viernes, 26 de febrero de 2010

The Elephant Man


Hoy ya no tenía ganas de estudiar…hoy extrañaba el cine y la lluvia detrás de mi ventana se prestaba para apagar las luces, pedirle a mamá un café y tener mi segunda cita con David Linch. Sabía que iba por buen rumbo eligiendo The Elephant Man porque posee similitudes con el único film de David que había visto hasta el momento: Eraserhead.
Nuevamente nos volvemos a encontrar con esa misma ambientación industrial y esos sonidos e imágenes que nos remontan directamente a las grandes fábricas. En este caso, el ambiente industrial también se amolda perfectamente al blanco y negro de la filmación, como así también conforma una sintonía con el surrealismo de ciertas escenas oníricas que aquí vuelven a hacerse presentes.

Pero lo que más llama la atención de esta película rodada en 1980 es su argumento, ya que está basada en la vida real de Joseph Merrick, un hombre con tremendas malformaciones físicas.
Si bien la historia real fue mucho más dura de lo que se plantea en la película, ambos relatos nos muestran cómo Merrick pudo iluminar los últimos años de su vida gracias a la bondad de un médico (Frederick Treves en la realidad) que lo atendió y le brindó un hogar en uno de los hospitales londinenses.
Lo más curioso del caso de Joseph es que pese a sus deformaciones físicas era una persona sumamente sensible, culta e inteligente. Luego de ser hospedado en el hospital su vida social comenzó a tomar otro matiz y llegó incluso a entrevistarse con Alexandra, la Princesa de Gales y con el Duque de Cambridge. Y no sólo eso: Merrick sabía leer y escribir (atributos que no todos poseían en aquellos fines del 1880). Le agradaba leer a Jane Austen y poseía un gran manejo del lenguaje, cómo así también se las ingenió para construir con su única mano útil una maqueta de la Iglesia que veía desde su habitación en el hospital.

Volviendo a la película, realmente me encantó y me emocionó muchísimo, a tal punto de llegar a lagrimear en alguna que otra parte. También me hizo pensar en el reduccionista concepto de belleza que adoptamos en nuestra actualidad, en la superficialidad que inunda muchas mentes y en lo mucho que les cuesta a gran parte de las personas ver con los ojos del alma y saber observar hacia el interior, hacia lo esencial, aquello invisible a los ojos como alguna vez dijo el Principito.

Qué lindo es saberse parte de aquellas personas que poseemos un amplio sentido de la belleza y sabemos mirar hacia la profundidad del alma. Pero qué indignación siento cuando noto a mi alrededor la mediocridad de mentes que no sólo no saben mirar hacia adentro, cuestión que me resultaría indiferente si al menos no derivara en fines tan atroces, sino que también se jactan de herir a los demás. Ayer encontré un grupo en Facebook con más de cien mil fans en dónde se suben fotografías de mujeres para denigrarlas y burlarse de ellas por considerarlas “negras y feas”. ¿Pueden creer tal idiotez? Pues sí, cómo no creerlo, la estupidez humana escapa a los límites de la mensura.

Y más triste resulta pensar en lo que debió haber sido la vida de este hombre, siendo maltratado, discriminado y maliciosamente burlado a lo largo de muchos años de su vida. Hay una escena que me dejó pensando y es cuando el director del hospital le pregunta al médico que atendía a John (Joseph) si puede imaginarse la vida que debió llevar. El médico le contesta que cree que sí…y el director le dice que no, que no le cree y que no cree que ninguno pueda hacerlo. Esto me recordó a lo que el espíritu filosófico naciente de mi hermanita me confesó una tarde del verano pasado: “Yo creo que nadie puede ponerse en el lugar de nadie”. Durante meses y hasta el día de hoy me quedé pensando en la profundidad de esa frase que desde su inocencia y sus pre-sufrimientos adolescentes me dirigió aquel día. Y yo creo que ella tiene razón, creo que nadie es capaz de ponerse totalmente en la piel de nadie, porque cada ser posee una subjetividad que caracteriza cada una de sus acciones, pensamientos y así también…sufrimientos. Podemos compadecernos, pero nunca captaremos la esencia de los dolores ajenos. Por eso es que creo firmemente que debemos pensar dos veces antes de hablar y herir a alguien. A veces hasta las palabras que a nosotros nos parecen inofensivas suelen herir las sensibilidades ajenas. Esto me recuerda a unas ideas que formulé muy pobremente hace un año y medio que dejé a la deriva, pero ya no vienen al caso y me estoy yendo del hilo.

Otra escena memorable es en la cuál John está construyendo la maqueta de la Iglesia mientras observa por la ventana la única parte de ésta que alcanza a ver ya que está cubierta por edificios. Conversando con una de sus visitantes le dice: “Debo depender de mi imaginación de aquello que no puedo ver”. Me pareció una frase muy profunda porque va más allá de lo que pueda o no pueda llegar a “ver” sino también de lo que pueda o no llegar a vivir. Debe imaginar lo que es ser besado por una mujer, debe imaginar lo que es caminar sin ser observado constantemente, debe imaginar todas aquellas cosas que su condición no le permiten hacer y quizás por eso se refugia en su imaginación o en sus lecturas…

En fin, un ejemplo de vida. Una historia real, conmovedora y aleccionante, y una película que estuvo a la altura de las circunstancias y me resultó muy interesante.



Información Adicional:

- La Increíble Enfermedad de Joseph Merrick
- Dejo los links del cortometraje "El Circo de la Mariposa", porque si bien no tiene relación directa con ésta historia de alguna manera ver esta película me recordó a este video que vi tiempo atrás. (Parte 1 + Parte 2).

15 comentarios:

  1. "La belleza del rostro es frágil, es una flor pasajera, pero la belleza del alma es firme y segura."
    Molière

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  2. siempre quise ver esa pelicula, pero al final nunca me la veo, que desastre u.u

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  3. Muy lindo post y conmovedora historia. No puedo agregar nada sobre la vida de este hombre. Me quedo con dos ideas: la teoria filosofica de tu hermanita, totalmente acertada, es imposible ponerse en el lugar del otro, por eso a veces la compasion suele ser tan falsa, por ejemplo compadecer a un chico de la calle, aunque parezca cruel, es estupido y falso, porque no podemos saber que le pasa a este chico. Ademas la compasion no arregla nada, hace sentir mas enfermo al enfermo. Nietzche creo que habla mucho del tema en su Zarathustra. El segundo concepto: la mayoria de las personas son incapaces de ver con los ojos del alma. Es muy feo eso, y esta sobrealimentado por los medios.
    De Lynch solo vi Munholland Drive (incrible, un delirio) y Straight story que hizo para Disney y es la menos lynchiana de sus peliculas, la hisotoria de un viejito. Tendre que ver mas.

    Un beso Val, y si, empeza por "Hoy" que la rompe

    Manu

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  4. hoy eldia estuvo genial, fui al campo, tengo horas sin descansar y las piernas cortadas por los yuyos! pero valió la pena...
    cuando vamos a charlar? :(

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  5. "...la estupidez humana escapa a los límites de la mensura..."

    Vale, no se si sera mi estado de animo, pero termine de leer esta entrada con una angustia tal, que derrame varias lagrimas, amo esa frase de Moliére, es tan cierta!
    Creo que todo es mas hermoso cuando se puede apreciar con los ojos del alma, solo ellos "ven" mas alla de todo y de todos!
    Te sigo esperando.

    Te extraña y te quiere, joss.

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  6. Y yo, como un infeliz que todavía no puedo terminar de bajarme cabeza borradora... Conozco la historia de merrick, y he visto las fotos que quedan del hombre real. Verdaderamente, su aspecto era espantoso, un monstruo digno de las pesadillas de cualquier chico; pero dentro de esa cáscara había un alma gentil, que creo se debe al amor que le demostró su madre en los primeros años de vida, y a las pocas personas que le brindaron su afecto.
    Sobre la superficialidad y la belleza... Me parece que hay un abuso por parte de algunas personas en calificar de "superficial" a alguien porque disfrute de la belleza exterior, basándose en la suposición de que la belleza interior (tengo mis serias dudas sobre si eso existe) es "superior" (lo que es una bobada y un desprecio por nuestro cuerpo, que si se impusiera terminaría arruinando nuestra especie, convirtiéndola en una de monstruos asquerosos y detestables). Por ejemplo, recuerdo una película malísima en que jack black ve hermosa a una mujer gorda, porque la ve "con los ojos del alma". Se establece una falsa dicotomía: fealdad exterior/belleza interior o belleza exterior/fealdad interior ¿no puede ser que haya alguien hermoso y bello interiormente? ("oh,no, la naturaleza no puede ser tan injusta..." pero SÍ, lo es) ¿u horrendo y horrible interiormente? ("UN MONSTRUO TOTAL!!" si). Quiero decir que darle primacía a la belleza interior por sobre la exterior, es un PREJUICIO, estaría más de acuerdo con que se dijese que valen lo mismo.
    Como anacoreta, me quedo con la idea de tu hermana, tiene mucha razón, no podemos ni remotamente saber qué siente el otro, porque vivimos incluso las mismas cosas de manera muy diferente. Y la compasión no sirve, sí, nietzsche propone que en vez de perder energías en eso, hagamos nosotros alguna cosa que alegre al otro al verla. Que nos ayudemos a nosotros mismos, que de ese modo ayudamos al prójimo. En cuanto a herir a alguien, o no, es duro aceptarlo, pero solo el conflicto trae el cambio y la mejora (regla que me gustaría aplicar más en mi vida)... Obvio que ese grupo de facebook que mencionás no producirá nunca nada bueno, y con gusto lo atacaría yo, lo heriría... Y no me compadecería, aunque el líder del grupo fuera el mismísimo Joseph Merrick.

    Bueno, ya terminé diciendo cualquiera... Saludos!

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  7. Víctor, gracias por el comentario. Quiero explayarme un poco más en la frase que escribí en este posteo cuando dije que "También me hizo pensar en el reduccionista concepto de belleza que adoptamos en nuestra actualidad", destacando que utilicé la palabra "reduccionista" porque el concepto de belleza actual establece un patrón que es inalcanzable para la gran mayoría de la sociedad, más precisamente de la sociedad femenina. Coincido como vos en que pueden existir ejemplos de personas atractivas físicamente e interiormente, como también pueden existir personas que no son atractivas físicamente y por dentro quizás son peores que por fuera. Ateniéndonos obviamente, a que la belleza es un concepto subjetivo. Lo que estoy atacando es el patrón impuesto y la discriminación hacia aquellos que no encajan en dicho patrón. No soy partidaria de la dicotomía que planteaste porque también la considero absurda. Es imposible generalizar algo así. No estoy en contra de quiénes gocen de la belleza exterior porque sería hipócrita de mi parte, lo que intenté promover con mis palabras es que denigrar o discriminar a alguien por su aspecto externo es lo que me parece superficial y desalmado, he allí el punto de mi incapié sobre mirar un poco más hacia adentro.

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  8. thank you :P en otras palabras me estás diciendo que para discriminar a alguien antes necesitamos conocer su aspecto interno. Estoy de acuerdo.

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  9. la voy a tener en cuenta la próxima vez que elija alguna película (:

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  10. Meterse en el universo de David Lynch es como viajar a otros universos. La película que te recomiendo no dejes de ver es Terciopelo Azul, es pura y dura magia. Volviendo a este hombre elefante, creo que se rió de una sociedad absurda, cuestionó el concepto de belleza y confirmó las dudas ciertas que ya tenía el ambiente cinematográfico, de que este director no era normal. Pero fundamentalmente, a Lynch no se lo razona, se lo siente, se lo aprehende, se lo digiere. Un gran beso.

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  11. Valèrie, ya que mencionaste acá un grupo de facebook, me acabo de topar con otro recién y me pareció buena la idea de compartirlo. Es este: odio a la gente que es anti social. Caracteriza perfectamente el (mal) sentimiento del hombre de rebaño hacia quien quiere destacarse. Saludos.

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  12. Tengo muchas ganas de ver esta película, me encanta David Lynch, sobretodo Terciopelo Azul :)

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  13. Me encantó la película, y tu critica también :) Besos

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