sábado, 12 de mayo de 2018

On an island

Yo creía que ‘lo nuestro’ duraría indefinidamente, porque siempre persistía al interior de sus mismas pausas. Yo creía que incluso si alguno decidía darle un fin a ‘eso’ que permanecía, nos seguiría uniendo para siempre una bella complicidad. Yo creía que tendría la posibilidad de ver tu sonrisa hasta que a los dos se nos llenara el pelo de canas. 
Hoy te extrañé tanto que me tuve que encerrar a llorar en el baño. Esperé el momento en el que ya no quedó nadie en el tercer piso del edificio más que esta piltrafa que ahora escribe. Tapé mis lágrimas con el agua caliente que caía de la ducha mientras me bañaba para salir de ahí y volver a hacer –como cada día de mi vida- como si nada hubiera pasado. Ahora me visto con los ropajes del fingimiento mientras le sirvo una copa de vino a tu ausencia…