lunes, 25 de enero de 2010

Nyfaedd Von

Un violín poco a poco comienza a hacerle compañía al piano que anteriormente se encontraba en soledad. Ambos comienzan a mezclarse y del conjunto emanan una melodía tan triste y bella que mis ojos no puedan evitar lagrimear. Puntadas en mi pecho no me impiden encender un cigarrillo más.
Detrás de la ventana el sol brilla con intensidad y sin embargo detrás de mis ojos solo veo oscuridad. Todo es tan oscuro aquí dentro que el silencio inunda mi alma cada vez que ellos me vienen a hablar. Me he quedado completamente muda desde hace unas cuántas semanas atrás. Y ya no sé bien qué es eso que muchos llaman sonreír. A caso tampoco sepa ya qué es eso que muchos llaman vivir…