domingo, 12 de junio de 2011

Untitled

Lenguaje tácito que no siempre implica un sobreentendido. Lo implícito no sólo es aquello que no se traduce en palabras, también roza los límites de lo indecible, de lo imprevisible e indeterminado. ¿Cómo se escribe lo imposible de ser dicho? Lenguaje poético de palabras confusas, que se borran ante la mínima luz que las corrompe, al ser hijas de la oscuridad y de la confusión. Lenguaje de la ambigüedad, de la mentira y los claroscuros. Palabras perdidas y páginas en blanco, omitidas, censuradas, aplastadas, asesinadas. Puntos suspensivos, vacío inhabitable, ausencia perpetua. Crepúsculo de la resolución, decisión extraviada en el punto más oscuro de la noche. Alba cobarde. Letras amordazadas entrelazadas en cadenas que envuelven los pies de quien esclavizan. Frases caóticas, cuchillos que rompen las alas e impiden su vuelo. Lenguaje del avasallamiento, metonímico es el deseo, inhallable es el objeto.

V.

11 comentarios:

  1. ¡Cuánta belleza habita en estas líneas! Y qué cercanas que se encuentran de la realidad, de esa realidad que de tan cotidiana y frecuente resulta ajena e incomprensible.
    Curioso es lo indecible: aparenta ser impesado pero no inhacible. Su ser radica en el hacer, sin necesitar ni exigir ser catalogado cual fonema, pero sin embargo, algo interno nos llama a hacerlo, y fallamos en cada intento.

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  2. (se te echaba de menos, deba usted saber)
    Me encanta :)

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  3. Un hermoso post. De esos que a un lector de este pequeño y minimalista espacio le quedan resonando en los labios unos cuantos minutos. El deseo, la búsqueda del objeto inalcanzable.
    Sin embargo esta vez aparecen dos nuevos invitados: el lenguaje y las palabras.
    Insisto, por esta clase de momentos compartidos con cualquier deseoso de leer es que recurro una y otra vez a este cálido espacio.
    Simplemente gracias.
    Con respecto a los dos nuevos invitados le cederé la palabra a alguien que es habitué de este espacio.

    “El intelecto, como un medio para la conservación del individuo, desarrolla sus fuerzas primordiales en la ficción, pues ésta es el medio por el cual se conservan los individuos débiles y poco robustos, como aquellos a los que les ha sido negado, servirse, en la lucha por la existencia, de cuernos o de la afilada dentadura de los animales carniceros. Este arte de la ficción alcanza su máxima expresión en el hombre: aquí el engaño, la adulación, la mentira y el fraude, la murmuración, la hipocresía, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor, el teatro ante los demás y ante uno mismo, en una palabra, el revoloteo incesante ante la llama de la vanidad es hasta tal punto la regla y la ley que apenas hay nada más inconcebible que el hecho de que haya podido surgir entre los hombres un impulso sincero y puro hacia la verdad. Se encuentran profundamente sumergidos en ilusiones y ensueños, sus miradas se limitan a deslizarse sobre la superficie de las cosas y percibir formas, sus sensaciones no conducen en ningún caso a la verdad, sino que se contentan con recibir estímulos y, por así decirlo, jugar un juego de tanteo sobre el dorso de las cosas”.
    “Sobre verdad y mentira en sentido extramoral”, Friedrich Nietzsche

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  4. Tan buenas que dejan cosas por decir, o mas bien por interpretar. En esas entrelíneas se encierra la subjetividad. Las palabras presentes son solo arco y flecha para las ausentes.
    y nuestra mente es la diestra mano que las dispara!

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  5. voy a tener que comprar un diccionario

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  6. Palabras camaleones, significados acuíferos que adoptan cualquier forma. Escribir a veces es un nudo que simplemente no hay que desenredar pues se corre el riesgo de matar la misticidad con la que fue creado; hay que admirar, rendirse a su belleza: jugar y por mucho disfrutar -como en este caso-.
    Hace meses que no pasaba a leer V, y sin embargo acá estoy otra vez,
    Un abrazo,

    Alejo

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  7. ¡oh! querida valèrie,¡qué manera de expresarte! cuanta belleza en cada palabra, cuanta poesía, ¡cuánto eco de la música del universo se halla en tu corazón!¡eres grande, muy grande!

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  8. celebro haberla descubierto. No sobra una letra.

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