el inglés..

    Acaba de comenzar If I needed someone, mejor me voy a seguir cantando...

    Saludos Vale!

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  13. Lo que merece la pena de la vida son esos pequeños momentos de hecho. Las fotos son preciosas.

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  14. esa canción de pavement y here comes your man de the pixies son capaces de alegrar a cualquiera.
    Dostoievsky como es transcripción de otro alfabeto supongo que puede escribirse de todas esas maneras. Es como con el japonés, en que a veces ves escrito un nombre con R, otras con L.
    Siento simpatía por la Canosa (?) su programa es un bodrio, pero tras verlo tanto accidentalmente llegué a encontrarle la gracia.
    por qué estás triste y maldita hoy? Acá va a cortarse la luz. En toda la provincia!

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  15. El anillo de casamiento, Val. Dave is married.

    Qué ganas de una conversación, una cerveza... Y nuestros infaltables cigarrillos...


    Y Floyd. God save Floyd.

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  16. yo también fui inmensamente feliz con hechos de esa semejanza :)
    me acuerdo que unas de tus primeras fotos de tu fotolog es con esa mariposa y pusiste: ESTA MANAÑA FUI FELIZ GRACIAS A ESA MARIPOSA..
    me re acuerdo jajaja.. (cuantos comentarios!

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  17. no sé que decir...
    me han dejado muda estas imagenes...y tu texto tambien...
    maravilloso...¡¡¡

    encantadad e visitarte valerie....

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  18. Ahora entiendo por qué te gustó tanto "Into the wild" como a mí.

    Una de las cosas más lindas que leí :)


    Un fuerte abrazo, Vale.

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  19. Wow.. toda una descripción detallada tal como si fuese ayer! hasta detalles como lo que llevabas puesto.
    Me gusta la menera en como describis las cosas y las plasmas en letras. Una facilidad para transmitir tus experiencias que uno, cuando lo lee se va imaginando esa situación, o incluso como te sentias en ese momento.
    No dejo de destacar también la practicidad que tenés para la fotografia, que en inumerables veces te dije.
    Que hermosa forma tenes de ver la vida Vale, realmente me gusta.
    Antes solia escribir yo tambien, pero por cuestiones de tiempo o el hecho de volver a escribir se me fueron un poco, talvez lo que mas creo que no lo hago es porque uno necesita "ese tiempo especial" que salga y fluya, que afloren asi los pensamientos o sentimientos.
    No se porqué, pero mas me parece a mi algo mas lindo cuando lo pongo en papel y lapiz, el uso diario de la pc dejo (o yo) esto de lado un poco.

    Gracias por compartir tus vivencias, es un verdadero placer para mi, algo profundo y lindo que dejas a otras personas ver.
    Un besote ENORME!
    (K)

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  20. amiga de mi alma.. el otro dia empese a leer esto y no lo termine..pero tarde aca em tenes!! deleitando tus imagenes, me fascinaron, me dejaron perpleja... como pudiste guardarlas por tanto tiempo??... nunca las vi!!! por tu escrito, tu texto, tus palabras como quieras llamarlo no hay nada mas que decir..pienso algunas cosas igual que vos.. como "Muchas personas nos quieren hacer creer desde chicos que la felicidad está en tener una casa grande, un automóvil, en casarse, tener hijos y tener un trabajo rentable para conseguir más y más dinero…muchas personas nos quieren hacer ver a la felicidad como una especie de meta, de fin...es que muchas personas no se dan cuenta de que la felicidad es un puente, ser feliz está en el camino, y ese camino no precisamente tiene que constar de grandezas y lujos. Muchas veces las personas no se dan cuenta...de que el camino y por lo tanto la felicidad en sí, a veces pueden consistir en algo tan simple como una mariposa que nos acompañe posada en nuestras manos durante una caminata tras haber contemplado un bello amanecer sin más necesidad que disfrutar del momento…"... Me encanto tu final, y eso que los finales son complicados, pero cuando salen del corazon son asi..perfectos, geniales, incriticables, inmodificables.. TE QUIERO MUCHO VALERIA!!! ME HAS DEJADO SIN PALABRAS..con respecto a mi blog tengo mucho que escribir, como veras esta abandonado y eso me lo debo a mi. Tengo muchas cosas que poner, solo que me dedique a abandonar la computadora y escribir en mi antiguo cuaderno dedicado solo a Selene.. tengo que pasar muchas cosas, solo que tengo que terminar de leer unas cosas, cuando llegue mañana pongo lo que escribi para asi mantenernos comunicamos por el medio que mas nos gusta.. escribir..

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