domingo, 28 de febrero de 2010

Time

No volveré a tragarme las palabras que antes escribía por sentirme juzgada por los que nunca se sienten mal. Afortunados serán aquellos, porque yo no pude aprender a dominar el sentimiento, y menos si es domingo, y menos si es de noche. Porque todos alguna vez necesitamos hacerlo, porque todos alguna vez necesitamos llorar. Porque más lo necesitamos los que nos tragamos las lágrimas y nunca, jamás, acudimos a alguien más. Porque más lo necesitamos quiénes nos consolamos y nos curamos solos. Y porque para renacer yo necesito tocar fondo, y porque para vivir a veces necesito morir…por más absurdo que pueda parecer. Porque el café y la nicotina me han quitado el sueño y el Dark Side Of The Moon en mi vida funciona como una droga que a veces me hace feliz y otras veces me hunde al abismo de los pensamientos que no tienen fin. Porque todos necesitamos llorar alguna vez. Porque a veces necesito materializar en lágrimas todo lo que día a día me voy guardando adentro. Porque a veces me consuelo abrazando a mi almohada o reduciéndome a la insignificancia acurrucándome en mí misma. Porque a veces necesito morderme la piel para no estallar gritando. Porque a veces necesito desarmar toda la cama después de dar mil vueltas hasta que mis pensamientos pueden con mi cordura y las lagrimas se funden con la melodía nostálgica de Time que me recuerda lo efímero que es el tiempo, que el pasado ya está muerto, que lo que perdí es irrecuperable…y que lo que viene me da miedo.