jueves, 19 de julio de 2012

XI

¿Será una aberración hacia la teoría lacaniana del deseo, plantear que esta curiosidad indestructible que a algunos nos invade, posee un carácter metonímico? 
 Deleuze y Guattari me estimularon hacia este arte de querer jugar con los conceptos… 
Más allá de que tal vez Lacan me repudiaría, yo creo que algo de cierto puede haber en esto, y ando con ganas de añadir a mi edificio-conceptual-pseudo-filosófico el concepto de “curiosidad metonímica” o “la metonimia de la curiosidad”…en relación al sujeto y la pulsión del saber o la investigación… Seguiré puliéndolo en mi mente.