miércoles, 8 de agosto de 2012

Angelus Novus

IX 
Pronta al vuelo está mi ala 
gustosamente volvería atrás 
pues si me quedase tiempo para vivir 
mi suerte sería escasa

Gerhard Scholem, 
Saludo del Angelus(1)



Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus(2). En él está representado un ángel que parece como si estuviese a punto de alejarse de algo que mira atónitamente. Sus ojos están desmesuradamente abiertos, abierta su boca, las alas tendidas. El ángel de la historia ha de tener ese aspecto. Tiene el rostro vuelto hacia el pasado. En lo que a nosotros nos aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una sola catástrofe, que incesantemente apila ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. Bien quisiera demorarse, despertar a los muertos y volver a juntar lo destrozado. Pero una tempestad sopla desde el Paraíso, que se ha enredado en sus alas y es tan fuerte que el ángel ya no puede plegarlas. Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al que vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas crece ante él hasta el cielo. Esta tempestad es lo que llamamos progreso. 

Walter Benjamin
Tesis sobre el concepto de historia (1939-1940), 
En "La Dialéctica en Suspenso", Fragmentos sobre historia. 
Traducción y notas de Pablo Robles.

(1) Fragmento de un poema de Gershom Scholem (llamado aquí por su nombre alemán) contenido en una carta de 1921. 

(2) Benjamin se refiere a un dibujo acuarelado de Paul Klee que él mismo había adquirido en München en 1921 y del cual no se separó jamás. Le había inspirado el título de una revista exclusiva cuyo proyecto lo tuvo ocupado entre 1920 y 1921, pero que quedó en estado de proyecto a causa de las dificultades financieras propias de la crisis económica en Alemania. Como contrapunto a esta imagen, cf. el siguiente pasaje de Einbahnstraβe (Calle de sentido único), en “Recuerdos de viaje” “Baptisterio de Florencia. Sobre el portal la 'Esperanza' de Andrea Pisano. Posada y desvalida, alza los brazos hacia un fruto, que le queda inalcanzable. Está, sin embargo, dotada de alas. Nada es más verdadero”. (G.S.S, IV-1, p. 125). Recuérdese también que Benjamin se bautizó a sí mismo, en un texto autobiográfico escrito en dos versiones, el 12 y 13 de agosto de 1933, en Ibiza, como Agesilaus Santander, en que resuenan lúdicamente angelus y Sankt Anders (“San Otro”). (G.S., VI, pp. 520-523).