lunes, 22 de marzo de 2010

Deconstruyendo

La verdadera vergüenza consiste en que el poder del deseo sea un tabú, el verdadero pecado es convertir en ignominiosos los placeres que nos elevan, los verdaderos herejes son los detractores del cuerpo.
El secreto de la liberación no reside en la sumisión, el humano inteligente debe ser capaz de de-construir la moral impuesta, debe deshacer los elementos que constituyen las estructuras conceptuales carentes de sentido coherente, debe construir su moral en base a sus propios principios y sellarla con su propia sangre.
En palabras de Kafka: “a partir de cierto punto no hay retorno. Este es el punto que hay que alcanzar”. La verdadera perdición es no aprender a dejarse llevar, es no saber encontrar el punto de suspensión del juicio para aprender a caminar despojados de esas cadenas que pueden ser disueltas tras una reconsideración en el propio pensamiento.
Solo tras el crepitar de nuestras ideas seremos capaces de emprender esos viajes sine qua non nos remontaríamos a la regresión, caeríamos nuevamente en una involución.
Implícitamente se hayan presentes en cada mente un sin fin de deseos, en nuestra propia naturaleza se encuentra palpable la búsqueda del placer en sus diversas e infinitas formas, la inminencia de tal hecho es hartamente conocida como así también lo son las barreras y los obstáculos que construimos intentando negar lo inexorable.
En esa negación radica un absurdo error que puede ser tan poderoso como para lograr inhibir cualquier tentativa hacia lo concreto de una acción, en esa represión del impulso se convierten en cenizas potenciales experiencias, se desplazan al vacío posibles acontecimientos.
Solo tras la ruptura de aquellas estructuras que destilan su inherente inconsistencia aprenderemos a mirar a los ojos a la vida para aferrarnos intensamente a nuestra propia existencia.

Ansiada estación


Bendito equinoccio de otoño...



te estuve esperando todo el verano.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Rain on me

Hace tantas semanas estaba esperando la lluvia para dirigirme directo al patio, escuchar esta canción desde mi habitación...y dejarme mojar completamente por las gotas de agua.




Only love
Can make it rain
The way the beach is kissed by the sea
Only love
Can make it rain
Like the sweat of lovers
Laying in the fields.

Love, Reign o'er me
Love, Reign o'er me, rain on me

Only love
Can bring the rain
That makes you yearn to the sky
Only love
Can bring the rain
That falls like tears from on high

Love Reign O'er me

On the dry and dusty road
The nights we spend apart alone
I need to get back home to cool cool rain
I can't sleep and I lay and I think
The night is hot and black as ink
Oh God, I need a drink of cool cool rain

domingo, 14 de marzo de 2010

The Thin Ice


And the sea may look warm to you Babe
And the sky may look blue
Ooooh Babe
Ooooh Baby Blue
Ooooh Babe
If you should go skating
On the thin ice of modern life
Dragging behind you the silent reproach
Of a million tear stained eyes
Don't be surprised, when a crack in the ice
Appears under your feet
You slip out of your depth and out of your mind
With your fear flowing out behind you
As you claw the thin ice

Ficción y Realidad

Una cosa es comprender un relato y otra muy diferente es sentirse en la piel del personaje. La diferencia radica en la intensidad de las emociones. No es lo mismo el compadecimiento que la identificación, y de eso estuvo segura cuando logró ponerse en la piel de Gregorio Samsa y comprender que el dolor más profundo de éste no había sido convertirse en un insecto sino más bien que lo que más lo atormentaba era el rechazo de las personas que lo habían acompañado durante toda su vida tras verlo convertido en tal.
Solo pudo comprender este suceso cuando después de haber estado durante media hora humedeciendo la almohada y esparciendo cenizas por toda la habitación…se dirigió hacia la puerta sigilosamente para no hacer ruido alguno por querer ver si el resto de su familia se sentía igual que ella. Solo en ese momento logró comprender lo que Samsa sentía cada vez que desde su oscuridad escuchaba las conversaciones familiares mientras él agonizaba. Conversaciones en las que su presencia cada vez quedaba más lejos, conversaciones en las cuáles constataba que su familia incluso se sentiría mejor si dejara de contar con aquel ser detestable en aquella habitación que parecía ser un mundo aparte.
Fue allí cuando escuchó unas voces que nada tenían que ver con las que había escuchado minutos antes. Ya no se escuchaban gritos porque ella ya no les era un estorbo, les había sido fácil dejarla completamente afuera y continuar con su velada conversando en tranquilidad cuando el daño ya estaba hecho, mientras ella se volvía a sentir otra vez como Pinky, detrás de un muro infranqueable, a millones de kilómetros de su familia, con ganas de esparcir su sangre por todas las sábanas, por el suelo, por las paredes, hasta que de su cuerpo ya no quede más nada.
Si Gregorio hubiera continuado en vida, ¿podría alguna vez haber olvidado el rechazo, las palabras como dagas, el espanto y la repulsión que su familia sentía por su existencia? Se preguntaba mientras el cenicero estallaba y el gusto a cigarrillo comenzaba a asquearla. ¿Cómo haría para olvidar esas palabras que minutos antes la habían golpeado mucho más fuerte que la manzana en la espalda de Samsa mientras él se arrastraba presa del dolor? ¿Cómo podría olvidar alguna vez en la vida esas palabras que su padre y su madre comenzaron a echarle como las manzanas del padre de Gregorio? ¡Pero esas palabras dolían más que cualquier manzana putrefacta en el dorso de un cuerpo! Y lo peor de todo es que esas palabras no parecieron haber sido hijas de la ira, más que nada parecieron haber sido pensamientos acumulados durante meses y meses, pensamientos reprimidos hasta tal punto que esta noche lograron ser soltados por completo con todo el odio del momento. No parecían mentiras, parecían verdades absolutas, juicios indubitables productos de un largo proceso de construcción.
¿Cómo harían ahora para volver a mirarla a los ojos? ¿Cómo haría su madre para volver a abrazarla después de esa cachetada, después de gritarle que estaba loca, que era una puta, después de insinuarle que el corazón de su hermana era más puro, después de decirle envidiosa, egocéntrica y desagradecida? ¿Cómo haría su padre para volver a hablarle después de expulsarla a los gritos hacia su habitación, después de decirle que estaba sola, que no tenía amigas, que era un desastre y que era la única culpable de aquella pelea familiar? ¿Cómo haría ella para olvidar esa noche? ¿Cómo haría para volver a encontrar la armonía después de esas palabras? ¿Y si realmente fueran verdades? ¿Y si ellos tenían razón? ¿Y si ella era un desastre? ¿Un estorbo? ¿Y si realmente estaba de más? ¿Cómo se supone que iría a continuar? ¿De dónde sacaría las fuerzas? Nunca en su vida había deseado tanto finalizar trágicamente como el insecto de Kafka como lo deseó en aquel momento.

viernes, 12 de marzo de 2010

Extiéndete una vez más ♪

Desperté pasado el mediodía y el día estaba gris, por la mañana había lloviznado y supuse que este día sería un presagio del cambio de estación que se está avecinando. Me dirigí hacia el patio de mi casa para corroborarlo y constaté lo que hace tiempo estaba esperando: el clima fresco, el otoño se aproxima, qué felicidad.
Cuando la tarde se hizo presente no lo dudé ni un segundo, los caminos del campo me llamaban, necesitaba despejar mi mente después de tanto pensar y pensar; y no hay mejor lugar para encontrar armonía que perderse en la naturaleza.
Comencé a recorrer el camino de tierra rodeado de campos con mi bicicleta, y toda mi infancia vivida en el campo se hizo presente en tan solo un segundo. Me sentí una niña de cinco años una vez más y percibí todo lo que me rodeaba con los ojos de la inocencia: los grandes árboles, las grietas del camino, las vías a mi derecha y el tren que imaginé, los sonidos de los insectos, el alguacil que me acompañaba, los colores del cielo entremezclándose, naranja, celeste, rosado, gris, gris oscuro, nubes que avecinan la tormenta, el reflejo del cielo en el agua estancada en las cunetas formando diminutos lagos, el sol cayendo.
De pronto noté en un solo instante que estaba a punto de quedarme a oscuras, me detuve en el medio del camino y ante mis ojos contemplé una de las escenas más hermosas de mi vida: una enorme manada de pájaros se estaba avecinando, sus alas se mezclaban con el cielo, su vuelo se atravesó en mi alma y pude sentir su libertad, todos juntos parecían fundirse con el naranja intenso del cielo y me quedé observándolos hasta que se alejaron, mientras en mis oídos Spinetta me cantaba: “una grieta en mi existir, no somos solo hombres…y como fondo un cielo”. La combinación de emociones fue tan fuerte que logró estremecerme, cuando de pronto caí en la cuenta de que debería emprender mi camino de regreso antes de que anochezca.
Di una vuelta de ciento ochenta grados y le jugué una carrera a la noche para no quedarme a oscuras, pero la muy tramposa me ganó en los últimos minutos. Llegué a la ruta de noche, y el Flaco seguía sonando en mis oídos hasta que papá me fue a buscar…

jueves, 11 de marzo de 2010

Metamorfosis


Metamorfosis, cambio, mutación, conversión, transformación. Franz Kafka. ¿Será a caso esta obra un previo anuncio de su trágico final? ¿Cuánto habrá de Kafka dentro del personaje de Gregorio Samsa? Solo sabemos que ambos tuvieron un final trágico. El autor se marchó de este mundo a la edad de 40 años debido a una tuberculosis, el personaje dejó de existir reducido a la condición de un animal siendo rechazado por la familia misma que tiempo atrás se había visto obligado a proteger.
Metamorfosis va más allá de un extraño hombre que de una noche hacia el día siguiente se transforma en un insecto, Metamorfosis es un relato interesante para sumergirnos en la oscura y desolada mente de Kafka, para comprender su relación conflictiva con su padre. Pero Metamorfosis también nos muestra la desolación de un sujeto que se vio reducido a su insignificancia, de un sujeto aislado y abandonado a sus desdichas por haberse convertido en algo indigerible para el resto de los humanos, pero al fin y al cabo: un sujeto que en el fondo de su desasosiego quizás seguía siendo aún más humano que el resto de personas que lo rodeaban, pudiendo como nadie sentir la elevada música de un violín atravesando su alma.
Metamorfosis es, más allá de su ficción…un relato de un humano destrozado por el rechazo y la soledad tras la ruptura de todos los lazos de las relaciones sociales que antes lo acompañaban. Es que… ¿qué otra cosa más que animales seríamos si nos despojaran por completo de cualquier tipo de afectos?


I want you
I want you so bad
I want you
I want you so bad
It's driving me mad
It's driving me mad

domingo, 7 de marzo de 2010

Into the fire


Existe algo capaz de romper las estructuras mentales más firmes, consistentes y elaboradas. Existe algo capaz de quebrar los cimientos de una moral construida durante una vida entera. Existe algo tan fuerte e intenso capaz de alterar hasta el creyente más devoto, al hombre más fiel y a la mujer más promiscua. Existe algo que se hace presente en el pensamiento de aquellos que inhiben su acción y en los sueños de aquel que incluso logra reprimirlo de sus pensamientos. Existe algo que a veces es más fuerte que el amor y que cuando se ausenta incluso puede llegar a destruirlo. Existe algo inevitable, tan inminente como indestructible, tan físico como mental, tan imaginario como real. Algo que se alimenta con el pensamiento y se satisface aunque siempre quede un resto. Para el religioso es un pecado, para el conservador es un tormento, para el fiel es una perturbación, para los amantes posesivos es un miedo…y para los que buscan el placer…simplemente es el deseo.

sábado, 6 de marzo de 2010

Creo que...

si no llueve pronto me voy a morir.

lunes, 1 de marzo de 2010

The English Way


Ticking away the moments that make up a dull day
You fritter and waste the hours in an offhand way
Kicking around on a piece of ground in your home town
Waiting for someone or something to show you the way
Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain
You are young and life is long and there is time to kill today
And then the one day you find ten years have got behind you
No one told you when to run, you missed the starting gun
And you run and you run to catch up with the sun, but it's sinking
And racing around to come up behind you again
The sun is the same in the relative way, but you're older
And shorter of breath and one day closer to death
Every year is getting shorter, never seem to find the time
Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines
Hanging on in quiet desperation is the English way
The time is gone, the song is over, thought I'd something more to say.



Pink Floyd