sábado, 12 de mayo de 2012

Puestas de sol





"Pero en tu planeta tan pequeño, te alcanzaba con correr tu silla algunos pasos. Y mirabas el crepúsculo cada vez que lo deseabas..."






Mis oídos reciben toda la calma que una banda como Múm es capaz de generar. Mientras estudio, una y otra vez volteo la mirada hacia la ventana, casi sin pensarlo. Es un frío sábado de mayo y está atardeciendo. Me encuentro completamente a solas, en un estado de profunda introspección. Me dirijo hacia la ventana con el anhelo de observar el sol caer, pero éste ha quedado escondido tras el gris de los edificios. Tan sólo puedo contemplar las variaciones de colores en el cielo, ver cómo poco a poco va pasando del celeste al rosado-liláceo, al grisáceo…e imagino lo naranja que se verá el sol desde un lugar descampado. 
Las puestas de sol anuncian la muerte inevitable de un día que jamás volverá a repetirse. Sería interesante si nos detuviéramos a contemplar el retrato de la partida de cada uno de nuestros días. El cielo es el único artista que todos los días nos obsequia un cuadro nuevo. 
Me represento en la mente las imágenes tan nítidas que poseo de los atardeceres en el campo durante mi infancia. La sensación que suele producir la contemplación de una puesta del sol en una tarde fría en el medio de la llanura desolada suele ser un tanto ambigua, es esa extraña mezcla de un poquito de tristeza con bastante carga de belleza lo que la hace tan única. 
Para darle un plus al disfrute de un atardecer en Rosario, debo subir a la terraza y una vez allí treparme cuidadosamente por la escalera que se encuentra en la habitación que contiene el tanque de agua, para poder avistar una parcela mayor del paisaje, pero los edificios más altos que el mío me impiden divisar la pintura completa. 


Quisiera estar contemplando este atardecer en el medio de un campo. Quizás no dejaría de estar presente esta fugaz nostalgia que en este momento me acompaña…pero al menos podría contemplar la puesta de sol desde su principio hasta su final sin obstáculos en el medio. 


A veces tiendo a creer que toda la sabiduría de la humanidad se encuentra sintetizada en el pensamiento del Principito. Las puestas de sol eran su compañía en los días de tristeza, y muchas veces también son la mía en días en los que sólo me acompaño de mí misma… 


6 comentarios:

  1. mira esto, Valèrie!!

    http://www.youtube.com/watch?v=t4RygMtqu5o

    igual no lo habías oído

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  2. Me encantan las puestas de sol, son tan tranquilizadoras, tan
    haciendotepensar.

    (Me encanta
    El Principito)

    Crêpes
    con Nutella.

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  3. Las puestas de Sol son algo único, que te une en lo más íntimo si estás preparado para observar y sentir. También amo los amaneceres, sobre todo si el mar los esconde. ¿Te enteraste de los textos inéditos del Principito que aparecieron?.

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  4. Muy bueno, comparto, sobretodo los ultimos renglones

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  5. Me quedo con esta excelente frase: El cielo es el único artista que todos los días nos obsequia un cuadro nuevo.

    Y que vivan las puestas de sol!

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