domingo, 29 de octubre de 2017

Nunca te oí en tiempo...

Nunca te oí en tiempo... 
El primer domingo después de tu partida me desmayé en plena vereda por Pellegrini. 
Nunca te oí en tiempo...
El segundo domingo después de tu partida me fui en bicicleta hasta el puente del que te tiraste y al regresar me llevó puesta una ambulancia. 
Nunca te oí en tiempo...
No hay embriaguez alcohólica que me quite tu recuerdo. 
Nunca te oí en tiempo...
Tal vez ya sea hora de empezar a hacerme cargo de esta angustia.