lunes, 19 de septiembre de 2016

Ascenseur pour l'échafaud

No vengo a decirte que quisiera repararte. Ni vengo a remendar tus heridas causadas por terceros. Vengo a decirte que lo que quiero es que aprendas a respetarte. No vengo a acusarte por haber caído en un subsuelo en el cuál todos somos vulnerables a caer, sino a rogarte que por favor vuelvas a la superficie, a recordarte que estás a tiempo de salvarte, a reclamarte que escuches más a la vida, que cedas más frente a tus propios deseos, a pedirte que por favor dejes de deprimirte y de ser espectador de vidas que en verdad pueden ser incluso más vacías de lo que crees que es la tuya cuando no ves más que un solo tono. No vengo a juzgarte, vengo a suplicarte si es necesario, si eso puede llegar a servir de algo…que sos una persona maravillosa que no está viendo que de a poco te vas disolviendo en un camino que tal vez ya no sea el tuyo, que dejes de permitir que te roben toda esa magia que llevás por dentro y que no podés ver porque te colgaste esa máscara de dolor y de nostalgia por la vida que quisieras estar viviendo y que te ciega a ver todas las ventanas que se abren cuando vos ves esa sola puerta cerrándose. Vengo a decirte que estás a tiempo, que somos jóvenes y que por favor me escuches y te mires con los ojos con los que yo puedo mirarte, que te aprecies al menos un poquito de la forma en que yo puedo apreciarte, que te valores por lo que yo puedo llegar a valorarte y que dejes de soñar sueños que más que sueños devienen pesadillas. Me desespera todo tu dolor y me gustaría arrojarlo por el balcón junto a la estatua de Roca y a todas tus inhibiciones. Si no tuviera este resfrío y si no estuviera tan decaída te escribiría un testamento a la altura de Woody, con ironías incluidas, con metáforas y giros más inteligentes. Pero me veo compelida por la urgencia de soltarte un te quiero a través de la distancia, un gracias por haberme regalado tan bellísimo fin de semana y un abrazo que pueda llegar a rozarte el alma. La llave está en tus manos, “la jaula se ha vuelto pájaro”…sólo vos podés decidir qué es lo que vas a hacer con ese miedo. Tú vida es ahora, ¿la vivís vos o te la viven? Wake up, darling.