lunes, 30 de abril de 2012

Del Hombre Superior

Fenómeno extraño e interesante aquel mediante el cuál se nos da por agarrar un libro (cuyas páginas ya hemos recorrido) casi al azar; y abrirlo también al azar…para luego encontrarnos con que el fragmento que estamos leyendo se adecúa perfectamente al momento actual de nuestra vida, para re-descubrir nuevos mensajes a través de sus líneas, o mejor aún: para sentir que leemos tales líneas por primera vez, porque cada detalle cobra un nuevo sentido, un enorme sentido, situado en el nuevo contexto. 

[La contracara de esto: la enorme impotencia de sentir que no sólo nos queda aún por leer aquella infinita lista de libros pendientes, sino que cada nueva lectura de las obras profundas será casi tan enriquecedora como la primera] 


3
“Los más preocupados preguntan hoy en día: ‘¿Cómo podrá ser conservado el hombre?’ Zaratustra en cambio es el único y primero en preguntar: ‘¿Cómo podrá ser superado el hombre?’ 
(…)

“¿Tenéis valor, hermanos? ¿Sois intrépidos? ¿No el valor de vivir ante testigos, sino un valor de lobo solitario y águila al que ni aun un dios mira ya? 
Yo no llamo intrépidos a las almas frías, las mulas, los ciegos ni a los ebrios. Sólo puede ser intrépido quien conoce el miedo, pero lo supera, quien ve el abismo, pero con orgullo.
Quien ve el abismo, pero con ojos de águila; quien con garras de águila agarra el abismo – ése tiene valor.”

“No me basta con que ya no cause daño el rayo. No quiero neutralizarlo, sino que ha de aprender a trabajar para
Desde hace mucho mi sabiduría se condensa cual una nube; vuélvese más queda y oscura. Así pasa con toda sabiduría que un día ha de engendrar rayos
(…) 

10 
“¡Si aspiráis a las alturas, usad vuestras propias piernas! ¡No os dejéis llevar arriba; no os encaraméis en hombros y cabezas ajenos! 
¿Has montado a caballo? ¿Subes a caballo briosamente a tu meta? ¡Muy bien, amigo mío! ¡Pero va montado también tu pie cojo! 
Cuando hayas llegado a tu meta y desmontes, justamente en tu altura, hombre superior, - ¡darás un traspié!” 

13 
(…) 
Crece en la soledad lo que uno lleva a ella, también la bestia que se lleva adentro. De ahí que a muchos no conviene la soledad. 
(…) 

14 
(…) 
¿No estamos sentados en todo momento a una gran mesa de juego y burla? 
(…) 

15 
“Cuánto más noble y elevada es una cosa tanto más raro es que salga bien. Hombres superiores aquí reunidos, ¿no habéis todos –salido mal? 
¡Ánimo! ¡Qué importa! ¡Cuántas cosas son todavía posibles! ¡Aprended a reírnos de vosotros mismos como hay que reír! 
Y no es de extrañar que hayáis salido mal y tan sólo a medias, oh, hombres medio rotos. 
¿No se resuelve en vosotros el porvenir del hombre? 
Lo más remoto, lo más profundo y lo más sublime del hombre, su fuerza tremenda, ¿no hierve todo esto en vuestra olla? 
No es de extrañar, así, que se rompa más de una olla. ¡Aprended a reíros de vosotros mismos como hay que reír! Hombres superiores, ¡cuántas cosas son aún posibles! ¡Y cuantas cosas ya han salido bien! ¡Cómo abunda esta tierra en pequeñas cosas buenas, perfectas, bien logradas! 
¡Rodeaos de pequeñas cosas buenas, perfectas, hombres superiores! Su áurea madurez cura el corazón. Lo perfecto enseña a abrigar esperanza.” 

17 
“Todas las cosas buenas van hacia su meta por caminos sinuosos. Cual gatos se encorvan, ronronean para sus adentros ante la proximidad de su dicha. Todas las cosas buenas ríen. 
El modo de andar revela así si uno recorre ya o no su camino. ¡Así debéis mirarme andar! Mas quien se acerca a su meta, baila. 
No soy, por cierto, una estatua; aún no estoy ahí inmóvil, rígido, petrificado, cual una columna; me gusta correr. 
Y aun cuando hay sobre la tierra pantanos y negra aflicción, quien es ligero de pies corre también por sobre el fango y baila como sobre una pista de hielo. 
¡Arriba los corazones, hermanos! ¡Cada vez más arriba! ¡Y no olvidéis tampoco las piernas! ¡Arriba también las piernas, buenos bailarines; y mejor aún, andad pies para arriba!” 

18 
“Esta corona del riente, esta corona de rosas, yo mismo me la he ceñido, yo mismo he santificado mi risa.
No he encontrado a ningún contemporáneo que tuviera fuerzas suficientes para hacerlo. 
Zaratustra el bailarín, Zaratustra el ligero, que hace señas con las alas, pronto a levantar el vuelo; que hace señas a todos los pájaros, pronto y listo, traspasado de ligereza venturosa; 
- Zaratustra el vidente, Zaratustra el riente, ni impaciente ni incondicional, dado a saltar y brincar; ¡yo mismo me he ceñido esta corona!” 

19 
“¡Arriba los corazones, hermanos! ¡Cada vez más arriba! ¡Y no os olvidéis tampoco las piernas! Arriba también las piernas, buenos bailarines, y mejor aún, andad pies para arriba! Hay también en la felicidad bichos pesados: como si dijéramos, torpípedos natos. Es gracioso verlos afanarse como un elefante que se afanase por andar patas para arriba. Pero más vale estar loco de felicidad que de infelicidad; más vale bailar torpemente que andar cojeando. Aprended esta sabiduría mía: aun la cosa peor tiene sus dos buenos reversos; 
- aun la cosa peor tiene buenas piernas de bailarina. ¡Aprended, hombres superiores, a poneros en vuestras piernas justas! 
(…) 

20 
“Haced como el viento cuando se precipita fuera de sus cuevas en la montaña; quiere bailar al son que él mismo toca y los mares se estremecen y brincan bajo sus pisadas. 
(…) 
El que es enemigo de todo lo árido y reseco y de todas las hojas marchitas y malas hierbas - ¡alabado sea este bueno y libre espíritu huracanado que por sobre pantanos y aflicciones baila como si fuesen praderas! 
(…) 
Hombres superiores, lo peor de vosotros es que no habéis aprendido a bailar como hay que bailar - ¡por encima de vosotros mismos! ¡Qué importa que hayáis salido mal! ¡Cuántas cosas son todavía posibles! ¡Aprended a reír por encima de vosotros! ¡Arriba los corazones, buenos bailarines! ¡Cada vez más arriba! ¡Y no olvidéis la buena risa! Esta corona del riente, esta corona de rosas - ¡os la arrojo a vosotros, hermanos! He santificado la risa; hombres superiores, ¡aprended a reír!”

Fragmentos de "Del Hombre Superior",  
Friedrich Nietzsche, Así Habló Zaratustra.


6 comentarios:

  1. Buenas: la cosa es más o menos así.

    Catalán de mediana edad, barcelonés para más señas (cabe aclararlo a una rosarina9, blogger que pasó de ocasional a casi militante, se pasa por aquí a raiz de comentarios vistos en blog de Sigma. Se pasa por aquí y ve cosas que le gustan, muchas. Y decide seguir y volver. Felicidades !! (por lo que haces, no porque yo me inscriba).

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  2. Hola Valèrie una entrada muy buena, para meditar... depende cuanto se quiera transcender.

    Saludos.

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  3. Notable! "¿No estamos sentados en todo momento a una gran mesa de juego y burla?" Qué gran chiste que es todo...

    Abrazo.

    PD: no desaparezcas como lo hiciste antes.

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  4. Mira qué te parece esto que encontré.

    http://desdebabia2.wordpress.com/poesia-nordica/poesia-islandesa/

    no tiene nada de mala pinta !!

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Te cambio a Nietzsche por Rilke, querida Valèrie
    (un placer volver a leerte)

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